Los partidos afrontan el año nuevo con un alud de congresos

El PSOE deberá anunciar el 14 de enero la fecha de su congreso. En el PP se plantea una alternativa a la candidatura de Mercedes Fernández. Podemos Asturies trata de mediar en la guerra abierta a nivel estatal de cara a Vistalegre


Redacción

Pasados los cuartos y las doce campanadas los principales partidos de Asturias se preparan para medir los tiempos en una carrera de renovación de equipos y programas que coincidirá en los primeros meses de 2017. Será además un conjunto de congresos coincidentes en los que las tensiones internas han llegado a un grado que no se había visto en la política española reciente; y en muchos casos no se conocen fechas precisas.

En el caso del partido socialista sólo hay una día seguro marcado en el calendario: el del 14 de enero, cuando tenga lugar el Comité Federal en el que la dirección interina del partido, la gestora que dirige el presidente asturiano, Javier Fernández, debería señalar, o dar una pista al menos de cuándo piensa convocar el congreso en el que se elegirá al nuevo secretario general. Fernández avanzó hace semanas que piensa que el congreso del PSOE debería tener lugar «antes del verano» y el pasado viernes, al término del debate en la Junta General en el que se aprobaron los presupuestos autonómicos del nuevo año, el presidente destacó que «la fecha aproximada» que tiene en mente se la trasladará a los miembros de ese comité federal.

Conocer la fecha del Congreso resulta fundamental para la puesta en marcha de las estrategias de los distintos sectores en liza en el seno del PSOE. Los partidarios del regreso de Pedro Sánchez presentaron la última semana de diciembre un acto en Madrid en el que reclamaron al exsecretario general que dé el paso definitivo ante el, a su juicio, clamor general de la militancia para que intente liderar de nuevo el partido. Sánchez respondió con un agradecimiento genérico en su cuenta de Twitter que no ha colmado todas las esperanzas de sus seguidores. Pese a todo, la diputada Adriana Lastra, señaló en La Voz de Asturias, su convencimiento que Sánchez se presentará a las primarias socialistas pero no moverá ficha hasta saber cuándo se celebrará el congreso y quiénes serán sus rivales.

Después de conocerse los pormenores del cónclave del PSOE a nivel nacional llegará el momento de poner fecha al asturiano; y el primero tendrá que tener necesariamente influencia en el segundo. Toca ya congreso de la FSA y si bien Javier Fernández ha declarado en varias ocasiones que no repetiría como candidato a la presidencia del Principado no ha determinado si optaría a repetir en la Secretaría General del PSOE en Asturias. En ello pesará lo que suceda en el escenario del Estado, en qué reparto de fuerzas concluya la guerra abierta en el seno del partido. Y aún así, marcado de manera profunda por su participación en la gestora, algunos destacados sanchistas asturianos han asegurado que que mantendrían su apoyo a Javier Fernández si decidiera continuar en el liderazgo de la FSA. Por el momento; de cara al verano la situación puede dar muchas vueltas y las alianzas del presente no tienen por qué mantenerse en el futuro inmediato.

Modelo Cifuentes

En febrero tendrá lugar el congreso nacional del PP, uno en el que apenas nadie discute que Mariano Rajoy renovará su mandato sin apenas la menor de las incertidumbres. Afianzado con dos legislaturas consecutivas en la presidencia del Gobierno y con los partidos de la oposición en pleno desangramiento interno, Rajoy cuenta entre sus mejoras bazas el transcurso del tiempo, una ventaja con la que sabe jugar a favor mejor que ningún otro adversario. Como novedad, en ese congreso nacional se introducirá un sistema de doble vuelta en el que los afiliados elegirán a sus compromisarios y estos a la dirección del partido; es el paso más lejano que los populares están dispuestos a avanzar en la lenta carrera de las formaciones españolas a abrirse a la participación directa de los miltantes en la selección de sus equipos dirigentes. El PP, es obvio comentarlo, es un partido conservador y estima que las primarias de otros grupos son experimentos demasiado peligrosos.

También una vez que suceda el congreso nacional, el PP asturiano se dispondrá a celebrar el suyo. Tendrá que ser en una fecha posterior a febrero pero antes de la Semana Santa. La dirección asturiana, con Mercedes Fernández a la cabeza, quisiera despacharlo cuanto antes. En el trance del año nuevo, en el mismo día en el que se aprobaban los presupuestos autonómicos en la Junta General, la presidenta del PP de Avilés, Carmen Maniega, abiertamente enfrentada a Mercedes Fernández, anunció que los críticos con la actual presidenta asturiana ya han reunido los avales necesarios para plantear una candidatura alternativa. No es probable que la encabece la propia Maniega, aunque la edil señaló que va a «formar parte activa de esa alternativa». Además Maniega afirmó que el partido en Asturias necesita «más democracia interna y participación de las juntas locales», y aseguró que su modelo de referencia era el presidente gallego, Alberto Núñez Feijoo y también la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes «dando la prioridad a que los afiliados decidan, de abajo a arriba». 

La guerra morada

También en febrero y no por casualidad, tendrá lugar el congreso de Vistaalegre de Podemos. Los morados decidieron de forma intencionada que su asamblea estatal coincidiera con las de los populares para que, en palabras del secretario de Organización, Pablo Echenique, se contrastara el estilo «a dedo» de los populares frente al participativo de los morados. Pero en plenas celebraciones navideñas la guerra de clanes estalló en Podemos con una tensión creciente entre «pablistas» y «errejonistas» que, más que una discusión ideológica o de modelos de organización, asemeja a una mera lucha por control de espacios de poder. La batalla se desarrolló de la forma más cruda en las redes sociales y llegó a un punto en el que el propio Pablo Iglesias publicó un vídeo pidiendo perdón por la imagen que se estaba dando.

Podemos Asturies no se ha posicionado por parte de ninguno de los bandos en liza (sí ha habido cargos asturianos, entre ellos la eurodiputada Tania González, que firmaron el manifiesto «Recuperar la ilusión» próximo a Errejón) y lo cierto es que la agrupación asturiana ha vivido con preocupación el desarrollo de los acontecimientos a nivel estatal y se ha pronunciado en varias ocasiones, no para apoyo a uno u otro sector, sino para tratar de templar ánimos. Tan es así, que la semana pasada, Podemos Asturies remitió el consejo estatal un documento, un «Decálogo de Fair Play» en el que apuestan por potenciar el reconocimiento entre militantes y hacer del feminismo el eje central de los debates. El responsable de Organización de Asturias, Xuacu Rodríguez, señaló además que es necesario que la Comisión de Garantías respete la neutralidad entre los equipos de las candidaturas» e indicó que «no es normal» que algunos de sus miembros «participen de de forma activa en una u otra candidatura».

El propio portavoz del grupo parlamentario de Podemos en la Junta General, Emilio León, advertía a través de Twitter de que los debates internos consumían el tiempo en vez de las cuestiones que afectaban a la ciudadanía.

  

Y ya a comienzos de diciembre, el secretario general de Podemos Asturies, Daniel Ripa, reclamó que la asamblea de Vistalegre debatiera «iniciativas concretas» sobre cómo el partido puede ser «más efectivo» porque «ir al abstracto reduce el debate y no es útil». De hecho, desde Podemos Asturies se llegó a plantear que se ampliaran los plazos de cara al Congreso para tener más tiempo para discutir las distintas alternativas.

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