Las pioneras del 8-M

Estas son solo algunas licenciadas, mineras, pintoras o guerreras que rompieron barreras con todo en contra


Hay siglos de distancia entre ellas. Pero todas tienen algo en común. Rompieron barreras cuando lo tenían todo en contra. En sus filas hay licenciadas, mineras, pintoras o guerreras. Las mujeres que pelean en este 8-M son herederas directas de aquellas pioneras que creyeron en sus derechos cuando nadie más lo hacía. En este listado aparecen solo algunas de las licenciadas, mineras, pintoras o guerreras que han pasado a la historia, aunque sus nombres no hayan trascendido 

Gemelas licenciadas

«No se nace mujer: llega una a serlo». Esa sentencia de Simone de Beauvoir podría aplicarse a Elisa y Jimena Fernández de la Vega Lombán, dos gemelas nacidas en 1895 en Vegadeo (Asturias) que fueron las primeras mujeres en obtener una Licenciatura en la Universidad de Santiago en 1919. Fueron homenajeadas 77 años después, en 1996, cuando la institución académica cumplía quinientos años pero ni siquiera cien de la presencia femenina en ella. Al año siguiente, el concejo de Vegadeo dio sus nombres a una calle. Los nombres de dos féminas que conquistaron su habitación propia, dos pioneras que abrieron caminos a las mujeres en un mundo macho, ancho y ajeno.

Las primeras mineras

Victoria Pérez, Josefa de la Cuesta y Teresa González. Esos son los nombres de las que se considera las primeras mineras asturianas, las que abrieron camino a aquellas que Hunosa contrató en 1985 para bajar a las galerías, despertando una árida polémica hoy lejana en los estertores de la extracción de carbón. Su rastro aparece en los libros de la Real Compañía Asturiana de Minas (RCAM). Fueron contratadas en septiembre de 1835, dos años después de la apertura de la mina de Arnao. La posterior investigación realizada por los directores técnico y cultural del Museo de la Mina de Arnao, Guillermo Laine e Iván Muñiz, sirvió para localizar otros testimonios en libros publicados. El cuardeno de viajes del hispanista inglés Richard Ford, titulado Manuel para viajeros por España y lectores en casa, reconoce que la labor de las mujeres mineras en una empresa en crecimiento era un tema frecuente de discusión porque no estaban convencidos de su utilidad en las galerías. No obstante, precisa que la primera mujer en descender bajo tierra había sido la reina Isabel II. Las escenas y retrasos de mujeres y niños empujando vagonetas y cargando carbón en las cuencas fueron habituales incluso antes del siglo XX.

En el aire

Gloria Cuesta, natural de La Felguera. Aunque su nombre no sea nada conocido fue una de las pioneras del aire. En el año 1932 se convirtió en la octava española en conseguir el título de Aviación Civil y la primera de ellas que estaba casada. A su marido lo destinaron al Aeródromo de Tablada y de la mano del Capitán Álvarez Buylla sacó el título de piloto civil en el año 1932 a bordo de un De Havilland.

Intelectual y periodista

Rosario Acuña de Laiglesia nació en Madrid, en 1851, pero pasó gran parte de su vida vinculada a Asturias y más concretamente a Gijón. En la adolescencia, casi pierde la visión y a los 38 ya estaba ciega por completo. Fue novelista, autora dramática, articulista, colaboradora habitual del periódico Las Dominicales del Librepensamiento, defendiendo la emancipación de la mujer y peleando por obtener la igualdad de derechos. Se trasladó a Gijón por primera vez en 1909. Regresaría posteriormente después de unos años de destierro en Portugal .

 La primera pintora

Julia Alcalde Montoya, nacida en 1855, está considerada la primera mujer pintora de Asturias. Así aparece referenciada en la base de datos Mujeres Asturianas Destacadas, auspiciada por el Instituto Asturiano de la Mujer. Participó en exposiciones nacionales de Bellas Artes y obtuvo diversos galardones. Practicó diversas artes retrato, paisaje y dibujo aunque por lo que más se la reconoce es por sus bodegones y naturalezas muertas.

Heroínas 

María Josefa Francisca González y Suárez, más conocida como Marica Andallón nació en 1764 en Oviedo y es una heroína de la Guerra de Independencia. Se la conoce como Andallón porque procede de esa zona de Las Regueras. Es una huérfana (Oviedo, 8 de enero de 1764 - Oviedo, 2 de enero de 1848), fue una heroína de la Guerra de Independencia Española. Queda huérfana de niña y comienza a trabajar como criada. El 9 de mayo de 1808, tras enterarse del levantamiento del 2 de mayo en Madrid, impide al secretario general francés Murat la publicación de un bando. A su lado estaba ya Joaquina Bobela, otra de las grandes luchadoras del momento.  

El 25 de mayo de 1808, Marica Andallón toma parte en el levantamiento. Durante la guerra participa en la fundación de un cuerpo sanitario que auxilia a los heridos de ambos bandos. Obtenía material sanitarios y trasladaba a los contendientes a los hospitales de campaña de Santa Clara y San Francisco. El 19 de junio de 1808, las tropas populares de Oviedo unidas a las del regimiento de Castropol detienen a Meléndez Valdés, La Llave, Ladrón de Guevara y Fitz-Gerald para ajusticiarlos por afrancesados. Al enterarse, Andallón lo cuenta al cabildo de Oviedo y organiza una marcha que consigue salvar la vida de los presos.

Fernando VII, concedió a Marica Andallón una pensión vitalicia por sus méritos en la guerra. A Joaquina Bobela, en enero de 1820, también se le concedió una pensión de cuatro reales diarios.

La primera escritora en asturiano

Ni el español ni el inglés o el italiano. El asturiano es la única lengua europea que tiene por primera novelista a una mujer. Se trata de Enriqueta González Rubín, que también regentó una escuela para niñas y que realizó numerosas publicaciones en el periódico de Ribadesella El Faro de Asturias, bajo seudónimo. González Rubín se considera la creadora de la prosa asturiana, hasta ella solo se conocían poemas en esta lengua. Publicó una novela por entregas en 1864 de la que no se conoce el texto y otra en 1875, El Viaxe del tíu Pacho el Sordu a Uviedo, La obra estuvo desaparecida durante más de un siglo hasta que apareció un ejemplar en el año 2008 en una biblioteca privada de Llanes. Las primeras novelas en gallego o euskera se remontan a 1880.

La primera atleta olímpica

Eloísa Marcos Quintana, nacida en Mieres en el año 1962, fue la primera atleta femenina asturiana en competir en una olimpíada, en Montreal en el año 1976. Su carrera como deportista y gimnasta, comenzó tan solo con 11 años en Madrid, y llegó a conseguir ser campeona nacional infantil. Desde entonces, empezó a participar en competencias de carácter nacional e internacional. Además, es licenciada en INEF y actualmente, ocupa el puesto de juez internacional de gimnasia artística

Actriz asturiana

Mercedes Prendes, hermana mayor de los actores Luis y Mari Carmen Prendes, fue una gran actriz que destacó por su trabajo en el ámbito teatral. Al terminar la Guerra Civil, irrumpió como la figura principal del Teatro Real de Madrid, bajo el mando de Cayetano Luca de Tena. Las obras que interpretaba formaban parte de clásicos muy conocidos, ya que representaba piezas teatrales como Fuenteovejuna, La Dama Duende, Romeo y Julieta, Macbeth, etc. Más tarde, pasó a formar parte de la compañía Lope de Vega, fundada por José Tamayo. Recorrió entre los años 1949 y 1952, junto a su marido, diferentes países de habla hispánica donde representaba sus obras. Entre sus grandes logros destaca el Premio Nacional de Teatro en 1959 y la cátedra de profesora de declamación en el Real Conservatorio de Madrid, en el año 1955.

La bailarina «asturiana universal»

Manuela del Río, nacida en 1906 en Grado, fue una importante bailarina en España, aunque su actividad se desarrolló fundamentalmente en el extranjero. Con 16 años, ya era primera bailarina en el Liceo de Barcelona y continuó su carrera actuando en los escenarios más importantes del mundo. En el mundo artístico es conocida como la «asturiana universal».

La primera abogada asturiana

Alicia Salcedo nació en 1903 en Oviedo y es conocida por ser la primera abogada asturiana. Era hija del magistrado José García Salcedo y sobrina de abogados, por lo que se matriculó en Derecho en la Universidad de Oviedo y obtuvo muy buenas calificaciones. En 1935, pidió su incorporación en el Colegio de Abogados de Oviedo. Nunca hasta entonces se había incorporado una mujer, por lo que se convirtió en una pionera en la profesión en Asturias. Su carrera como abogada duró un total de 20 años, pero también mantuvo una intensa actividad cultural e intelectual.

La primera catedrática

Carmen Virgili, nacida en 1927, fue la primera catedrática en la Universidad de Oviedo y la tercera en España. Se doctoró en Ciencias Naturales por la Universidad de Barcelona en 1956. Además de su labor universitaria, fue secretaria de Estado de Universidades durante el primer gobierno de Felipe González e investigadora del CSIC. Antes de fallecer, donó su cuerpo a la Facultad de Medicina, en honor a toda su larga carrera en la universidad.

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