La Universidad se limpia de franquismo

Luis Ordóñez
Luis Ordóñez REDACCION

ASTURIAS

Un estudio detalla cuatro vestigios de la dictadura que aún permanecen en el edificio histórico y sus propuestas para eliminarlos o señalizarlos

19 feb 2018 . Actualizado a las 14:14 h.

En la víspera de la celebración del homenaje al rector Alas, fusilado durante el franquismo, y que se conmemora cada 20 de febrero en la Universidad de Oviedo, la academia ha dado un paso para suprimir los vestigios de simbología fascista que aún perviven en el edificio histórico. El rector Santiago García Granda presentó un informe elaborado, entre otros, por el el catedrático de Historia Contemporánea Francisco Erice y que señala cuatro elementos concretos sobre los que se propone actuar. Y lo hacen de forma muy «modesta», según destacó el propio Erice, al destacar que en algunos casos su «eliminación podría ser complicada desde un punto de vista técnico y queremos evitar que puedan ser lesionados elementos monumentales». Por eso, con una excepción se apuesta por señalizarlos con un texto explicativo que muestre que fueron incorporados durante la dictadura «para legitimar la sublevación militar».

El más sencillo de eliminar y que cuenta con una apuesta clara para su supresión es una placa fijada en una de las paredes del Aula Magna y que recuerda al rector de la inmediata postguerra por parte de la «promoción de estudiantes soldados». Lo hace además con una «retórica» bélica y propia del régimen, según destacó Erice, que se refiere a la «purificación por el fuego». El catedrático resaltó además que se trata de una imagen instalada muy recientemente, en 1970, caso al final de la dictadura y cuya supresión no afectaría en modo alguno al edificio.

Mucho más compleja es la solución para el resto de elementos recogidos en este informe. Uno es una vidriera que adorna el techo de la biblioteca, con el lema «Una, grande y libre», y otros símbolos franquistas como el águila o el yugo y las flechas. Otro es un escudo similar, situado sobre una de las puertas laterales del Paraninfo, también con la simbología propia de la dictadura y que además alude al periodo de reconstrucción de la Universidad de Oviedo fijando las fechas entre 1939 y 1942. Pero ese periodo «es un agravio al rector Alas, que oculta que ya en 1935 había comenzado los trabajos de reconstrucción del edificio después de la revolución del 34», destacó Erice. El cuarto y último elemento material es una lápida en la zona trasera de la Universidad que recuerda a los estudiantes caídos por el bando nacional, «Para este caso propusimos que se incorporara a los caídos del otro bando o que se señalice».