El ajuste del Banco Santander en Asturias: 70 empleados y 24 oficinas menos

El sindicato UGT afirmanque el proceso del ERE ha sido «un infierno» para la plantilla por la incertidumbre generada desde junio. Denuncia «presiones» sobre trabajadores para que se presentaran como voluntarios a la regulación

Banco Santander
Banco Santander

El expediente de regulación de empleo (ERE) que ha llevado a cabo en los últimos meses el Banco Santander ha supuesto la salida de 70 empleados y el cierre de 24 oficinas en Asturias, a falta de los datos concretos de los trabajadores que se han acogido al ERE este mes de noviembre, que podría elevar la cifra hasta los 75 empleados. Son los datos que maneja hasta el momento la sección sindical de UGT en el Santander, organización que afirma que el proceso ha sido «un infierno» para la plantilla desde que se iniciara el ERE en junio por la situación de incertidumbre. Además, desde esta organización han denunciado «presiones» de la entidad a algunos trabajadores para que se presentaran voluntarios. A seis aquí en Asturias.

«Este ERE ha sido un infierno. Desde junio la gente que no se ha presentado voluntaria ha estado sin saber si la iban a llamar», han manifestado fuentes de la sección sindical de UGT, que han achacado la incertidumbre a que en un primer momento les dieron un dato general de ajuste para la zona de Asturias y Cantabria sin precisar el ajuste en cada comunidad autónoma.

Desde la sección sindical explican que hasta el 31 de octubre eran 68 los empleados afectados por el ERE, «pero en noviembre habrá salida de alguna persona voluntaria» y matizan que aunque el periodo de presentación voluntaria concluyó a mediados de mes, sigue abierto el periodo forzoso, con lo que la previsión de UGT es de unas 70 personas reguladas. En cuanto a la red de sucursales, el ajuste supone el cierre de 24 oficinas de las 90 que el Banco Santander tenía abiertas en la región. Sobre todo, se han eliminado duplicidades en aquellas localidades en las que se mantuvieron las oficinas del absorbido Banco Popular. Cuatro de esos cierres son simbólicos puesto que se trata de oficinas que convivían en un mismo local, en el que se habían juntado plantillas de dos sucursales, porque el local de una de ellas ya estaba cerrado.

«No era necesario en este ERE»

La forma en la que se ha llevado a cabo el Expediente de Regulación de Empleo ha generado las críticas de la sección sindical estatal de UGT en el Banco Santander. Tras la comisión de seguimiento que tuvo lugar el miércoles de esta semana, dicha sección emitía un comunicado en el que trasladaba que «no era necesario actuar como esta entidad, que todos consideramos nuestra, ha actuado en la ejecución de un acuerdo de Expediente de Regulación de Empleo que firmamos de buena fe y que no han aplicado con un mínimo de empatía».

UGT explica en el comunicado que firmó el acuerdo de extinción colectiva «con la voluntariedad como motivo principal y mejorando muchísimo lo que la legislación laboral estipula en estos casos» y que lo hizo «para poder defender casos vulnerables, para formar parte de un Comité de Seguimiento en el que poder denunciar temas controvertidos y evitar situaciones comprometidas, lo hizo para que todos aquellos compañeros que no están a gusto con la empresa pudieran marcharse con la satisfacción de ver como se valora su trabajo, poniendo final a su carrera profesional, o marcar el inicio de una nueva donde se sientan más realizados. Pero, sobre todo, UGT lo hizo teniendo en cuenta la palabra dada por el máximo responsable de RRLL de Banco Santander España sobre las presiones y el compromiso, por él adquirido, de no más de dos llamadas para informar a la plantilla».

Sin embargo, la sección sindical asegura que ha tenido que hacer llegar a la empresa «nuestras quejas por las prácticas abusivas que se han utilizado para conseguir las adhesiones voluntarias que consideran que así deben serlo, y el escaso interés mostrado en aquellas personas que sí se han postulado casi desde primera hora con una adhesión voluntaria decidida realmente por ellos».

Así, UGT considera que no era necesario en este ERE «las prácticas de presión, nos atreveríamos a decir «acoso», se han ido perfeccionando y se han llegado a usar métodos que jamás creímos fueran posibles aplicar en nuestra entidad. Son pocos los forzosos, un 1%, pero un solo forzoso con el número global de voluntarios rechazados es, desde nuestro punto de vista un fracaso absoluto en la gestión del ERE por parte del Banco», concluye el comunicado de la sección sindical estatal de UGT en el Banco Santander.

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