Trump exige a Israel frenar los ataques al Líbano para mantener la tregua con Irán
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Netanyahu asegura que conversará con el país árabe para lograr el desarme total de Hezbolá
10 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La tregua entre Estados Unidos e Irán comenzó a hacer aguas horas después de su rúbrica. Los bombardeos de Israel en el Líbano, con la bendición de Donald Trump, pusieron otra vez en pie de guerra al régimen de los ayatolás, que cerró el estrecho de Ormuz nuevamente para tratar de que Tel Aviv cesara sus hostilidades contra Hezbolá. La Casa Blanca, que busca una salida exprés a su guerra más impopular, presionó ayer al primer ministro del país hebreo, Benjamin Netanyahu, para apaciguar su ofensiva. Y este instruyó a su gabinete para negociar con el Gobierno del país vecino el desarme de la milicia proiraní.
Washington no quiere trabas en un proceso de paz ya de por sí complejo, y tanto el presidente Trump como su enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, trasladaron a Netanyahu la necesidad de «calmar» los ataques sobre el Líbano a fin de que Teherán reabriese Ormuz. Netanyahu se vio en una encrucijada. El fin de la guerra es poco conveniente para su campaña de seguridad que podría facilitarle otro puñado de años al frente del Gobierno. Y, a su vez, debe mantener la alianza con una Casa Blanca que ya le reprendió por tratar de sabotear la firma de la paz en Gaza tras atacar al comité negociador de Hamás en Doha (Catar) el año pasado.
Finalmente, cedió a las presiones y anunció: «Ante los reiterados llamamientos del Líbano para iniciar negociaciones directas con Israel, ayer instruí al Gabinete para que las iniciara lo antes posible», y especificó que «se centrarán en el desarme de Hezbolá y en el establecimiento de relaciones pacíficas entre Israel y el Líbano». Aunque la prioridad de Netanyahu es Teherán, la desaparición de Hezbolá como grupo armado no parece ser mal premio. El portal Axios, sin embargo, citó a funcionarios israelíes que dijeron que su Ejecutivo no está dispuesto a ceder en sus pretensiones de seguridad en el país de los cedros.
Las conversaciones se producirán bajo el auspicio de Francia, que presentó tanto al presidente libanés, Joseph Aoun, como a la Casa Blanca un documento para la desmilitarización del partido-milicia chií y el reconocimiento de Israel. Un plan rechazado inicialmente por Israel y que, tras la presión de Trump, vuelve a ser el centro de las conversaciones.
El presidente norteamericano, no obstante, extendió el tirón de orejas a Teherán: «Todos los buques, aeronaves y personal militar estadounidenses, junto con municiones, armamento y cualquier otra cosa que sea apropiada y necesaria para el procesamiento letal y la destrucción de un enemigo ya sustancialmente debilitado, permanecerán en Irán y sus alrededores hasta que se cumpla plenamente el ACUERDO REAL alcanzado», dijo en sus redes sociales.
El Ejército de Israel anunció antes de las conversaciones que continuaría «sus operaciones y ataques contra infraestructura militar perteneciente al grupo terrorista Hezbolá en diversas zonas de los suburbios del sur de Beirut», que hace dos días dejaron más de 200 muertos. Concretamente, sobre los de Haret Hreik, Gubeiri, Lilaki, Hadath, Borj El Brajne y Tawhida Al Ghadir, pero también las zonas de Chiyah y Janah. El primer ministro del país árabe, Nawaf Salam, pidió a su par paquistaní, Shehbaz Sharif, que velara por mantener la seguridad en el Líbano.
Reabren los lugares santos de Jerusalén tras 40 días de clausura
Los lugares sagrados de Jerusalén, entre ellos la Iglesia del Santo Sepulcro, la mezquita de Al Aqsa o el Muro de las Lamentaciones, recibieron fieles este jueves tras 40 días clausurados por el Gobierno israelí, que hasta ahora había esgrimido motivos de seguridad derivados de la guerra con Irán para mantenerlos cerrados.
Las autoridades de Israel anunciaron la noche del miércoles el levantamiento de las restricciones siguiendo «instrucciones actualizadas del Comando del Frente Interno» del Ejército, aunque esta decisión ha ido acompañada del despliegue de centenares de policías y guardias fronterizos en las callejuelas de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Hubo, no obstante, complicaciones. Grupos de colonos judíos accedían hasta la mezquita de Al Aqsa, en el Monte del Templo, complicando el rezo de fieles musulmanes en el que es considerado el tercer lugar más sagrado para el islam.
Aun así, desde el Departamento Islámico de Waqf, la autoridad religiosa jordana que administra la explanada, confirmaron que «centenares» de musulmanes pudieron asistir al rezo desde el amanecer en el mencionado complejo.