Podemos e IU afrontan la cuesta de junio tras las elecciones

Los morados defienden sus números en la debacle y la coalición recuerda sus triunfos municipales frente a la «autocrítica» de Alberto Garzón

 El secretario general de Podemos Asturies, Daniel Ripa (2i), y la portavoz del partido, Nuria Rodríguez (2d), ofrecieron hoy una rueda de prensa sobre los resultados electorales
El secretario general de Podemos Asturies, Daniel Ripa (2i), y la portavoz del partido, Nuria Rodríguez (2d), ofrecieron hoy una rueda de prensa sobre los resultados electorales

En diferentes grados y por motivos distintos pero en paralelo, Podemos Asturies e IU llegaron al lunes de esta semana como dos de los partidos más perjudicados por los resultados electorales de las autonómicas. Ambas formaciones perdieron alrededor de la mitad de los apoyos respecto a los comicios cosechados en 2015. En cuanto al balance municipal, el saldo también es irregular. Si coalición ha resistido en algunos sus los ayuntamientos señeros, aumentado su mayoría en Mieres, el varapalo se ha dejado sentir con especial crudeza en las principales urbes, con sólo un edil en Gijón y ninguno en Oviedo

En su primer balance de las elecciones, los morados se conjuraron para tirar sin apuntar antes y esperar al consejo ciudadano que se celebrará este sábado en Gijón. El secretario general de Podemos Asturies, Daniel Ripa recalcó que al partido le había ido mal en todos los territorios, indiferentemente de su estrategia particular, tanto con confluencias o sin ellas y ya fuera colaborando con el PSOE o enfrentándose a él, una «inercia» de la estela de triunfos de Pedro Sánchez; y aún así no pudo dejar de señalar que había apreciado escasa implicación de la formación estatal en los segundos comicios.

Pablo Iglesias visitó Gijón, pero en la precampaña de las generales y ninguno de los principales líderes del partido, ni tampoco su máximo dirigente volvieron a pisar la comunidad. Aún con todo, Ripa defendió sus números dentro de la debacle, afirmó que en las Europeas los morados habían obtenido su mayor porcentaje de voto en todo el país y también que, pese a su rotunda mengua, el grupo parlamentario en la Junta es de los pocos que supera el 10% de votos entre todas las comunidades. Después del sábado, Podemos definirá una nueva estrategia ante la victoria del PSOE de Adrián Barbón, destacando que están abiertos a «pactos puntuales» con la advertencia de que sería una equivocación «un cambio de cromos».

La autocrítica de Garzón y los ayuntamientos

En el caso de IU, que no ha hecho balance oficial todavía de los resultados, se recibió con malestar la «autocrítica» lanzada por el coordinador general, Alberto Garzón señalando a Asturias en un artículo como ejemplo de división electoral por haber sido el territorio que con más fiereza se opuso a la colusión con Podemos. Pesan los malos resultados autonómicos (de cinco a dos escaños) pero tras un proceso de enfrentamiento con la dirección federal vetando la posibilidad de que Gaspar Llamazares (que terminó por dejar el partido) se presentara a las primarias para volver a encabezar la lista autonómica. La tesis de Garzón es que la caída ha sido más acusada en Asturias por haber concurrido en solitario a los comicios.

Sin embargo, la otra escala de la pugna electoral de IU, la de los ayuntamientos, desdice esa valoración. En las locales la formación dio libertad a sus agrupaciones para definir sus alianzas electorales, en dos concejos, en Langreo y en Avilés, era donde los posicionamientos de IU eran  más cercanos a Garzón y a la confluencia con los morados, y así unidos acudieron a las elecciones. Pero al final ha sido en dos de esos municipios donde el derrumbe ha sido más intenso: en Avilés, Podemos-IU-CxAsturias logró 5 ediles, cuatro años atrás IU tenía 3, Somos 5 y Ganemos 1. En Langreo la unión de Podemos, IU y Equo logró 8 ediles, pero en el anterior mandato IU ya tenía 6 en solitario y Somos Llangreo 11, lo que les permitió arrebatar la alcaldía al PSOE.

Por el contrario, un pequeño territorio que se expande hacia el sur en las cuencas mineras hasta tocar la cordillera sigue bajo el control de IU de forma asentada. En Mieres multiplicaron su mayoría de 12 a 15 ediles, crecieron también en Riosa, Terverga, Morcín y siguen siendo mayoritarios en otros como Grao, Lena, o Illas. 

Con todo los mayores huecos en el mapa se marcan sobre las grandes ciudades, un sólo concejal en Gijón y ninguno en Oviedo. En Castrillón, municipio donde han gobernado históricamente y del que procede la candidata autonómica, Ángela Vallina, su gobierno se ve amenazado por el PP que ha incrementado notablemente su representación.

Si en Podemos Asturies sintieron una cierta orfandad en la campaña respecto a la implicación de la la dirección estatal, en IU las relaciones con Alberto Garzón son casi inexistentes. Se trata del único coordinador federal que nunca ha visitado la sede del partido en Oviedo. Tampoco lo hizo en esta ocasión ya que en las generales participó en Langreo en un acto común de Unidas Podemos mientras que en las municipales estuvo en Gijón y fuentes de la coalición lamentaron que en sus intervenciones no llegara a pedir el voto para el candidato local Aurelio Martín.

Ambos grupos afrontan el epílogo de las elecciones asturianas con problemas que se acumulan. La mengua de representación acarrea un recorte económico. Quedan por definirse las alianzas parlamentarias con un PSOE que llega totalmente fortalecido y, además en mabos casos con un distanciamiento creciente respecto a las direcciones estatales. 

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