Así fue la muerte digna de Fernando Cuesta: «No quiero llevar ese tipo de vida hasta el final»

TPA recoge las últimas palabras de un asturiano que viajó el pasado mes de junio a Suiza para poder llevar a cabo una eutanasia

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El testimonio de Fernando Cuesta y su familia sobre la eutanasia Imágenes cedidas por la TPA con las declaraciones del asturiano que cumplió su deseo de morir dignamente

Cada día era un infierno para Fernando Cuesta, el asturiano que el pasado mes de junio cumplió su deseo de terminar con su vida para no seguir padeciendo los estragos del ELA. Pero tuvo que hacerlo en Suiza, acudiendo a un grupo internacional de apoyo a la defensa de la muerta digna ya que en nuestro país todavía no ha podido legislarse una normativa que preste la atención sanitaria adecuada a las personas que demandan llevar a cabo una eutanasia. Su testimonio y el de sus familiares ha sido recogido por el programa «Asturias Semanal» en un reportaje que se emitirá este sábado.

«Cada día me levanto pensando en qué movimiento más voy a dejar de hacer», explica Fernando en el reportaje, con la mano izquierda ya muy afectada por la parálisis y con ejercicios constante para tratar de frenar la imparable degeneración de la derecha. Algo importante para él en todos los sentidos y hasta el último de sus días. En Suiza, en Zurich, a donde acudió en verano para recibir apoyo en su proceso, se le reclamaba que fuera capaz de tomar por sí mismo, por su propia mano, la sustancia que haría posible terminar con su vida. En la información explica que conoció que el devenir de la enfermedad era una muerte por asfixia y entonces decidió que «no quiero llevar esa vida hasta el final».

En el reportaje de la televisión pública asturiana, Cuesta explica que desde que fue diagnosticado de ELA buscó todo tipo de opciones poder terminar con su vida de una forma digna. Se interesó por la legislación de Holanda, que lo permite, pero se topó con una larga lista de espera que le desanimó. «En el día a día iba perdiendo movilidad y el solo hecho de necesitar ayuda para su aseo personal, como le sucedía últimamente, le horrorizaba. Había llevado una vida muy activa, era ingeniero y dirigió su propia empresa; practicaba vuelo sin motor y aeromodelismo, esquiaba y se definía como un 'manitas'», narra el reportaje.

Fernando prestó su testimonio a la TPA con la condición de que sus palabras sólo se hicieran públicas después de haber podido cumplir con su voluntad. Lo hizo en Zúrich el pasado 5 de junio; y después de un tiempo,« Asturias Semanal» acudió a Madrid para recabar el testimonio de sus allegados que también aparecen en el reportaje. 

El caso del suicidio asistido de María José Carrasco seguirá en un juzgado de violencia de género

La Voz

La Audiencia de Madrid acuerda que el asunto del marido que ayudó a morir a su esposa enferma terminal continúe en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer y contra esta resolución no cabe recurso

La Audiencia Provincial de Madrid ha acordado que la instrucción del caso del suicidio asistido de María José Carrasco, la enferma terminal de esclerosis múltiple que se quitó la vida con la ayuda de su marido, continúe en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer que ya lo investigaba. Así consta en un auto, al que ha tenido acceso Europa Press, en el que los magistrados de la Sección 27 de la Audiencia madrileña atribuyen la competencia de la causa al Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 5 de Madrid. Contra la resolución no cabe recurso ordinario alguno.

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