El camino de Mallada a la presidencia del PP topa dos reveses en tribunales

El partido llegará a 2020 sin haber dirimido la presidencia ni la secretaría general vacantes mientras que Anticorrupción pide la imputación de la portavoz

El líder del PP, Pablo Casado, en Oviedo donde presentó públicamente a la candidata popular a la Presidencia del Principado, Teresa Mallada, expresidenta de Hunosa, y al aspirante del PP a la Alcaldía de Oviedo, Alfredo Canteli, presidente del Centro Asturiano en la ciudad
El líder del PP, Pablo Casado, en Oviedo donde presentó públicamente a la candidata popular a la Presidencia del Principado, Teresa Mallada, expresidenta de Hunosa, y al aspirante del PP a la Alcaldía de Oviedo, Alfredo Canteli, presidente del Centro Asturiano en la ciudad

Después del adelanto electoral de noviembre, con una recuperación relevante del PP en su representación en el Congreso, y la marcha de Mercedes Fernández de la presidencia del partido regional para ocupar la cabeza de lista de la candidatura al Senado, que logró, el camino para la resolución del liderazgo de la formación en Asturias parecía aclararse más por la vereda de Teresa Mallada. La portavoz parlamentaria veía despejado de enemigos internos el ámbito orgánico del partido (con un hueco en la presidencia y otro en la Secretaría General, sin cubrir tras la suspensión de Luis Venta, mientras se prolongaba sine die la situación de interinidad, fijados los ritmos por Génova, sin prisas para llegar a un congreso en 2020.

Sin embargo, dos reveses sucedidos en los tribunales han planteado nuevos obstáculos. Uno que le atañe directamente, la petición de la  Fiscalía Especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada, la conocida como Fiscalía Anticorrupción para que se le investigue por un presunto delito de prevaricación y, dada su condición de aforada, que lo haga Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA). Otra tiene un impacto tangencial, pero con peso en la deriva del juego de equilibrios interno del partido: la absolución de Luis Venta ante la acusación de un delito leve de amenazas lanzada por el entonces edil gijonés y hoy diputado autonómico Pablo González, en un juicio sobre misivas con advertencias injuriosas en el que se cruzaron hasta imágenes de las cámaras de seguridad de la oficina de Correos desde donde se tramitó el envío. La sentencia pertmitió que Mercedes Fernández se preguntara en su cuenta de Twitter un «¿Y ahora qué?» que no ha tenido respuesta.

En su defensa ante la petición de la Fiscalía Anticorrupción, Mallada ya estaba investigada antes de los comicios pero un tribunal inferior, la portavoz del PP ha replicado que la investigación abarca al conjunto de la corporación de Aller que aprobó la cesión del suelo para la construcción de la residencia de Montepío y que su grupo estaba en la oposición. Esta ramificación del Caso Hulla señala que todos los miembros de la Junta de Gobierno y del Pleno del Ayuntamiento de Aller actuaron sin tener en cuenta informes negativos de los funcionarios sobre la operación. «Los concejales del PP estábamos en la oposición y esa cesión habría salido adelante si votamos una cosa o si votamos otra porque el PSOE gobernaba con mayoría absoluta», dijo Mallada tras conocerse la petición del Anticorrupción.

Sin embargo, para la Fiscalía Mallada tuvo en aquellos momentos un «papel de liderazgo e iniciativa» a la hora de decidir el voto del PP y añade en su escrito que «además, la aforada Teresa Mallada de Castro formaba parte de la Comisión Informativa de Urbanismo, Vivienda, Obras e Infraestructuras, lo que la colocaba en una situación privilegiada para tener conocimiento de los problemas urbanísticos existentes». 

El PP asturiano se encuentra en una situación de vacío de poder desde la marcha de Mercedes Fernández al Senado. Un cambio tomado a su pesar y reclamado por la dirección nacional tras asistir a meses de enfrentamientos abiertos con la portavoz parlamentaria. En circunstancias normales, tras la renuncia del presidente regional, asume un liderazgo provisional el secretario general hasta la celebración de un congreso. Es, de hecho, el precedente de Canarias, citado por Génova en la misma jornada en que Cherines dio su brazo a torcer en la pugna regional. Sin embargo, en Asturias no había secretario general. Desde hace meses se había suspendido a Luis Venta, leal a Cherines, por la investigación sobre el envío de una carta con amenazas a Pablo González cuando se publicaron imágenes de Venta en la oficina de Correos sellando el sobre. Venta siempre adujo que se había limitado a remitir una carta que había llegado a su despacho con un post it en el que le explicaba a Gonzáles la procedencia. El edil gijonés siempre negó que hubiera ese post it. Pero finalmente, el Juzgado de Instrucción número 5 de Gijón consideró en su sentencia que no se ha podido probar que Luis Venta fuera el autor de su contenido.

La guerra no terminó con ese fallo, abierto a recurso y Pablo Gonzáles señaló que seguiría por la vía administrativa si se cerraba la penal.

Mientras tanto, el partido está a la espera de que termine la incertidumbre sobre la investiura en el Estado. El congreso autonómico se pospondrá hasta el ya cercano año próximo. Fuentes internas señalaron que no tendría lugar antes de febrero, al menos. Será necesario además que se elija al nuevo presidente mediante el sistema de doble vuelta que rige los estatutos del PP por los que en una primera rondan votan los militantes y, después, hay una criba de candidatos principales elegidos por los compromisarios.

El PP asturiano, en piloto automático hasta 2020

L. Ordóñez
Teresa Mallada
Teresa Mallada

Sin presidente interino ni secretario general, el congreso para la elección de la nueva dirección regional no se celebrará al menos hasta febrero

Tras los convulsos meses que siguieron a la designación por parte de Génova de Teresa Mallada como candidata en las elecciones autonómicas, las aguas internas del PP asturiano parecieron apaciguarse un poco con la renuncia de Mercedes Fernández a la presidencia del partido regional y su marcha al Senado (escaño que logró en noviembre). Sin embargo, la formación se mantiene con una dirección interina fantasma, en la que no hay un responsable nombrado por Madrid y también sin secretario general después de la suspensión de Luis Venta por un caso de supuestas amenazas que se está dirimiendo en los tribunales. El PP de Asturias tiene dos relevantes huecos en la cúpula de su directiva (ni presidente, ni secretario general) y no hay perspectivas de que esa situación se resuelva en el corto plazo. Todo lo que quedó aparcado por la repetición electoral se mantiene por el momento en el mismo estado y no hay fechas fijadas tampoco para la celebración de un congreso regional en el que debe concretarse el nombre de quien se pondrá al frente de la presidencia regional, no al menos hasta comienzos del año próximo y no antes de febrero.

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