«Yo nací enfrente de la fábrica y se me saltan las lágrimas»

Los comerciantes de Avilés, muy vinculados a Alcoa, se suman a las movilizaciones en defensa de la fábrica

Carmen Pérez García
Carmen Pérez García

Redacción

El comercio avilesino se une en señal de protesta por la situación de Alcoa, y se unirá a la gran manifestación convocada para la jornada de hoy. De esta manera buscan hacer un frente común de apoyo a los trabajadores y sus familias, y mostrar su descontento y rechazo a la decisión de la dirección de la multinacional de cerrar las plantas de Avilés y A Coruña.

Carmen Pérez García trabaja en la inmobiliaria La Cámara, y vive con mucha pena la situación de la fábrica asturiana. «Mi padre trabajó en Alcoa, y vine a vivir a Avilés con 12 años. Si levantara el pobre la cabeza y viese toda esta situación, se volvería a morir. Yo nací enfrente de la fábrica, y todavía se me saltan las lágrimas al ver la concentración que tuvo lugar en ese lugar hace unos días», relata. Además, considera que el posible cierre de Alcoa afectaría a toda la ciudad, ya que «influye en el comercio y en la vida. Es todo una cadena, empezando por todas las subcontratas, la logística, los que nos encargamos de los alquileres, etc».

Por otra parte, sostiene que el cierre afectaría por desigual a los trabajadores. «Los chavales de 30 años todavía tienen un futuro laboral en caso de perder su trabajo, ¿pero los trabajadores de 50 años o más, que tienen hijos y no se pueden jubilar? Esos lo tienen muy difícil», asegura Carmen Pérez que, a pesar de la dificultad de la situación, cree que existe una pequeña posibilidad de que acaba bien. . «Está muy complicada la cosa, pero tengo un pequeño hilo de esperanza», confía.

 

El comercio de Avilés se solidariza con Alcoa
El comercio de Avilés se solidariza con Alcoa

«Son casi 700 personas que se van al paro aquí, y muchos de ellos tienen 50 años o más, lo que hace complicado su futuro laboral. Nosotros vamos a la manifestación y queremos mostrar nuestro rechazo a la situación que viven los trabajadores de Alcoa», señala Andrea Méndez, dependienta de Óptica Principal, que destaca la buena acogida que tendrá la manifestación. «Estamos viendo que los comercios en su mayoría irán a la huelga y apoyan la marcha, por lo que estamos muy contentos con la movilización del sector», afirma.

Elisa de la Roz, de la tienda de ropa Zink, también mostró su solidaridad con las personas afectadas por la decisión de la multinacional, y considera que la repercusión será muy mala para la ciudad. «La noticia ha traído mucha preocupación al comercio, ya que mucha gente de Avilés trabaja en la fábrica y consume en los establecimientos de la ciudad. Si Alcoa cierra, afectará de forma muy negativa a todo el comercio», explicó.

El comercio avilesino tiene una hora fija en sus relojes: las 19.00 horas. Momento en que bajarán las persianas y se unirán a la manifestación, confiando en que el apoyo a la marcha y la voluntad popular evite que la multinacional eche el cierre a la fábrica de la que viven tantas personas en la ciudad.

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Nuevo plantón sindical a Alcoa, que no consigue iniciar las negociaciones para aplicar un expediente de despido colectivo para los casi 700 trabajadores de las fábricas de aluminio primario de Avilés y A Coruña. El comité de empresa de la planta coruñesa ni siquiera acudió a la segunda reunión en Madrid convocada por la dirección para proseguir los contactos del período de consultas e información, que la multinacional da por iniciado desde el pasado 31 de octubre. El comité asturiano sí se presentó, aunque para decirle a la compañía que no iba a negociar un expediente que considera nulo. ¿Por qué? Porque la empresa comunicó que quería cerrar las plantas y despedir a todos sus empleados antes de hacer lo propio con sus representantes sindicales, tanto locales como europeos. Además, el comité de A Coruña no reconoce las negociaciones porque considera que deberían producirse dos paralelas, una por cada centro de trabajo, y no una sola, como pretende hacer el grupo.

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