Hay una sola Asturias turística pero dos velocidades, una la encarna Oviedo y otra Gijón. La capital ha perdido fuelle, con menos rentabilidad y empleo. Gijón, en cambio, está dentro del club de las ciudades icono del norte y dispara sus beneficios y las contrataciones. Este es el panorama una vez analizados los resultados del verano 2018. El Principado no es la única comunidad autónoma en la que se producen estas divergencias. Ese es exactamente el mismo caso que Galicia, donde A Coruña ha cogido gran impulso pero Santiago de Compostela o Pontevedra están en números rojos. Así aparece reflejado en el Barómetro de la Rentabilidad de los Destinos Turísticos Españoles de 2018, actualizado hasta el mes de septiembre.

El informe empresarial realizado por Exceltur, basado en encuestas, contextualiza los datos. Explica que España se está enfrentando a la recuperación de mercados competidores, como es el caso de Turquía, lo que resta clientes internacionales. La inestabilidad del tiempo en la península, en contraste con las buenas condiciones registradas con el resto de Europa, es otro aspecto que han tenido en cuenta. No obstante hay un factor determinante tanto para Asturias como para Galicia. «La menor fortaleza del consumo de los españoles ha limitado la rentabilidad turística en algunos destinos del norte en su temporada alta», detalla. En ese saco mete a las dos comunidades del noroeste.

Sin embargo, libra a dos ciudades: Gijón y A Coruña. Explica que ambos destinos urbanos, junto con Bilbao son «el icono del norte». ¿En qué se traduce esta definición? En que siguen creciendo pese a las dificultades. La rentabilidad de los alojamientos es mayor y han incrementando las contrataciones, tanto con respecto al inicio del año 2018 como al mismo periodo de 2017, es decir, con respecto a la temporada alta del ejercicio pasado. Oviedo y Santiago, en cambio, son justo el ejemplo contrario, el de los territorios afectados por la menor fortaleza del consumo del turista nacional. Los alojamientos de ambas ciudades pierden rentabilidad y empleo.

Las cifras que lo avalan

Las valoraciones van acompañadas de gráficos detallando los números. La tarifa media diaria de los hoteles de cuatro y cinco estrellas ovetenses durante los nueve primeros meses del año fue de 65,4 euros y alcanzaron una ocupación del 50%. Con esos números la rentabilidad por habitación habitación disponible se situó en 33 euros. Todos estos indicadores fueron mejor en Gijón. La tarifa media diaria se elevó hasta 68,6 euros y su ocupación hasta el 59,3%. Esto permitió que la rentabilidad por habitación disponible rebasara los 40 euros (40,5 euros). Los gijoneses ganaron 7,5 euros más por habitación que los ovetenses, una cantidad considerable

Si en lugar de comparar las dos ciudades entre sí comparan sus resultados de 2018 con los de 2017, también se puede analizar dos tendencias diferentes. Oviedo baja en todos los capítulos, en las tarifas, en la ocupación y en la rentabilidad. Gijón los mejora todos pero, sobre todo, la rentabilidad, con un 3% más. 

El empleo turístico es también un apartado relevante en los informes de Exceltur. Como el número de contratos varía mucho en función de la época del año, lo que hacen en esta investigación es comparar únicamente las temporadas altas de todos los ejercicios, es decir, el pico máximo de cada año, entre junio y septiembre. En ese periodo, Gijón tuvo 2.890 trabajadores dentro del sector. La cifra en Oviedo fue ligeramente inferior (2.654). Son apenas 200 trabajadores que no marcan la diferencia. Lo preocupante está en observar cómo empiezan a diverger las curvas. Gijón ganas casi un 3% mientras que Oviedo pierde exactamente un 3%. 

El balance empresarial coincide con lo que ya comenzó a apuntar el Instituto Nacional de Estadística (INE) con sus propios indicadores. El año no estaba siendo demasiado bueno para la capital. Ni siquera se puede decir que lo estuviera siendo para Asturias de manera global, ya que comenzó la temporada alta de manera renqueante, en gran medidas durante los lluviosos meses de junio y julio. El impulso final de septiembre ha servido para compensar las cifras de viajeros nacionales y para consolidar el éxito en las internacionales. Pero la brecha entre Oviedo y Gijón parece incuestionable en este 2018.

Septiembre maquilla el verano turístico en Asturias

susana d. machargo
Un grupo de turistas durante una visita guiada por un actor en el entorno de la catedral de Oviedo en un día en el que la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé para hoy en Asturias cielos cubiertos, con bancos de niebla matinales, y lluvias y chubascos acompañados de tormentas, que serán más intensos y frecuentes en Cordillera y Picos de Europa
Un grupo de turistas durante una visita guiada por un actor en el entorno de la catedral de Oviedo en un día en el que la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé para hoy en Asturias cielos cubiertos, con bancos de niebla matinales, y lluvias y chubascos acompañados de tormentas, que serán más intensos y frecuentes en Cordillera y Picos de Europa

Los datos del INE recogen una tendencia al alza después de dos meses sepultados por la lluvia. Más de la mitad de los empresarios reconoce que la temporada ha sido peor

Era un reto complicado de alcanzar. Después del récord absoluto de viajeros alcanzado en 2017, sostener esa curva al alza en 2018 era una aspiración complicada. Entran en juego una gran cantidad de factores y muchos de ellos incontrolables: del cartel de vuelos a las campañas de promoción o las condiciones meteorológicas. El resultado final de un verano partido por la mitad por el tiempo, con una primera parte anegada por las lluvias y una segunda marcada por el sol, ha cumplido solo parte de las expectativas. Septiembre ha sido el mejor de la serie histórica en turistas. Nunca ha habido tantos en Asturias es una recta final de la temporada alta. No obstante el sabor final de los empresarios es agridulce. Casi seis de cada diez aseguran que el negocio ha ido peor. Así lo han confesado en la encuesta realizada por Exceltur, la alianza por la calidad. Con este resultado en mente, además, no creen que lo que queda por delante vaya a ser mucho mejor. Nueve de cada diez calcula que va a cerrar el año con menos ingresos.

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Oviedo se hunde y Gijón se convierte en icono: las dos velocidades del turismo 2018