Pablo Casado: «El Gobierno anticipa la descarbonización por una cuestión ideológica de la izquierda. Cumplamos los plazos»

El candidato del PP avala su precampaña y dice que ahora le toca aglutinar voto para captar «todo a la derecha del PSOE»


Santiago

Pablo Casado (Palencia, 1981) cree que todo «va mucho mejor de lo que parece». No necesita especificar que se refiere a una campaña en la que entró con malos resultados en las encuestas.

-¿Está contento con su precampaña?

-Lo que hice estas semanas ha sido lanzar temas que se pueden compartir con una gran mayoría de españoles, incluso con la izquierda moderada. Ahora me toca aglutinar todo lo que esté a la derecha del PSOE.

-Usted ha deslizado temas personales en sus intervenciones que han sido utilizados por sus rivales, ¿se arrepiente?

-Tengo la mala costumbre de responder cuando me preguntan. No son temas que yo haya introducido en el debate, solo he contestado a preguntas incluso cuando creo que no son fundamentales en una campaña. Pero no me importa, porque cuando vienes a liderar un partido la gente tiene que conocer cuál es tu proyecto para España, y también tus ideas. Por eso no hemos eludido temas que eran tabú, como el de resolver los casos de okupación, que ha tenido receptividad social; o hablar de emigración en Ceuta y Melilla; o de la prisión permanente revisable... todos son asuntos transversales.

-Rajoy y Feijoo presumen de ser previsibles, ¿usted lo es?

-El PP sigue siendo previsible, nadie piensa que vamos a subir impuestos, o a dejar de lado las políticas sociales, o a cambiar de socios internacionales y no combatir al régimen de Maduro. El imprevisible es Sánchez. Yo jamás pensé que un presidente del Gobierno fuese a pactar una investidura con los independentistas, con los comunistas y, ya es el colmo, rogar a Bildu que le salve los decretos. Es una irresponsabilidad, por no decir otra cosa más fuerte. Y por cierto, ya se sabe a cambio de qué: indultos y una consulta por la autodeterminación.

-¿Cree que el PSOE tiene las manos manchadas de sangre?

-Me sorprende que sea noticia la denuncia y no el hecho denunciado. Cuando alguien pacta con los herederos de una organización terrorista con 800 muertos a sus espaldas la noticia debería ser ese pacto, no que intentes simbolizarlo con las manos rojas que empuñan armas o las amarillas que pintan casas de jueces.

-¿Tienen claro ya en la derecha cuál es el rival a batir?

-Yo lo tengo claro, mi adversario es Sánchez. Lo que me extraña es que no haya un debate entre él y yo, que somos los únicos que tenemos posibilidades de ser presidentes. Ha demostrado un tacticismo cobarde.

«No puede ser que a una ministra no le guste el diésel y ponga en riesgo 200.000 empleos»

El PP se ha marcado un objetivo en campaña. Que se hable más de economía. A Casado le preocupa el debate «demagógico» generado en torno a Ence, y sigue de cerca la crisis industrial y su efecto en el empleo.

-¿Qué propone para resolver los problemas industriales en Galicia y Asturias?

-Nos preocupa el caso de Alcoa en A Coruña, Avilés y también en San Cibrao, porque se puede complicar. Tampoco entendemos que, habiendo unos requisitos medioambientales de la UE, como la descarbonización, que el Gobierno anticipe plazos por una cuestión puramente ideológica de la izquierda. Porque eso al final pone en riesgo esas industrias y la competitividad de todo el sector. Si suprimimos las térmicas de golpe, tenemos un problema. En la industria del carbón las nuevas tecnologías de captación de CO2 están muy avanzadas, y con esto no digo que se deban retrasar, pero al menos cumplamos los plazos.

-La matriculación de vehículos encadena meses malos.

-Lo mismo digo del sector de la automoción, que en Vigo preocupa mucho. No puede ser que a una ministra no le guste el diésel y ponga en riesgo 200.000 empleos en España.

-¿Qué soluciones tiene para los trabajadores de estos sectores?

-Me comprometo a tener un eje de actuación industrial y recuperar el 20 % de PIB industrial. Y que la energía en España sea competitiva para las empresas electrointensivas.

-¿Va a tocar el salario mínimo?

-Lo que dije es que hay que negociarlo como hicimos nosotros, con la patronal y los sindicatos. Teníamos una previsión para elevarlo hasta los 850 euros. Ahora está subido y ahí se va a mantener, pero esta forma de hacerlo ha costado muchos empleos.

-¿Y avanzar en la financiación al margen del problema catalán?

-Somos el partido que más defendemos a las comunidades autónomas, pero cuando se utilizan las competencias para malversar hay que actuar y hacer cumplir las leyes, al margen del 155.

-¿Por qué no ha coincidido con Mariano Rajoy?

-Guardo una relación estupenda con Rajoy y estoy convencido de que el tiempo le hará justicia, ya lo está haciendo, pero él dijo que no se veía mitineando.

-¿Se verán en esta campaña?

-Yo coincido poco incluso con los de mi lista. Este modelo de caravanas se puso en práctica en Galicia, y lo repetimos con éxito en Andalucía. Ojalá pudiéramos coincidir. Estoy convencido de voy a conseguir reunir a Aznar y Rajoy muy pronto en la Moncloa para demostrarles el respeto que les tengo.

-Pero su renovación en las listas ha sido muy intensa.

-El entorno de Rajoy sigue siendo importante en la actual dirección del PP. He conseguido hacer una renovación del partido, pero también reivindico el pasado.

.¿Qué le dice al 40 % de indecisos?

-Que van a votar al PP y aún no lo saben (ríe). Siempre ha existido voto oculto que hemos acabado captando, solo que ahora la fragmentación hace que una persona de centroderecha pueda dudar más. Por eso quiero mandar el mensaje de que somos la única fuerza que puede echar a Sánchez de Moncloa, que sabemos negociar y pactar, como demostramos en Andalucía, y que no vamos a bloquear el país.

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