Asturias pierde unos 13.000 beneficiarios con la reforma del bono social eléctrico

Las principales empresas comercializadoras de la región aplican la rebaja en la factura de la luz a apenas 23.000 asturianos cuando la estimación es que había unos 36.000 contratos del antiguo modelo


Redacción

Asturias ha pagado cara la reforma del bono social eléctrico. Al menos, por el momento. El cambio de modelo, que fue impulsado por el anterior Gobierno central para implantar un mecanismo más justo, que beneficiase del descuento en la factura de la luz a las familias que puedan estar en una situación de vulnerabilidad, ha supuesto para la región la pérdida de casi un tercio de los beneficiarios del antiguo bono social. En concreto, unos 13.000. La reforma ha consistido en implantar unos criterios de renta que, aunque rigen desde hace más de un año, han convivido hasta el pasado 8 de octubre con el antiguo modelo de bono social.

Una vez finalizado el periodo de gracia, los beneficiarios del anterior bono han perdido el descuento, salvo que solicitaran el nuevo presentando la documentación pertinente para demostrar que cumplen las condiciones de renta establecidas en la nueva campaña. El caso es que si el anterior modelo de bono social eléctrico tenía en torno a 36.000 beneficiarios en Asturias, el nuevo lo tienen apenas 23.000 sumando los datos facilitados por EDP y Repsol (Viesgo vendió a Repsol su comercializadora manteniendo el negocio de distribución), principales empresas comercializadoras de energía eléctrica en nuestra comunidad autónoma.

Algunos datos más

Según datos proporcionados por estas compañías, EDP tenía el 10 de diciembre alrededor de 21.500 clientes con bono social en la región, de los cuáles unas 13.000 son renovaciones, es decir, que tenían el anterior modelo de bono social y se han acogido al nuevo. Sin embargo, hasta el 8 de octubre de este año, cuando concluyó el periodo de convivencia de ambos modelos, 19.500 clientes de EDP todavía mantenían el anterior modelo de bono social en Asturias. Un apunte que hacen desde esta empresa es que en torno al 80% de esos clientes eran beneficiarios del bono social eléctrico por tener una potencia contratada inferior a 3 kW, requisito que el Gobierno central no contempla en los nuevos criterios, que se basan en el nivel de renta o si se trata de una familia numerosa. Las cifras facilitadas por Repsol, otra de las empresas que comercializan electricidad en la región, indican que de los 1.285 contratos de bono social que tienen actualmente en la comunidad, sólo 581 son renovaciones porque ya habían tenido el antiguo bono social, cuando hasta el pasado 8 de octubre algo más de 5.600 clientes disfrutaban de él.

Otra cifra que se desprende de los datos facilitados es que algo más de los 9.000 actuales contratos que tienen rebaja en la factura de la luz son nuevos beneficiarios que no habían tenido el antiguo bono social, unos 8.500 clientes de EDP y en torno a 700 de Repsol. Esta compañía ha facilitado la cifra del número de solicitudes recibidas para pasarse al nuevo mecanismo, un total de 2.174 sumando las 1.768 registradas en el periodo de convivencia de ambos modelos de bono social más las 400 que les llegaron a partir del 9 de octubre, al día siguiente de concluir el periodo de transición. Sin embargo, del total de solicitudes recibidas, sólo cumplieron los requisitos para acogerse al nuevo bono social eléctrico algo más de la mitad, 1.285 clientes.

Las compañías que como éstas están autorizadas por el Gobierno para ofrecer contratos de bono social son las intermediarias para canalizar las solicitudes de los clientes, que deben ajustarse a las nuevas condiciones aprobadas por el Ejecutivo central. Este, a través del Ministerio de Energía, estableció en el último año, durante el que convivieron los dos modelos de bono, varias prórrogas distintas para facilitar el cambio de un mecanismo al otro. Así, de acuerdo con los últimos cambios regulatorios publicados por el Gobierno, si el cliente no tramitó la renovación antes del 8 de octubre perderá el descuento en la factura. No obstante, desde EDP explican que no hay fecha límite para solicitar el nuevo bono social y que la compañía continúa recibiendo cada día solicitudes para acogerse a este mecanismo, que se atienden tal y como señala la normativa.

Es más, a fin de facilitar y favorecer que sus clientes con contrato de bono social eléctrico renovasen y se acogieran a la nueva campaña, EDP remitió durante este año de transición cartas certificadas a todos los clientes que eran beneficiarios del mismo en las que se les incluía información sobre el cambio de mecanismo, de la documentación que debían remitir para la renovación del bono social e, incluso, un sobre franqueado para que hicieran efectiva la solicitud del nuevo modelo aportando los documentos requeridos.

En todo caso, si alguien se despista, no pasa nada, salvo que durante un tiempo pagará el 100% de la factura, ya que el bono social se puede solicitar siempre, no hay plazo para ello. El Gobierno considera que la falta de información y la cantidad de papeleo que se precisa para demostrar la renta de la unidad familiar justifican la drástica reducción del número de beneficiarios.

Prohibidos los cortes en hogares con menores y dependientes

El descuento en la factura de la luz varía entre el 25 y el 40 % según las circunstancias: según el tipo de unidad familiar (si son pensionistas, familias sin menores, con un menor o con dos menores) y si se trata de consumidores vulnerables (categoría 1) o son vulnerables severos (categoría 2). No obstante, el actual Ejecutivo extendió la prohibición de cortarles el suministro a las familias con menores a su cargo, dependientes o discapacitados, siempre que tengan aprobado el bono social. Las compañías ya no podían interrumpir el suministro a los hogares declarados en riesgo de exclusión social, que son los atendidos por los servicios sociales municipales o autonómicos.

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