La última cena, pasada por agua

miguel ángel alfonso MADRID / COLPISA

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MARCOS MÍGUEZ

El canal Historia sigue retando a chefs para que reinterpreten para la televisión su propia versión de la comida más famosa de todos los tiempos, y esta vez le ha tocado a Ángel León

26 mar 2018 . Actualizado a las 08:41 h.

De lo que Jesús y sus apóstoles comieron en la última cena se sabe poco, tan solo teorías basadas en detalles que ofrecen los Evangelios y algunos cuadros del Renacimiento, además de las costumbres gastronómicas hebreas de la noche de Pascua. Pero seguramente hubo pescado. La mayoría de los presentes eran pescadores y estaban en contacto con el mar, un elemento por el que está obsesionado el cocinero de cuatro estrellas Michelin Ángel León (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1977). Esta Semana Santa tomará el testigo de cocineros como Dabiz Muñoz, Paco Roncero, Ramón Freixa, Roberto Ruíz, David García, Fernando Canales, Mario Sandoval y Quique Dacosta, para reinterpretar su propia versión de la comida más famosa de todos los tiempos de la mano del canal de pago Historia (el programa se emitirá a las 21.00 horas hasta el 2 de abril.). Además, para el que quiera degustarlo, este menú especial estará disponible en su restaurante Aponiente, en El Puerto de Santa María.

«Esta propuesta se sale de lo típico y me pidieron por primera vez sacarme del mar un rato, no montarme en un barco y tenerme allí cocinando con las cámaras delante como hacen siempre. Los de Historia montaron un pollo en el restaurante, parecía que había venido la NASA a grabar. Ni Jesús montó un pollo así en su última cena, pero el trabajo ha merecido la pena. A mí al principio el tema de la religión me daba respeto, pero luego lo entendí como algo histórico. Es muy interesante, le hemos puesto mucho cariño y mucha alma a ese momento histórico. Hemos cogido esa cena y la hemos tirado al agua, la hemos metido en un submarino», explica el cocinero gaditano.

León, conocido como el chef del mar, fue el primer cocinero en desarrollar el plancton como ingrediente para consumo humano. El menú arranca con su plato más conocido: El origen de la vida. Que además de dicho elemento, lleva berberechos, su jugo gelatinizado y lima. «Fue gracioso cuando a mi equipo le comenté que quería usar El origen de la vida, que es básicamente plancton, para representar la última cena de Cristo, el fin de una etapa. Me dijeron que era un poco contraproducente, pero a mí me parecía bonito. El plancton produce el 50 % del oxígeno de planeta. Si estamos hoy aquí hablando de esto es gracias a este ingrediente», señala él.

«La cena la hemos tirado al agua, la hemos metido en un submarino», cuenta el cocinero Otro elemento que tampoco faltará en su última cena son unos embutidos de pescado que se asemejan a chorizos, lomos, mortadelas y sobrasadas reales. Un trampantojo que evoca al milagro de la multiplicación de los peces. Y tiene su explicación. «Los elaboramos con peces que nadie quiere. Hemos conseguido en los últimos seis años que se empiece a consumir especies que no estaban de moda y que lo necesitaban. A día de hoy, en este país, se devuelven al agua más de 30.000 toneladas diarias de pescado que no encuentran comprador. Es un guiño a la realidad del mundo donde vivimos. Por ponerte un ejemplo, para pescar un kilo de rape hace falta pescar cinco kilos de pescado», asegura León.

Otro milagro, gastronómico en este caso, es conseguir que una humilde sardina tenga un sabor complejo a base de ahumarla con huesos de aceituna.

Los anteriores chefs de este reto siempre habían usado alguna carne de cordero. Pero ese no es el estilo de León, que apuesta por buscar ese sabor mediante un Civet de Morena con una salsa de sangre y mojama.

Por último, un postre de la tierra con orígenes árabes e ingredientes típicos de Judea: el alfajor.