La Iglesia asturiana reconoce la inmatriculación de templos

S.D.M. REDACCIÓN

ASTURIAS

PACO RODRÍGUEZ

El Arzobispado dice que solo registró propiedades con relación directa, por falta de tiempo y recursos. Recuerda que era un proceso legal hasta 2015

25 ene 2018 . Actualizado a las 18:53 h.

El Arzobispado de Oviedo aprovechó el cambio legislativo registrado entre los años 1998 y 2015 para inmatricular, es decir registrar a su nombre, iglesias y templos parroquiales. No registró más propiedades por falta de tiempo y dinero, pero considera que hay más bienes que le corresponden, desde prados a capillas. «Existe un inventario amplio de bienes porque el norte es minifundista», insiste. Así aparece en un artículo publicado en su medio oficial, el semanal Esta Hora y en su web, en la que aclara tres de las polémicas que en los últimos años han rodeado a la Iglesia española y por extensión a la asturiana: las matriculaciones, las exenciones fiscales y la falta de transparencia en sus cuentas. La nota defiende las dos primeras y niega la última.

El pronunciamiento del Arzobispado de Oviedo se produce unos meses después de que en Asturias haya comenzado a trabajar un grupo que pretende aflorar las inmatriculaciones realizadas en la región y a solo unos días de que el ayuntamiento de la capital haya rescatado la idea de acabar con la exención fiscal de todos los inmuebles de la Iglesia que no se destinan al culto. En ambos casos, la institución eclesial apela a la legalidad de todos los pasos que ha dado.

Por partes

En el caso concreto de las inmatriculaciones ofrece una explicación completa. Parte del significado de la palabra para concluir contando qué se ha hecho en el Principado. Recuerda que inmatricular es registrar por primera vez algo que es de tu propiedad pero que nunca ha estado inscrito. Matiza que no se trata de una apropiación sino de ejercer el derecho legítimo a que conste por escrito. Repasa los cambios legislativos que han permitido a la Iglesia realizar esas inmatriculaciones. La reforma de la Ley Hipotecaria de 1998, aprobada por José María Aznar, abrió una puerta que estaba cerrada. La versión del Arzobispado es que «acogiéndose a este derecho, numerosas diócesis solicitaron la inmatriculación de iglesias, ermitas y edificios que son de su propiedad». Con respecto a las críticas y a las denuncias recibidas en otras comunidades, cita ejemplos. En Navarra, uno de los territorios donde primero se comenzó a investigar y donde más repercusión ha tenido, afirma que se han ganado todos los litigios. Pone otros ejemplos similares en Valencia o Guadalajara.