La «lista de la compra» de la auditoría de Hunosa: yogures, cachopo, espárragos o vinagre

El informe de los gastos de la presidencia de Teresa Mallada advierte sobre «facturas de joyería» que fueron «adquiridas en fin de semana»

Teresa Mallada, durante su etapa como presidenta de Hunosa, en la presentación de las visitas guiadas al Sotón, en Fitur
Teresa Mallada, durante su etapa como presidenta de Hunosa, en la presentación de las visitas guiadas al Sotón, en Fitur

Dentro de la auditoría interna elaborada por Hunosa sobre gastos que no habían sido debidamente justificados durante la dirección de Teresa Mallada, la actual candidata del PP a las elecciones autonómicas en Asturias, destacan cifras altas sobre el conjunto de facturas en comidas o facturas en restaurantes, pero en las notas a pies de páginas resultan especialmente llamativos los detalles concretos de compras que trataron de justicarse como «anticipos de viajes de la presidenta» y que el informe afea. 

Entre ellos se encuentras productos recogidos como «compras en supermercado» y que se enumeran como salteados de pollo, chocolate, ajo, canelones congelados, cachopo, bonito, vinagre, espárragos o yogures. También se señala que se han pasado a la empresa gastos por un importe de 1.977 euros, y que la auditoria califica de «riesgo muy alto» respecto a los problemas para ser debidamente justificados, entre los que se incluyen la compra de chicle, o de marisco. 

De hecho, llama la atención que se incluya una comida como «marisco para llevar» y que también se hayan contado como gastos que debía asumir la empresa pública, comida en la propia sede la de compañía, en la cafetería de Hunosa y que llegan a detallarse como «un sandwich, un plato combinado, una ensalada, un menú». En este sentido, el informe advierte de que para poder incluir como gastos de representación este tipo de comidas debe tratarse de reuniones en los que directivos y altos cargos mantengan encuentros «ante terceros, normalmente clientes y proveedores» y que deben de tener el propósito concreto de «obtener un beneficio comercial o empresarial futuro. Esta finalidad no se cumple en el caso de los gastos producidos por comidas de carácter interno».

En varias ocasiones a lo largo del informe se señala que muchas de las comidas que se han recogidos como gastos de la presidencia no cuentan con una explicación sobre el número de los comensales y el propósito de las reuniones.

Joyas en fin de semana

Pero además de las reiteradas recomendaciones para corregir justificaciones indebidas sobre comidas y facturas en restaurantes, el informe también señala que que ha contado hasta 49 facturas sobre distintas compras que califica de «riesgo muy alto» respecto a las dudas que ofrece su soporte documental. Entre ellos se encuentran la compra de quitaesmalte, infusiones, chicles, las ya mencionadas comidas individuales en el edificio central de Hunosa, posters de cine, las compras en supermercados, compras de ropa como camisetas y ropa para bebé. También señala que que hay facturas de joyería y que se dan «sin identificación de los artículos, adquiridas en fin de semana o con dedicatorias a título personal».

Como facturas «con riesgo alto» también hay comidas en «restaurantes de comida rápida junto a la sede social de la empresa» o consumiciones «consistentes únicamente en bebidas en las que no se identifica ni el motivo, ni la necesidad de las mismas». A ello suma compras de artículos electrónicos, «no de oficina, con envío a direcciones distintas del domicilio social de la empresa» y también en pastelerías y tiendas de hogar. Este tipo de compras suman un importe superior a los 7.000 euros.

Se señalan como «riesgo medio» y por una cantidad de 3.156 euros compras de papelería siendo una «materia sobre la que existe un contrato vigente entre la empresa y un tercero» con un «procedimiento interno que se debe seguir». También incluye en esta categoría «gastos protocolarios inadecuadamente documentados como grabaciones de lámparas de mina para regalo». Por último señala que hay un conjunto de gastos que sí han sido adecuadamente documentados, por una valor de 1.860 euros, y que corresponden a protocolo, vehículo de empresa, registros y correspondencia y, áun así, «no deberían recogerse dentro del epígrafe 'anticipos de viaje de la presidenta' por no obedecer a ese concepto».

La auditoria también recoge una advertencia sobre el pago de dos masters realizados por Teresa Mallada durante su etapa como presidencia de Hunosa. Así se señala que se detectaron cuatro transferencias por importe de 7.088 euros «realizadas sin que conste la existencia de la oportuna conformidad y aprobación del gasto relativas a las mismas». Una de ellas supone un importe de 6.068 euros para el pago de un master en dirección de empresas online, divido en dos pagos (uno de 500 euros y otro de 5.568 euros); otra corresponde a un máster en prevención de riesgos laborales por un importe de 920 euros. Ambos aparecen en nombre de la presidenta de Hunosa, Teresa Mallada, sin que conste «la oportuna conformidad y aprobación previa de gasto».

Tras conocerse los detalles de esta auditoria, la candidata del PP, señaló que se trata de «una campaña de acoso y derribo» y también «un plan orquestado por quienes, sin tener nada contra mí porque no he hecho nada ilegal, ni arbitrario, ni éticamente reprobable». Y atribuyó la filtración a un intento de desprestigiar su candidatura como «una campaña dirigida por el odio, la inquina y, sobre todo, por el miedo. Miedo a que el PP, conmigo al frente, gobierne Asturias y nos saque de este marasmo en el que el PSOE ha tenido a la región hasta ahora».

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