Las preguntas para las que aún no hay respuestas claras

LA VOZ REDACCIÓN

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Guardia civil | Europa Press

La investigación de la muerte de Julen Roselló

27 ene 2019 . Actualizado a las 10:11 h.

Durante trece días de tensa espera, España entera ha vivido con el corazón encogido a la espera del milagro que finalmente no se ha producido. Una vez consumada la tragedia, como dijo el ministro ayer, llega el momento de la investigación, que es la que deberá dar respuesta a alguna de los interrogantes que quedan sin resolver.

¿Cómo se produjo la muerte de Julen?

Los primeros datos conocidos de la autopsia del pequeño Julen indican que el niño falleció por un traumatismo craneoencefálico y politraumatismos en todo el cuerpo. Como también señaló Grande-Marlaska, la causa de la muerte sería compatible con una caída libre de 70 metros en el pozo. Pero como también precisó el ministro, esta no tiene que ser la causa «necesariamente». De momento, y pese a los bulos y rumores, los datos que se conocen cuadran con las explicaciones de los padres. Cualquier otra cosa deberá ser aclarada por las investigaciones en marcha.

¿Cómo pudo caer Julen por un pozo de 100 metros en medio del campo?

El niño se cayó en un pozo dentro de una finca de un familiar de los padres de Julen cuando disfrutaban de un domingo de picnic. La boca del agujero, de apenas 21 centímetros de diámetro, estaba al descubierto y sin ningún tipo de señalización. Antonio Sánchez, el pocero que hizo la perforación, con una profundidad de un centenar de metros, aseguró que había solicitado los permisos pertinentes para la obra, y que cuando la concluyó la había tapado con unas piedras grandes que, según dijo, alguien habría retirado o movido posteriormente. La realidad es que, según la Junta de Andalucía, en sus registros no consta solicitud alguna de permiso. Además, todos los sondeos deben acometerse con un proyecto previamente visado y autorizado, lo que no ha sido el caso. Según algunos vecinos, el propietario del terreno lo estaba preparando para realizar algún tipo de construcción ilegal. Se trata de una práctica bastante habitual en la franja costera andaluza, en la que primero se realiza la obra y después trata de legalizarse. O ni eso, porque incluso con una orden judicial de por medio pocas veces acaba derribándose una construcción ilegal de este tipo.

¿Cómo se formó el tapón que impidió el acceso directo a Julen?

Es probablemente la mayor incógnita y para la que, de momento, no hay explicación alguna. Al inicio de las tareas de rescate, los operarios se toparon con un tapón formado a unos 70 metros de profundidad que impidieron el acceso directo a Julen por el mismo pozo por el que se cayó. Según las primeras hipótesis, el tapón podrían haberse formado debido a un desprendimiento de tierra provocado por el niño durante su caída. Sin embargo, la tierra estaba compactada y su volumen era considerable, lo que no parece corresponderse con la tierra desprendida al golpear el cuerpo del niño, de poco peso, con las paredes del pozo.

¿Por qué se ha tardado tanto tiempo en llegar hasta el cuerpo de Julen?

Los padres de Julen se quejaron en un primer momentos de la falta de medios, e incluso de descoordinación, en las labores de rescate. Él mismo rectificó al poco tiempo sus palabras. La verdad es que se ha tratado de una obra de ingeniería civil sin precedentes por la urgencia con la que había que realizarla para tratar de llegar cuanto antes hasta el niño. A las dificultades normales de las tareas de rescate se ha sumado la especial dureza en algunos de los tramos subterráneos. Esta fue la razón primero de que hubiera que cambiar el primer pozo vertical proyectado para llegar hasta Julen; después, una vez realizada la primera perforación en el otro, la desviación en su trayectoria obligó a ampliarlo para que el encamisado que lo asegurara pudiera hacerse efectivo. Estos trabajos se demoraron hasta cinco días más de lo previsto.

Una prueba más de las especiales dificultades orográficas es que en los pocos metros que tuvieron que cavar los mineros para realizar el pozo horizontal hubo que realizar cuatro microvoladuras para facilitar el trabajo. Más de 300 personas, incluidos los mineros llegados desde Asturias, han trabajado intensamente en estos trece días. «Se ha hecho todo lo humana y técnicamente posible para intentar rescatar con vida al niño», aseguró ayer el ministro del Interior.