Redacción

La secretaria y asesora jurídica del Patronato del Niemeyer entre 2012 y 2014 ha ratificado en la Audiencia Provincial que hubo «manipulaciones físicas» en la facturación del Centro cultural de Avilés con su principal proveedor, Viajes El Corte Inglés, con alteraciones «ad hoc» que no se correspondían con la realidad. En esta sesión han prestado declaración tres peritos que detectaron diversas anomalías en las facturas del complejo cultural, informa EFE. M.P.D.R., que fue contratada como secretaria del Patronato en 2012, ha sido muy crítica con la gestión del exsecretario general, el acusado José Luis Rebollo, que afronta dos años y tres meses de prisión como cooperador necesario en un delito societario, del que ha dicho que facturó 80.000 euros al centro cuando ya estaba en marcha el preconcurso.

También ha asegurado que no le pareció «muy coherente» que Rebollo planteara una modificación de los estatutos que contó con el respaldo del Patronato donde se atribuía como secretario general funciones extra con el absoluto control económico y de gestión. La perito ha añadido que la entonces presidenta del Patronato y consejera de Cultura, Ana González, dio una orden expresa de búsqueda activa para recabar información sobre la facturación y cuando recibió la documentación de la contabilidad del Niemeyer aportada por Rebollo no le pareció suficiente y le generó dudas. Ha indicado que sus recelos respondían a que no eran cuentas reales, sino estados contables, por lo que hubo que reconstruir toda la contabilidad, porque no había soporte contable y sí diferencia de gastos.

Hasta en tres ocasiones la perito requirió facturas a Viajes El Corte Inglés, principal proveedor del Niemeyer, y a la vista de que las respuestas del exagente y acusado José María Vigil -que afronta 8 años de prisión por estafa en concurso con falsedad y cooperador en malversación- fueron «ambiguas» y poco satisfactorias, contactó con sus jefes en Madrid que admitieron que algunas «no eran suyas». Ha declarado que todas las decisiones que adoptó siguieron criterios estrictamente jurídicos o técnico-jurídicos y nunca de matiz político. Ha considerado que era necesario acudir al concurso de acreedores ante la insolvencia del Niemeyer por la «absoluta falta de liquidez» y el endeudamiento, lo que conducía a que no se pudiera hacer frente a ningún gasto, ya que a la petición de devolución de los 1,2 millones de subvenciones se sumaba un millón de euros que se debía a los proveedores.

Ha ratificado que el Niemeyer habría ido igual al concurso independientemente de la revocación de subvenciones, aunque ha estimado que esta situación agravó «inmensamente» la liquidez y ha puesto de relieve que, en 2012, cuando el Centro estaba en preconcurso Rebollo facturó 80.000 euros. Su declaración ha precedido a la de la perito P.G.D.V., jefa de servicio de Apoyo Técnico de la Consejería de Cultura, que ha manifestado que ofreció asesoramiento a la instructora de los cuatro expedientes de regulación de subvenciones al Niemeyer que concluyeron con la propuesta de reintegro parcial.

Ha asegurado que los expedientes no reunían los requisitos de subvenciones porque no se acreditaba la vinculación de los gastos con la actividad y la Intervención General halló, entre otras anomalías, que las operaciones no se desglosaban y únicamente presentaban conceptos genéricos, mientras que en otras facturas no se acreditaba el pago. También ha testificado M.V., interventor delegado en la Consejería de Cultura, que elaboró dos informes sobre control financiero interno al órgano gestor que realizó las subvenciones finalistas, quien ha sostenido que éste había dado su conformidad a la justificación de una documentación que se dio por buena y que él expresaba que no era correcta. El juicio continuará el próximo día 29 de julio, con las testificales del perito de la Agencia Tributaria y el productor musical Manolo Díaz

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Una perito ratifica las «manipulaciones físicas» en la facturación del Niemeyer