La muerte de Andreas atada a una cama del HUCA indigna a colectivos de toda España

ASTURIAS

Imagen de archivo de una protesta por el uso de contención mecánica en caso de pacientes con trastornos psíquicos
Imagen de archivo de una protesta por el uso de contención mecánica en caso de pacientes con trastornos psíquicos EDUARDO PEREZ

Hasta 65 asociaciones nacionales e internacionales firman un manifiesto en el que critican la «mirada reduccionista» con la que se aborda la salud mental y las técnicas de contención mecánica

11 jun 2019 . Actualizado a las 20:54 h.

Colectivos de salud mental, asociaciones de pacientes, coordinadoras feministas, comités de discapacidad, redes de apoyo a pacientes con patologías mentales, plataformas de defensa de los derechos humanos,... Hasta 65 colectivos han firmado ya el manifiesto en el que se exige justicia para Andreas Fernández, la joven que falleció en el HUCA tras pasar más de tres días atada a una cama de la unidad de Psiquiatría. La ola de solidaridad ha llegado hasta Oviedo procedente de 15 provincias y cuatro países, ya que también se han sumado al comunicado grupos de Chile, Argentina o México. Su intención es que se haga justicia y que los médicos que la trataron asuman su responsabilidad. Aplauden también el informe elaborado en tiempo récord por 50 profesionales sanitarios que trata de desmontar la versión oficial.

El pronunciamiento, titulado Manifiesto de repudio por la muerte de Andreas, se basa en dos pilares, la denuncia de la «mirada extremadamente reduccionista» con la que se aborda la salud mental y la condena por el uso de técnicas de contención mecánica. Ambas cosas, creen, contribuyeron al fallecimiento de una joven que sufría una amigdalitis y que terminó falleciendo a consecuencia de una meningitis y una miocarditis.

El manifiesto habla de esa perspectiva reduccionista porque considera que los médicos decidieron ingresar a Andreas en Psiquiatría, primero con su beneplácito y posteriormente en contra de su voluntad, simplemente porque su madre está diagnosticada con esquizofrenia. «Deberían habérsele realizado pruebas para comprobar si los síntomas se debían a una patología orgánica. Se dio por sentado que se trataba de una problemática psiquiátrica de forma precipitada. No olvidemos que tenía un diagnóstico previo de amigdalitis aguda», señala el documento ratificado por esos 65 colectivos. Además de los antecedentes maternos, en la enésima visita a Urgencias, Andreas había referido que escuchaba algo parecido a las voces. En ese momento, llevaba días con la infección y con fiebre alta.