La Comisión Europea propone «la prohibición total» de las compras de petróleo ruso en seis meses

Jesús Carballo E. LA VOZ / BRUSELAS

ACTUALIDAD

Ursula von der Leyen, ante el Parlamento Europeo
Ursula von der Leyen, ante el Parlamento Europeo JULIEN WARNAND | EFE

Bruselas quiere excluir a más bancos rusos del sistema Swift. Von der Leyen sobre los autores de la matanza de Bucha: «Estamos recopilando los nombres [...] Sabemos quiénes sois, no os vais a ir libres»

04 may 2022 . Actualizado a las 18:15 h.

Bruselas tiene ya claro cuáles serán las medidas que formarán parte del sexto paquete de sanciones contra Rusia. Tras varios días deshojando la margarita y con el petróleo ruso como principal objetivo, la Comisión Europea desveló este miércoles los pormenores del nuevo castigo que impondrán al Kremlin. «Proponemos una prohibición del crudo ruso. Será una prohibición total de importación de todo el petróleo del país, por mar y oleoducto, crudo y refinado», anunció la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen ante el Parlamento Europeo. Todas las miradas estaban puestas en la energía. Después de varios días de negociación y con la negativa de países como Hungría sobre la mesa, los socios del club de los Veintisiete parecen más dispuestos que nunca a reducir de forma paulatina la compra de crudo ruso. Pero no será una desconexión rápida. La idea del Ejecutivo que preside Von der Leyen es «hacerlo gradualmente y de manera ordenada» permitiendo así a los europeos «asegurar rutas de suministro alternativas y, al mismo tiempo, tener mucho cuidado de minimizar el impacto en el mercado global». Por ello, prescindirán del suministro de petróleo ruso crudo dentro de seis meses; y del de productos refinados, a final de año.

Habrá algunas excepciones. Fuentes europeas explicaron que Hungría y Eslovaquia, que son totalmente dependientes de Rusia y no tienen salida al mar, podrán disponer de algo más de tiempo para buscar alternativas. A pesar de las prerrogativas, la decisión no ha sentado nada bien al Gobierno húngaro, que este miércoles criticaba la propuesta e incidía en que este plan puede provocar serios problemas de seguridad energética en su país: «No vemos planes en la propuesta actual para gestionar un período de transición ni cómo se garantizaría la seguridad energética de Hungría», afirmó un portavoz del Ejecutivo de Viktor Orbán.

En Eslovaquia, el veto ha sido acogido algo mejor. El Gobierno dio este miércoles su apoyo al paquete de sanciones, pero pidió que su período de transición se alargue hasta los tres años, para lograr garantizar una seguridad energética. En la misma línea se movió la República Checa, que solicitó una exención de al menos dos años.