Los accidentes múltiples oscurecen el balance de víctimas de tráfico en Asturias

La trágica colisión de Avilés se une a las de San Tirso de Abres y Cangas del Narcea. La DGT contabiliza este año 26 fallecidos, siete más que en 2017

El autobus siniestrado en Avilés
El autobus siniestrado en Avilés

Nada anormal en la columna que contabiliza el número de accidentes mortales, a fecha 4 de septiembre. La estadística de la Dirección General de Tráfico (DGT) que analiza la siniestralidad, con 24 horas de proyección, señala que desde enero se registraron 19 siniestros con fallecidos, el mismo número que en el mismo periodo de 2017. El análisis cambia de manera drástica cuando se pasa a la columna de muertos. Desde enero se han contabilizado 26, siete más que hace un año. En porcentaje, aunque es complicado hablar de tasas cuando se trata de medir la pérdida de vidas, suponen un 36% más. Tres días concretos sirven para explicar esta disparidad de datos y para puntualizar cómo es posible que con el mismo número de colisiones la mortalidad se halla disparados Son el 15 de junio, el 15 de julio y el 4 de septiembre. Son las fechas en las que se produjeron los graves accidentes de San Tirso de Abres, Cangas del Narcea y Avilés, de los que los medios de comunicación han informado de manera profusa. 

Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados, alerta del incremento de la siniestralidad en algunas regiones como Asturias pero también como Cataluña o la Comunidad Valenciana. Reconoce que «la evolución es preocupante» y que merece una profunda reflexión. En cuanto a las causas, apunta que son múltiples. Cita desde problemas estructurales, debidos a la falta de inversiones, al envejecimiento del parque móvil al «aletagamiento de la sensibilidad social causado por demasiados discursos triunfalistas». En el caso de Avilés, se refiere a dos cosas. Explica que cualquier accidente grave de autobús se convierte en tragedia y que la seguridad de los vehículos ha mejorado mucho en los últimos años.

Hay un tema que le preocupa especialmente, en el caso de la colisión del autobús. Se trata de cómo estaba la señalización de las obras de construcción del puente contra el que terminó estrellándose el vehículo. Lamenta que sea un tema que no se tome demasiado en serio y que en muchos casos no se proteja demasiado. Dice lo mismo de todos los elementos potencialmente peligrosos que quedan en los márgenes de la calzada de las obras. Señala que un pilar de un viaducto situado en el margen de una carretera tiene que estar muy bien protegido por vallas especiales para reducir al mínimo todo tipo de riesgos.

Las estadísticas de la DGT parecen dar la razón a los argumentos del presidente de Automovilistas Europeos Asociados. La mortalidad en las carreteras catalanas ha crecido un 27% y en la Comunidad Valenciana un 55%. El Principado se queda justo entre las dos. En cambio, Andalucía ha conseguido recortar este indicador un 20%, al pasar de 141 fallecidos en los ocho primeros meses de 2017 a 113 en el mismo periodo de 2018. Los indicadores también positivos en La Rioja, Madrid, Extremadura o Castilla-La Mancha. No obstante, el balance nacional  ha empeorado.

Accidentes múltiples

El verano está siendo especialmente trágico en las carreteras asturianas. La segunda quincena de junio comenzó el retroceso. La muerte de Celia García Otero, una joven de 24 años que perdía la vida en un choque frontal con un coche pilotado por un septuagenario, se unía a otros cinco fallecimientos más en menos de una semana. El primer accidente mortal se registró la tarde del viernes, 15 de junio, en San Tirso de Abres, en la carretera N-640. Un brutal choque entre el vehículo en el que viajaban tres jóvenes de entre 23 y 35 años y un camión se saldaba con la muerte de los tres trabajadores de un taller mecánico. Nicolás Andrés Carbonel, Carlos Murias y Andrés Pardo fallecían en el siniestro. Apenas dos horas después, un motorista británico de 40 años, de vacaciones en Asturias con otro amigo, colisionaba contra un coche en una carretera comarcal de Tineo. La quinta víctima se produjo cinco días después, el miércoles, 20 de junio, aunque la víctima moriría 24 horas después. Se trataba de un vecino de Las Regueras de 75 años, que estrelló estrellar su vehículo contra una fuente. 

Un mes después, durante la celebración de las fiestas de El Carmen, se produjo otro grave siniestro con tres víctimas mortales, esta vez en Cangas del Narcea. Un coche en el que viajaban cinco jóvenes, apenas 24 horas antes de la tradicional Descarga, se empotraba con una furgoneta a pocos metros de su destino. En el acto fallecían Sergio Menéndez, y Tania Fernández. Dos días después lo hacía, Elsa Lorences, que había sido trasladada a la UCI del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Los tres tenían poco más de 20 años.

El siniestro del autobús de Avilés ha sido el tercer accidente múltiple en apenas. El lunes, 3 de septiembre, a las 13:40 un autobús se empotraba contra un pilar de la carretera AI-81, conocida como la variante de Avilés, con 19 pasajeros y un conductor a bordo. La violencia del impacto es tan grande que la columna penetra casi hasta la sexta fila. Cuatro personas fallecen en el acto. Trataron de reanimar, sin éxito, a una cuarta a su llega a las Urgencias del hospital de San Agustín, en Avilés. Entre los fallecidos se encuentran dos jubilados: Arcadio S.G. de 75 años y residente en Piedras Blancas (Castrillón), y Senén A.G., de 77 años y vecino de Gijón. Ana T.S, de 52 años, se dirigía a comer a su domicilio tras haber estado trabajando por la mañana en una empresa de Avilés, su primer día tras las vacaciones. También estaba empleado en Avilés y residía en Gijón otro de los fallecidos, José Emilio M.D., de 58 años. María Begoña M.H., de 55 años, vivía en Soto del Barco y se dirigía a Gijón para cuidar a los nietos. Cuatro heridos más permanecen en estado crítico. El más grave es el conductor, que ha sufrido amputaciones.

Estudios negativos

La Asociación Española de la Carretera (AEC), un foro que agrupa a las principales constructoras y receptoras de contratos públicos, publicó un informe que deja a Asturias en mal lugar. Es la peor comunidad el mantenimiento de las señales horizontales y las barreras protectoras para los motoristas y la segunda peor en el estado del firme, con una calificación de muy deficiente, en los 3.000 tramos (de 100 metros cada uno) de vías de titularidad estatal y autonómica que han analizado sus técnicos en toda España. Además, suspende en el estado de la señalización vertical. Este informe, por tanto, ratifica las quejas de Mario Arnaldo que reclama inversiones en firme y señalización de manera urgente.

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