Los rescates de montaña, en números de récord

El grupo de Bomberos de Asturias lleva 61 evacuaciones en los ocho primeros meses del año. La ruta del Cares y el Urriellu son los que concentran más traslados

El grupo de rescate de bomberos del Servicio de Emergencia (Sepa), en la ruta del Cares
El grupo de rescate de bomberos del Servicio de Emergencia (Sepa), en la ruta del Cares

Redacción

La ruta del Cares y el Urriellu. Uno de senderismo y el otro para escaladores. Esos son los dos puntos que más evacuaciones de montaña concentran en Asturias. La gran mayoría no son accidentes espectaculares sino roturas, esguinces o incluso golpes de calor que generan graves episodios de deshidratación. Pero todos son tratados con el mismo protocolo por la sala del 112 y por el grupo de rescate de Bomberos de Asturias. Cualquier incidente en el monte puede tener consecuencias importantes. 

La actividad este año está siendo frenético. Solo en los ocho primeros meses del año, acumulan un total de 61 rescates. Eso es casi el doble que en todo el 2017, cuando realizaron 35. Son, sin embargo, cifras más parecidas a las de 2016, cuando a lo largo de los 12 meses tuvieron que hacer 71 salidas. No parece complicado que en los próximos cuatro meses, se supere ese número. Pero eso es difícil de calcular. Los especialistas recuerdan que la montaña es imprevisible y también es posible que tengan que hacer esas diez intervenciones que aún les restan para igualar el récord.

Agosto ha sido mucho peor que julio. No siempre ha sido así pero sí este verano. La pésima meteorología de julio puede ser una explicación plausible. De hecho, se han contabilizado el doble de evacuaciones de un mes a otro. 11 en julio y 22 en agosto. Las cifras son similares a ese año 2016 que se puede tener como referencia de máximos. Lo que ha cambiado un poco es el lugar del rescate. Cabrales se mantiene a la cabeza, como líder indiscutible. Sigue siendo el concejo de referencia para el montañismo. Solo con la ruta del Cares y el Urriellu focaliza los dos primeros focos de los aficionados. Pero tras Cabrales ha desaparecido Cangas de Onís. Ahora aparecen Aller y Piloña, dos territorios con una orografía diferente pero también atractiva para los montañeros.

Procedimiento

No siempre que se produce un accidente en la montaña sale el grupo de rescate con el helicóptero. Pero sí en la mayoría de los casos. Unas veces es el mejor medio por la rapidez. Otras veces es el único que se puede movilizar porque no existen acceso rodados. La sala del 112 siempre notifica al Samu, porque la atención sanitaria es fundamental. La forma de actuar varía en función de las circunstancias. Por ejemplo, hace unas semanas, el centro de coordinación recibía una llamada de emergencia. Un peregrino había sufrido lo que primero parecía una indisposición y después un ataque cardiaco. Los médicos del Samu llegaron por tierra antes que los bomberos. Pero debido a la gravedad del cuadro clínico fue necesaria la intervención del helicóptero. El médico-rescatador, junto al resto del equipo de rescate, continuó con la atención. Le intubaron y ejecutaron maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzada, pero no pudieron salvarle la vida.

Las llamadas de contacto son importantes por dos razones. La primera es para conocer la localización pero también para poder identificar los síntomas y realizar una primera aproximación en el diagnósticos. Con ambos parámetros, se determina la gravedad y la urgencia de la intención. 

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Un escalador está colgado de una pared y una piedra se desprende, le pega en la cabeza y tiene que ser evacuado. El herido deberá que pagar el rescate. Exactamente la misma circunstancia pero esta vez con un senderista. Está haciendo una ruta, una piedra cae de una montaña, le golpea y necesita ser rescatado. No pagará ni un euro. Esto es lo que en la actualidad sucede en Asturias. La penalización no depende ni del riesgo ni de los conocimientos ni de su equipación. Ni siquiera de las circunstancias externas, como en el ejemplo. Solo depende que de si ese deporte esté dentro de un listado elaborado por el Principado en el aparecen hasta 41 diferentes, curiosamente, algunas de ellas sin ningún tipo de implantación en la región. El malestar generado es tan grande que la Dirección General de Deportes ha convocado hoy a las principales federaciones implicadas a una reunión para tratar de acercar posturas.

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