IU ve «positiva» pero escasa la respuesta de Podemos a su oferta de diálogo

Luis Ordóñez
Luis Ordóñez REDACCIÓN

ASTURIAS

El portavoz de Podemos, Emilio León (i), y el de IU, Gaspar Llamazares (d), conversan tras finalizar la Junta de Portavoces del Parlamento asturiano.
El portavoz de Podemos, Emilio León (i), y el de IU, Gaspar Llamazares (d), conversan tras finalizar la Junta de Portavoces del Parlamento asturiano. J.L.Cereijido

Los morados reducen su primera oferta a un consenso express para la comisión de las listas de espera que concluye esta semana

11 jul 2017 . Actualizado a las 13:22 h.

Podemos tardó varios días en responder a la primera oferta de IU para buscar las bases de un consenso de acción política en la Junta General: Y lo hizo además para ofrecer un punto de encuentro pero para una meta completamente distinta, si la coalición buscaba una unión de fuerzas con los morados para imponer a los socialistas un «giro a la izquierda» en el parlamento, desde Podemos se ofrecieron a hablar pero para construir una «alternativa» a los socialistas, no con ellos. Pese a todo, el coordinador de IU, Ramón Argüelles ofreció su sede y una fecha, la del próximo 17 de julio, para sentarse a negociar sobre 9 puntos concretos; y remarcando que «no nos resignamos a dar la legislatura por perdida». No hay respuesta todavía a la cita marcada en el calendario para el lunes de la próxima semana, pero sí ha llegado el ofrecimiento de buscar junto a IU una «hoja de ruta común» en al comisión de las listas de espera que concluye esta semana en el parlamento asturiano.

En Izquierda Unida, que dará este martes su respuesta a ese ofrecimiento, se calificó de «positiva» esta primera respuesta aunque quizá demasiado escaso. Desde Podemos no descartaron que a lo largo de los próximos días puedan acceder a la cita de la coalición pero aún se guardan la respuesta definitiva; y destacaron que la propuesta para la comisión de las listas de espera debía entenderse como «un primer ofrecimiento». De hecho la nota de Podemos contextualiza la oferta en el marco de ese diálogo (un momento en que ambas fuerzas «han reconocido la necesidad de abordar una agenda de temas centrales para nuestra comunidad en torno a los que establecer consensos de calado»), pero de nuevo. desde su perspectiva de plantear un frente opuesto a los socialistas, como «una primera oportunidad para llevar a la práctica esa acción coordinada que permita desbordar lo institucional, superar la parálisis de la FSA, e incluir a toda la sociedad asturiana partidaria de un cambio que supere la inercia a la que nuestra comunidad se ha visto arrastrada».

Hay una propuesta también lanzada por el presidente Javier Fernández para buscar un acuerdo de legislatura entre los tres grupos. Desde IU se quisiera llegar a ella después de formar un bloque con Podemos de manera que la suma de sus diputados (9 morados y 5 de la coalición) sea igual a la de los 14 escaños del PSOE en el parlamento asturiano. Pero Podemos ni siquiera ha llegado a considerar ese encuentro. 

Algunas fuentes de IU señalaron que esta oferta para la comisión de las lista de espera se acogía como muestra de cordialidad pero también como algo «informal», a la espera de que pudiera producirse el acercamiento más concreto que planteó Argüelles. De hecho la ligaban a que el coordinador general y diputado morado Andrés Vilanova hubieran coincidido en la mañana del lunes en la protesta de los trabajadores de Orange.

Pero otras fuentes, sin dejar de resaltar lo «positivo» del cruce de cartas reconocían que les había sabido a poco; la oferta de IU fue amplia y la respuesta de Podemos demasiado concisa, «desangelada». Y además muy apurada. Los trabajos de la comisión de investigación concluyen esta semana y las mismas fuente lamentaron la premura de los plazos. A su juicio, la oferta de la coalición busca una convergencia «para la gente y no la que le pueda interesar a los partidos» y se trata de «negociar para construir» y no como «una estrategia».

Todavía IU y Podemos, pese a los acercamientos hablan de cuestiones distintas, a veces hasta divergentes. Si bien ambos grupos se encuentran en este momento muy alejados del PSOE y su reacción a la oferta de Javier Fernández ha sido igual de escéptica, desde IU se sigue manteniendo el propósito de corregir la legislatura hacia la izquierda pero, en último término contando con los socialistas; mientras que desde Podemos en su carta se definían como «quienes ponemos en duda que el futuro de Asturies pase por un improbable giro de los responsables del desmantelamiento de nuestra tierra». 

Las relaciones entre Podemos e IU en Asturias no ha sido fáciles. Fueron juntos a las elecciones generales más por respeto a la decisión de las respectivas direcciones nacionales que por convicción y los resultados fueron decepcionantes para ambos. La misma forma en la que se construyó esa coalición estuvo llena de trabas desde el primer día. Aprobada por la militancia de IU de forma mayoritaria pero con el respaldo más bajo del estado; se topó con quejas respecto a los puestos de las listas (que dejaban al antiguo coordinador en un tercer puesto sin apenas opciones de salida). Entre tiras y aflojas, Podemos llegó a plantear que IU renunciara a su candidato, Manuel González Orviz, para poner una mujer en su lugar y hasta hubo conminaciones rozando el ultimátum sobre la entrega de nombres definitivos para presentar la lista antes la Junta Electoral. No eran pocos ayer los que temían que la nueva relación entre ambos grupos sea una repetición de aquellos episodios.