La comparecencia de la Consejera de Cultura, Berta Piñán, terminó en polémica después de que Partido Popular y Vox se negaran a permitir que pudiera exponer las prioridades de su departamento en lengua asturiana. Piñán accedió a hacerlo en castellano después de que los letrados de la cámara interpretaran que el reconocimiento del derecho a hablar en asturiano que recoge el reglamento de la Junta General sólo protege a los diputados y no a miembros del gobierno. Grupos como Podemos e IU ya han anunciado su intención de promover una reforma del reglamento para eliminar ese «vacío legal».