La «brecha salarial» no admite discusión: una docente asturiana le pone cifras

La profesora de la Universidad de Oviedo, Carolina Martínez, gana un premio con un informe que desmonta los falsos mitos alrededor de esta desigualdad de género

La profesora Carolina Martínez Moreno, catedrática de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la Universidad de Oviedo
La profesora Carolina Martínez Moreno, catedrática de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la Universidad de Oviedo

Redacción

Una investigación de Carolina Martínez Moreno, catedrática de Derecho del Trabajo y Seguridad Social en la Universidad de Oviedo, acaba de obtener el segundo Premio de Investigación en Igualdad y Género que concede el Aula Igualdad y Género Lola Martínez de la Universidad de Castilla-La Mancha. Este reconocimiento se le otorga por los resultados recogidos con su investigación que demuestra que la llamada «brecha salarial» es un hecho socioeconómico generalizado que admite poca discusión, descartando que se trate de un mito o una falsa creencia de orden ideológico. El galardón está dotado con 1.500 euros y la publicación del estudio, y aborda tanto las causas de la brecha salarial de género y la discriminación retributiva como las vías para combatirlas.

Son varios los factores desencadenantes de la brecha, a cada cual más complejo, y que en ocasiones enmascaran discriminaciones indirectas entre mujeres y hombres, resabios históricos, ideas estereotipadas o meros prejuicios. Carolina Martínez señala como primer causante la segregación ocupacional, horizontal y vertical, que se trata de la dificultad para acceder a determinadas profesiones y para progresar en ellas, respectivamente. La minusvaloración del trabajo femenino o predominantemente desarrollado por mujeres, y la paralela hipervaloración del masculino, sería el segundo factor a tener en cuenta. Esto afecta a los sistemas de clasificación profesional, en las jerarquías de los puestos de trabajo y en los salarios. La división sexual del trabajo sería el tercer factor, que hace referencia a los distintos tiempos que, con carácter general, dedican mujeres y hombres a tareas productivas, a la actividad profesional o laboral, y a las labores de cuidado o domésticas. «A este respecto, resulta indiscutible la repercusión que la maternidad tiene en las trayectorias profesionales de las mujeres trabajadoras», afirma la profesora Martínez Moreno.

En cuanto a las soluciones para esta problemática que supone la brecha salarial de género, la investigadora concluye que deben venir «de una decidida y honesta acción política y de la contribución de todo el cuerpo social, al margen del gigantesco dispositivo de normas internacionales, europeas y nacionales o internas dedicadas a proclamar e intentar garantizar la efectividad del principio de igualdad y no discriminación entre mujeres y hombres». La investigadora Martínez Moreno realizó su trabajo utilizando diversos informes, mediciones y datos provenientes de distintas fuentes oficiales, así como las evidencias obtenidas por resoluciones de tribunales ordinarios, constitucionales y europeos. Todo ello respaldado además por otros estudios científicos nacionales e internacionales. La profesora explica que proporcionar una cifra exacta de la brecha es una misión complicada debido a los distintos criterios de medición que se utilizan.

Así, por ejemplo, Eurostat, el equivalente europeo de la Encuesta de Estructura Salarial de nuestro Instituto Nacional de Estadística (INE), y que se nutre a su vez de fuentes análogas del resto de los 28 países, sitúa la media de la menor ganancia femenina por horas en 2017 en la Unión Europea (con datos de 2014) en un 16%, moviéndose la diferencia entre países en una horquilla de 22 puntos porcentuales que va del 3,5% en Rumanía, al 25,6% en Estonia. Para España, conforme a datos provisionales, la brecha «no ajustada» se situaría en 2017 en el 15%. La brecha no ajustada es la que no elimina otras variables como sector, tipo de empresa, formación y cualificación, edad o nivel, entre otras. Por su parte, el «Informe Mundial sobre Salarios 2018/2019 OIT. Qué hay detrás de la brecha salarial de género» permite aclarar que, según se calcule la diferencia conforme a la media, (promedio) o bien utilizando la mediana (valor que se encuentra en el punto medio de una secuencia), la brecha puede oscilar entre el 16% y el 22%.

Los datos que se refieren específicamente a España en la Encuesta de Estructura Salarial del INE, que datan de 2017, exponen que los salarios medios anuales de las mujeres, cualquiera que sea el factor agregado que se combine (sector productivo, ocupación, tipo de jornada, tipo de contrato y edad), son inferiores a los de los hombres aproximadamente en un 22%. A diferencia del Eurostat, el INE combina promedio hora y anual (este último arroja diferencias mayores que el promedio hora). Estos datos reflejan que la brecha salarial de sexo o género es una realidad que puede medirse y que ha de seguir combatiéndose.

Las mujeres empresarias denuncian que también sufren brecha salarial

La Voz
 Jornada de mujeres empresarias en la Fidma
Jornada de mujeres empresarias en la Fidma

La presidenta de la patronal, Ana López-Cancia, afirma que en su opinión es incluso mayor que entre asalariados

La presidenta de la Asociación Empresa Mujer Asturias (ASEM), Ana López-Cancio, ha advertido este miércoles en Gijón de que las mujeres que son empresarias también sufren la brecha salarial, al ganar menos que sus homólogos hombres.

Una circunstancia que ha vinculado a que la mujer tiende a valorar menos su trabajo y a ponerle precio por debajo de lo que lo haría un hombre. En este sentido, ha abogado por combatir la brecha salarial. Y aunque ha reconocido que no hay ningún estudio oficial, ha opinado que esta brecha es incluso mayor que entre las mujeres y hombres asalariados.

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