La lluvia ha comenzado a batirse en retirada. Una vez finalizado el episodio de lluvias intensas, que afectó fundamentalmente al oriente de Asturias, la consejera de Presidencia, Rita Camblor, ha desactivado poco antes de las nueve de la mañana el Plan Especial de Protección Civil ante Inundaciones del Principado de Asturias (PLANINPA) en fase de preemergencia que había puesto en marcha 24 horas antes. Presidencia explica que ha adoptado esta decisión en «vista de la situación hidrológica y las previsiones meteorológicas para las próximas horas». La Agencia Estatal de Meteorología (aemet) ha desactivado todas las alertas, incluso la de fenómenos costeros que tenía prevista para hoy. La Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) ha desactivado también todos los niveles de emergencia en los ríos asturianos

También el Ayuntamiento de Llanes, el concejo más afectado por el temporal, había montado una mesa de coordinación para tener la situación bajo control. Según la estación que la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) tiene colocada junto al río Ereba, se habían llegado a acumular 106,2 litros por metros cuadrado en las últimas 24 horas.

Sendas inundadas, argayos en carreteras, bajos en los que llegó a entrar el agua, viales secundarios cortados. Llanes sufrió la peor parte. Aunque los daños no han sido demasiado cuantiosos, la lluvia ha dejado un reguero de incidencias. En Cuevas del Mar, la crecida del río, junto a un argayo antiguo, provocó un desbordamiento. Los vecinos de Vibaño vieron cómo el agua llegaba a los bajos de las casas. En Pendueles, entró en la depuradora. En Caldueño, la carretera LLN-7 estuvo cortada por la caída de un árbol. En San Roque del Acebal, se registró un problema con el alcantarillado. En Cué, tuvieron que retirar cascotes caídos sobre el asfalto. Un desprendimiento cortó la carretera de Piñeres a La Pesa. La vía de acceso a Purón (LLN-5) estuvo bloqueada por la caída de dos árboles. Estos son solo algunos ejemplos de los problemas con los que tuvieron que lidiar.

La sala del 112-Asturias también atendió multitud de llamadas. El balance a última hora de la tarde del jueves era de una veintena de incidentes entre cortes, limpiezas e inundaciones de la red viaria. La gran cantidad de agua caída y los deslizamientos de tierras han provocado también cortes en algunas de carreteras, como la AS-346 y la LLN-2, en Llanes; la AS-343, en Peñamellera Baja; la AS-343, en Ribadedeva, y la AS-379 y la RS-4, en Ribadesella. Las condiciones meteorológicas también han obligado al corte de la línea férrea entre Oviedo y Santander, por lo que Renfe ha establecido un servicio de transporte alternativo por carretera.

Una conductora salva la vida tras ser arrastrado su coche por una riada en Llanes

Juan M. Arribas
El coche, en el río
El coche, en el río

El vehículo permanece aún en el cauce en la localidad de Debodes

El oriente de Asturias está sufriendo con fuerza el intenso temporal de lluvia y las comunicaciones por carretera son cada vez más complicadas. En el concejo de Llanes la carretera al pueblo de La Pereda permanece inundada a la altura de la zona de Las Mimosas. Uno de los afluentes del Carrocéu se ha desbordado hasta cubrir el tramo de entrada al pueblo. Además, una conductora ha tenido que abandonar su vehículo cuando se vio arrastrada por la riada en la localidad de Debodes. El coche permanece aún en el cauce, que cada vez baja con más fuerza. La conductora no ha sufrido daños.  

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