La dificultad para conocer con precisión el drama en el Alvia, el desconcierto inicial y la voluntariosa respuesta de Adamuz marcaron las primeras horas de un desastre de nueve segundos que se cobró 45 vidas
25 ene 2026 . Actualizado a las 20:11 h.El triste accidente de Adamuz, el cuarto más mortal de la historia ferroviaria de España y el primero de su alta velocidad, se produjo a las 19.43 horas del pasado domingo. El desastre se cobró 45 vidas. Y 123 de los 527 pasajeros de los dos trenes resultaron heridos. Todo el país quedó paralizado por una tragedia. Esta es la cronología de lo sucedido.
19.43
Descarrilamiento y accidente
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) pone el foco en su primer informe preliminar en la rotura del carril como causa probable del accidente. Se basa, en buena parte, en las muescas que presentan las ruedas derechas —en el sentido de la vía— de los cinco primeros coches del Iryo 6189 accidentado. Este ferrocarril sale de Málaga rumbo a Madrid a las 18.40. Tres trenes que pasaron antes por Adamuz presentan también muescas en las ruedas, según el informe de la CIAF. El primero pasa por este tramo adamuceño a las 17.21 horas. El Alvia accidentado sale de Madrid a las 18.10 y efectúa una parada en Córdoba poco antes del siniestro.
19.43.20
Un segundo negro de la historia reciente
El quinto, el sexto y el séptimo vagones del tren de la compañía italiana, un Frecciarossa ETR 1000 fabricado en el 2022, ocupan la vía opuesta. Segundos después, el Alvia de Madrid a Huelva impacta contra ellos. Sus dos primeros coches caen por un talud de unos cuatro metros.
19.45
Primeras llamadas de alerta y desconcierto
No pasaron ni dos minutos cuando el maquinista del Iryo contacta con el Centro de Regulación y Control (CRC) del ADIF. «Acabo de sufrir un enganchón a la altura de Adamuz», les cuenta el conductor, que destaca que su tren está totalmente bloqueado y que necesita salir de la cabina para comprobar lo ocurrido. Aún no sabe que descarriló. Los técnicos comprueban que no hay energía para alimentar la catenaria. El CRC lo emplaza a llamar de nuevo en breve.
Un minuto después contacta con el centro de mando el maquinista de un tren que circulaba por detrás del Iryo siniestrado, el 2181 de Renfe. «¿Sabéis si hay algún problema con la tensión? Me está marcando corriente demasiado baja», les informa el conductor.
19.47
Contactos con los trenes Iryo y Alvia
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, explicó que a esta hora exacta recibe la «primera noticia» del accidente la Guardia Civil, a través del Centro de Operaciones y Servicios (COS) de la Comandancia de la Guardia Civil en Córdoba. También llega la primera llamada de alerta al 112. Un minuto después, el CRC intenta contactar dos veces sin éxito con el maquinista del Alvia accidentado. El conductor es uno de los 45 fallecidos en el accidente. El consejero de Sanidad de Andalucía, Antonio Sanz, aseguró que todas las personas localizadas sin vida en los trenes fallecieron en el acto. Al minuto del intento de contactar con el maquinista, Atocha habla con la interventora del Alvia, que ha sufrido un fuerte golpe en la cabeza y sangra en ese momento. «No sé si voy a poder llegar hasta el maquinista», dice la empleada. Al mismo tiempo llama nuevamente el conductor del Iryo.
«Es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua», repite dos veces el maquinista. «Necesito que paren el tráfico en las vías urgentemente, por favor», comunica el conductor. Advierte también de que hay un incendio en su tren. Pide refuerzos y ambulancias, y confirma que saldrá de la cabina a inspeccionarlo todo. Aún no sabe nada del Alvia.
A las ocho menos diez, el CRC avisa al Centro de Gestión de Red H24 y al Centro de Protección y Seguridad, ambos del ADIF, para que movilicen efectivos de emergencias y rescate. «A unos diez minutos de salir [de Córdoba] el tren empezó a temblar muchísimo, y descarrilaron del coche número seis para atrás. Se ha ido la luz. Nosotros estamos en el vagón 5», tuitea Carmen, con un asiento en el Iryo al límite del drama que se vivió en los posteriores.
Pasan cuatro minutos de la alerta del CRC. Numerosos pasajeros de ambos trenes han llamado al servicio de Emergencias del 112. Empieza una noche larga para pasajeros, efectivos de todo tipo y los voluntarios.
19.58
El 112 pregunta por la ubicación exacta
El Ministerio de Transportes aclaró la secuencia de llamadas de Renfe y el ADIF a los servicios de emergencias. El Centro de Coordinación y Control de Seguridad y Emergencias (Cecon) recibe una llamada de alerta del CRC. Le informa del descarrilamiento del Iryo y de que hay heridos en el Alvia. Desconocen las causas. Este centro informa, a su vez, al Centro de Planificación y Seguridad del ADIF en Sevilla. Tres minutos después, el 112 pregunta al Cecon por la ubicación del accidente. Les informan de que fue en Adamuz y les pasan con Seguridad del ADIF.
Alfonso Agüera vive en la carretera que da acceso al pueblo de Adamuz. Está viendo la televisión, que está justo delante de la ventana. Empieza a ver pasar decenas de ambulancias, vehículos de la Guardia Civil, de la Policía Local, de bomberos... «Me di cuenta de que había pasado algo grave, que no era un accidente normal». Pasan de las ocho y la vereda del Carpio, la A-421 y la A-3001 son un desfile acelerado de efectivos. Según la Junta de Andalucía, la primera ambulancia llegó a las 20.03 horas. En los siguientes 40 minutos llegarían 39 vehículos más.
20.15
Suspendida la circulación en la línea afectada
El maquinista del tren 2181 de Renfe que iba detrás del Iryo se dispone a inspeccionar la vía II con dos personas más, según relató el director de tráfico del ADIF, Ángel García de la Bandera. El CRC suspende la circulación en la línea. Los demás trenes regresan a sus puntos de salida. El Centro de Gestión de Red H24 constituye un comité de crisis. Según relató el ministro del Interior, los primeros agentes de la Guardia Civil llegaron a esta hora a la ubicación del accidente.
20.30
La realidad del Alvia, al descubierto
El cabo primero del equipo de Investigación de Siniestros Viales de la Guardia Civil de Peñarroya, Arturo Carmona, y el agente Ángel Ayala afirman que fueron de los primeros en llegar. Lo hicieron a las ocho y media. El propio Ayala informa al maquinista de que algo grave ha sucedido a 600 metros. «Mire la cantidad de gente que viene de allí, alumbrando con las linternas de sus móviles», le dijo al conductor. Ambos recorren los más de 600 metros que los separan del Alvia. «Era el tren de los horrores», relata Carmona. El cabo primero habló con otro conductor, el del tren 2181, que llegó a pie al lugar. Este le pasa al teléfono con el CRC, que conoce por fin la inmensa magnitud del siniestro. Eran ya las nueve menos cuarto. Había pasado una hora desde el accidente cuando llegó el primer despliegue de medios al Alvia, según el relato de estos agentes.
20.45
Dos dramas a más de 600 metros de distancia
El ministro de Transportes, Óscar Puente, destacó el viernes que, dentro de la evidente mala fortuna, el accidente tuvo lugar en un tramo relativamente accesible. Los más de 600 metros entre los dos trenes se llenan de ambulancias, voluntarios y profesionales de todo tipo de cuerpos de seguridad y de emergencias. Antonio Ruiz, jefe de la Policía Local de Adamuz, convocó a más de cien compañeros de otros municipios. Su misión fue doble: despejó de piedras y restos ese camino para facilitar el paso de las ambulancias y también se las apañó para usar asientos, chapas metálicas o lo que fuera para construir pasarelas improvisadas para ayudar a los pasajeros heridos a salir de los vagones. Él estuvo en el segundo del Alvia: «La visión era dantesca. En mitad de la noche había gente deambulando sin ningún rumbo, gente con las maletas por la vía del tren y gente fallecida por el suelo». Carmona no recuerda la cara de la niña a la que rescató, pero no podrá olvidarla. Ayala estaba más adelante, en el primero. Pasó el durísimo trámite de marcar en la carrocería la ubicación de los pasajeros fallecidos.
En el rescate, hasta que se armó el numeroso operativo, participaron vecinos adamuceños. «Un policía me facilitó una linterna. Entonces me asomé y pude ver la hecatombe», cuenta José Moreno. No dudó en acercarse con su mujer a echar una mano. Recorrió a toda prisa la distancia entre el Iryo y el Alvia. «La gente estaba enterrada bajo los hierros. Un hombre me miraba y me decía: “Me toca ahora a mí”. Logramos sacarlo con mucho cuidado porque tenía dañado el cráneo», cuenta aún afectado. A las 20.47 horas entra el primer teletipo del accidente: «Suspendida la circulación del AVE entre Madrid y Andalucía al descarrilar dos trenes», según el ADIF.
22.00
Un despliegue muy numeroso en Adamuz
La Junta de Andalucía activó el nivel 1 del Plan de Emergencias. El ministro Óscar Puente lleva media hora en el comité de crisis del H24. La vía es un trasiego constante de personas evacuadas. Casi mil guardias civiles llegaron a desplazarse al lugar del accidente, según datos del Ministerio del Interior.
La tarea era inmensa. En el Iryo viajaban 289 personas. Otras 187 iban en el Alvia, lo que hacía un total de 527 pasajeros. Además de los 45 fallecidos, 125 personas necesitaron atención hospitalaria. Pasados veinte minutos de las diez, Renfe avanza que, hasta nuevo aviso, está suspendida la circulación de trenes entre Madrid y Andalucía. Esta cancelación del tráfico ferroviario se mantendrá hasta el 2 de febrero, según las estimaciones del ministro de Transportes. El país entero empieza a ser consciente de la gravedad del siniestro.
Pasadas las nueve y media se confirmaron las dos primeras muertes. Una hora después las cifras asciende hasta los siete fallecimientos y se contabilizaban ya 25 heridos graves.
Los centros hospitalarios más cercanos, principalmente los de Córdoba pero también los de Jaén, Madrid y Huelva, se preparan para atender y dar prioridad a los pasajeros heridos. La Junta de Andalucía moviliza todas las reservas de sangre disponibles. El Hospital Reina Sofía de Córdoba activa su plan de catástrofes externas. El centro cancela su programación y prepara todos los medios de que dispone.
23.00
Los adamuceños lo dan todo para ayudar
Prácticamente todo Adamuz está movilizado. «Todo el pueblo se ha volcado. Recuerdo la tragedia y se me pone el vello de punta», destaca Marián Costa, ferrolana pero que lleva 45 años como vecina de la localidad. Ya han llegado varios pasajeros a la Caseta municipal, un polideportivo y salón de actos que añade una nueva función a su versatilidad: se convierte en un hospital de campaña para los heridos que no requieren atención hospitalaria ni urgente. «Saqueamos la residencia. Cuatro botiquines completos, sueros y gasas, sondas… Todo lo que había que pudiera ser útil lo llevamos», destaca Encarni Pedregosa, una de las coordinadoras de una residencia de ancianos y empresa de asistencia a domicilio de Adamuz.
«Los acompañábamos y les dábamos mantas, bebida, comida... Les decíamos dónde estaban los autobuses», cuenta Remedios, hermana de Encarni, con un cargo similar. Ella estuvo en el Coro Romero Virgen del Sol, que sirvió de estación de autobuses improvisada. «En cuestión de quince minutos ya había más de cien mantas», afirma el director de este centro, Ángel Ruiz, que destaca la colaboración de las cofradías y de la parroquia del municipio. El Hogar del Pensionista pasó a ser el punto de atención a pasajeros y a sus familias. Tampoco faltaron personas dispuestas a llevar a los afectados a sus destinos. «No puedo sentir orgullo, es lo que hago todos los días», destaca Raúl Montero, uno de los tres taxistas de Adamuz. Trasladó a varias personas a su pueblo y, cuando ya no fue necesario, llevó a una familia a Huelva.
Precisamente, en la capital onubense ya había decenas de familias angustiadas que buscaban respuestas en la estación de trenes. Una situación similar se vivió en la estación de Atocha, donde se trabajó también para ofrecer alternativas a los cientos de viajeros afectados por la cancelación de trayectos a Andalucía. Muchos allegados de los pasajeros publicaron desesperados imágenes de sus familiares, de los que llevaban horas sin saber nada. Emergencias de Andalucía recomendó a los pasajeros que anunciaran por este medio que se encontraban bien.
Casi a medianoche, la Unidad Militar de Emergencias (UME) desplegó a medio centenar de profesionales del equipo de búsqueda y rescate urbano.
1.30
Todos los heridos trasladados
El accidente ferroviario centra ya noticieros, portadas y boletines. Sánchez y Feijoo cancelaron su reunión prevista para el lunes. «Ninguna palabra puede aliviar un sufrimiento tan grande, pero quiero que sepan que todo el país las acompaña en este momento tan duro», publicó en redes el jefe del Ejecutivo.
Pronto llegarán 16 médicos forenses de Córdoba al lugar del accidente. También cuatro psicólogos, dos trabajadores sociales y personal técnico y administrativo, según anunció la Consejería de Administración Local. Puente destaca que «es un siniestro difícil de explicar». El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, destacó, poco después, que aún era difícil conocer la dimensión de lo ocurrido. Los heridos graves ya han sido todos trasladados a hospitales.
A las dos de la madrugada se habían contabilizado 21 fallecidos. Serían finalmente 45.