Asturias vaciada y pobre: las nuevas bonificaciones fiscales revelan las desventajas de 2.500 pueblos

La renta en los núcleos rurales que tendrán desgravaciones es inferior a la media del Principado. Las localidades se reparten por unos 50 concejos


Acciones concretas contra el despoblamiento. Esto es lo que la sociedad reclama al Gobierno del Principado, consciente de que la Asturias vaciada es mucho más que una expresión altisonante, en una región que se asoma peligrosamente a la barrera del millón de habitantes. La primera medida del Ejecutivo de Barbón será la aplicación de deducciones fiscales las zonas rurales en riesgo de despoblación, con fecha retroactiva 1 de enero de 2020,que se pondrán presentar en la declaración de la renta del año 2021. Pero ¿qué es una zona rural en riesgo de despoblación? ¿Cómo se determina? A despejar estas dos incógnitas se ha dedicado en los últimos meses un equipo de la Consejería de Hacienda, que ha cruzado miles de datos de los padrones municipales y que ha estado valorando decenas de criterios de aplicación. Fruto de este big data es un borrador que saldrá a exposición pública en cuestión de día. Dentro se encuentran 2.500 núcleos de población repartidos en unos 50 concejos, la inmensa mayoría de menos de 5.000 habitantes. Todos esos pueblos tienen en común que sus habitantes subsisten con una renta media inferior a la media de Asturias, aunque curiosamente la renta no ha sido uno de los criterios establecidos a la hora de elegirlos.

El Principado no hará pública la lista de pueblos beneficiados hasta que no sea definitiva. La Consejería de Hacienda explica que en todo el proceso de tramitación, que incluye su paso por el Consejo Consultivo, todavía puede haber algún cambio, núcleos que salgan y otros que se incluyen, por lo que no quiere generar falsas expectativas. Reconoce que se trata de una cuestión compleja que marca una nueva zonificación territorial, aquella en grave riesgo de despoblamiento. No se tienen tampoco una nómina de beneficiarios, ya que depende de multitud de factores externos. 

Perfiles

Sí hay datos suficientes para hacer, al menos, una primera aproximación sobre de qué Asturias se habla. Los 2.500 núcleos de población están repartidos en unos 50 concejos, de los que más de 40 cuentan con menos de 5.000 habitantes. Son núcleos que tienen menos de 10 vecinos o que están entre 10 y 50 pero que han perdido el 20% de su padrón después del cambio de siglo. No hay ningún concejo entero, es decir, que haya colocado en este listado todos y cada uno de sus localidades. Por lo que el mapa del Principado estará lleno de mapas dispersas que marcarán en rojo las zonas calientes de la sangría demográfica. 

La labor estadística ha sido ingente. Se cogieron los padrones y se empezaron a ver qué variables se podrían analizar, si el envejecimiento, la pérdida de población, la dispersión, la densidad de población, la renta,... Se manejaron decenas de variables. Finalmente, los técnicos optaron por quedarse con los municipios de menos de 5.000 habitantes, con la densidad de población -es decir, un máximo de habitantes por kilómetro cuadrado- y esa pérdida de población. ¿Por qué, entonces, si se puso el corte en concejos de menos de 5.000 habitantes hay alguno con población superior dentro del listado? Hacienda explica que se ha hecho alguna excepción al ver el peso de los otros indicadores. Es decir, que hay algún núcleo de población que cumplía con creces los criterios de dispersión y pérdida de población y se incluyeron a pesar de formar parte de entidades municipales con más de 5.000 habitantes. Algo similar ha sucedido con el tema de la renta. Se descartó utilizarlo como elemento clave para determinar cuáles son las zonas rurales en riesgo de despoblación pero, al repasar el listado provisional, los técnicos han comprobados que todos están por debajo de la media asturiana.

No se sabe el número de beneficiarios pero sí el perfil de los que se podrán acoger a las bonificaciones. No estará abierto a todos los habitantes de los 2.500 núcleos de población elegidos sino a unos concretos. Se bonificará con 1.000 euros a los que se inicien en el emprendimiento, como autónomos o con cualquier figura por cuenta propia. Tendrán deducciones de 100 euros aquellos que tengan o adopten hijos. Se desgravará con 50 euros los abonos transporte. En total, el Principado calcula que empleará unos 850.000 euros, de los que 100.000 irán al capítulo de natalidad; otros 100.000, al de emprendimiento; y 650.000, al transporte.  

Tendrá efecto retroactivo desde el 1 de enero de 2020, se aplicará en las desgravaciones de la renta que se presenta en 2021 y a efecto contable, tendrá impacto en las cuentas del Principado de 2022. La previsión es que todo el trámite administrativo esté terminado en el primer semestre del año. Para entonces todas las incógnitas quedarán despejadas y el primer mapa de la Asturias vaciada, dibujado.

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