La demanda del salario social baja a los niveles previos a la crisis

Caen las solicitudes y se estabiliza el número de las personas cubiertas por la prestación con datos que no se registraba desde el año 2010 en Asturias


Con el estallido de la Gran Recesión, el salario social de Asturias, una de las principales joyas de la corona de entre los pilares del estado de bienestar en Asturias (es la prestación con la tasa de cobertura más alta del Estado exceptuando a las comunidades forales) creció hasta acaparar más de 100 millones de euros anuales en el presupuesto. Los grupos conservadores de la cámara reclamaron una revisión del salario social para vincularlo en su caducidad a la búsqueda de empleo mientras que los partidos de izquierda resaltaron que la pobreza había crecido en menor medida que en otros territorios gracias precisamente a esta prestación social. Por primera vez desde el inicio de la crisis, el balance del Salario Social de Asturias se cierra en 2018 con un descenso en la demanda de solicitudes y lo hace esta niveles previos al año 2010.

Son los datos que recoge la respuesta de la Consejería de Servicios y Derechos Sociales a la pregunta parlamentaria planteada por la diputada de Foro Patricia García Villanueva respecto a las cifras completas del año pasado. Y el diagnóstico es el de una recuperación en las cifras de solicitudes que no se habían registrado hasta el estallido de la recesión. El términos globales la demanda de la prestación cayó un 27%; al cerrarse 2018 se había presentado 3.565, frente a las 4.889 del año anterior; la media de altas mensuales se rebajó en un 7,5% entre uno y otro año; y todo a la par que las bajas --un promedio de suspensiones, extinciones y renuncias-- se incrementa en un 74%.

Desde la Consejería, ya en el balance de la década (entre 2006 y 2016) del funcionamiento del Salario Social quiso destacar la evolución pareja del incremento en las cifras del paro y el aumento de las solicitudes.

De los alrededor de 20.000 beneficiarios del salario social asturiano, algo más de 4.000 son mayores de 65 años, o padecen alguna discapacidad que les hace estar exentos de la búsqueda de trabajo. El resto sí puede buscarlo por los servicios de empleo de la comunidad y de hecho lo hace. Hasta el 85,7% ha accedido a alguna orientación del servicio de empleo del Principado, con una media de 3,5 sesiones por persona, el 20% de ellos acudieron a tutorías personalizadas de formación y orientación profesional; según ese informe de la década.

No es un asunto menor el género ni la edad de los perceptores del salario social. El 60,8 son mujeres con niños a su cargo, hay más de 10.000 menores que viven en una familia que está acogida a esta ayuda. Además se trata de un grupo que por edad encuentra de forma general más dificultades para integrarse en el mercado laboral, la media de las mujeres es de 45 años y la de los hombres de 46. Se aprecia la dificultad de las cargas familiares en el distinto tipo de unidades que tiene el salario social, en las individuales hay una mayoría de hombres pero en las múltiples (porque incluyen a los menores), son predominantes las mujeres. 

La respuesta de la Consejería al balance del año pasado destaca que «el número de solicitudes pendientes de tramitación se ha reducido de manera significativa y el plazo medio se sitúa en 3 meses a cierre del ejercicio», que se trata del plazo previsto por la legislación y que, hasta ahora, se excedía en medio mes. También añade que la media en el número de solicitudes fue de 297 frente a los 407 de 2017 «desde 2010 no había parado de aumentar hasta situarse en una máxima de 483 en 2016». El 44,5% de las solicitudes se deniega y en el 35% de los casos por presentarla incompletas y no atender a los requerimientos de subsanación. 

A menudo se carga contra las prestaciones sociales por casos puntuales de uso fraudulento pero se cuenta menos que muchas personas no acceden a ellas por desconocimiento. Asturias se encuentra entre las comunidades donde mayor tasa de cobertura cuenta esta ayuda y, aún así, la respuesta de la Consejería detalla que se ha estabilizado el número de personas beneficiadas. Medidas como unidad económica de convivencia (de manera que una persona con otra cargo puede recibir una base de 422 euros y hay incrementos hasta los más de seis personas con 730 euros), las UECIS apenas se incrementaron en 68 personas, respecto al aumento de 1.837 que hubo en 2017. Es decir, se trata de 29 veces menos entre uno y otro año. La contestación añade que es «algo que no había sucedido hasta la fecha en toda la serie histórica del salario social, ya que el año en que se produjo menos incremento fue 2010, que el aumento fue de 270». 

En términos de inversión, el monto destinado al salario social en Asturias el año pasado superó los 124 millones de euros, con un aumento del 4,4% respecto a lo destinado en 2017 pero siendo el incremento «más bajo desde el inicio de la serie histórica». Y también señala que el pasado diciembre se constató el primer trimestre de bajas consecutivas en la nómina mensual que sumó entonces algo más de 68.000 euros.

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