Éxodo en Duro Felguera: «Mucha gente se ha ido de la empresa cuando les ha surgido otra oportunidad»

Carmen Liedo REDACCIÓN

ASTURIAS

Duro Felguera
Duro Felguera

Preocupación e incertidumbre entre los trabajadores de la multinacional ante el anuncio de nuevos ajustes y la falta de reactivación del negocio por el bloqueo bancario

04 mar 2020 . Actualizado a las 09:18 h.

Duro Felguera vive desde hace un lustro situaciones insospechadas una década antes de que comenzara su particular crisis: problemas de tesorería, bloqueo bancario para avalar nuevos proyectos, dimisiones entre sus altos cargos, anuncio de embargo de inmuebles, caídas en bolsa, búsqueda infructuosa de inversores y, por la incertidumbre que todo eso conlleva, hasta éxodo de trabajadores de sus divisiones. Si bien es cierto que en las últimas horas se ha generado un «optimismo relativo» por la presentación de casi 11 millones de euros de beneficios en 2019 y por una subida en bolsa cercana al 36%, también lo es que la plantilla de la multinacional se mantiene a la expectativa ante el apunte por parte del CEO de la compañía asturiana, José María Orihuela, de que podrían llevarse a cabo ajustes de plantilla a medida que proyectos en marcha vayan finalizando.

Rosa Estébanez, presidenta del Comité de Empresa de Duro Felguera, ha señalado que aunque el anuncio de beneficios lo ven como «algo moderadamente optimista», la «preocupación» y la «incertidumbre» está instalada en la plantilla desde que empezaran a ir mal dadas para la compañía asturiana en 2015. Los motivos que tienen para estar en vilo son varios: el bloqueo bancario, la falta de reactivación del negocio, la baja contratación… «Pasan los años y no acaba de reactivarse la empresa, la situación no se clarifica», manifiesta la representante de los trabajadores, que añade que la preocupación es tal que «mucha gente se ha ido de la empresa cuando les ha surgido otra oportunidad» laboral, un hecho que parece insólito si se tiene en cuenta la historia y trayectoria de Duro Felguera, otrora, una de las compañías más potentes y afianzas de la región en la que se ansiaba entrar para tener un trabajo estable. «Da pena que el futuro sea incierto desde 2015, porque es una empresa en la que se trabaja bien», añade Rosa Estébanez, que se muestra convencida de que la empresa se reactivara «la gente volvería encantada» porque «también hay quien quiere entrar» en Duro Felguera.

En su opinión, el desbloqueo bancario y la búsqueda de un inversor que lleve de la mano a la multinacional hacia nuevos proyectos serviría para reactivar a la compañía asturiana cuyo nombre, reconoce, «ya no es lo que era». Sin embargo, pone de relieve el que se sigan consiguiendo proyectos, aunque sean de menor cuantía, y que la contratación el pasado 2019 superara los cien millones de euros, lo cual «ha dado confianza a algunos clientes», destaca la presidenta del comité de empresa. La misma hace un llamamiento también a que las administraciones se impliquen porque, al margen de la situación de Duro Felguera, «el sector está terriblemente mal, por lo que las instituciones deben dar un impulso para que la industria se reactive».

Estébanez confía en que próximamente se celebre una reunión entre la dirección y el comité de empresa en la que se clarifique en que puede consistir el ajuste de personal al que Orihuela hacía referencia hace unos días, un anuncio que se sorprendía porque «ya hubo bajas y traslados». No obstante, la misma espera que ese ajuste no suponga despidos ni salida traumática de trabajadores y que de haber algo sean prejubilaciones, jubilaciones o finalización de contratos. «Nuestra postura es la defensa de los puestos de trabajo», asegura la presidenta del comité de empresa.

La falta de avales, un lastre 

Manuel Riera, representante del sindicato UGT en Duro Felguera, señala que los beneficios obtenidos son la visualización de los contratos que va consiguiendo la compañía asturiana «con mucho trabajo», algo que entiende puede devolver a la multinacional «a la senda positiva». Sin embargo, Riera se muestra consciente de que la falta de avales bancarios para acceder a grandes proyectos les supone «una espada de Damocles, y eso nos lastra muchísimo». 

«No somos adjudicatarios de más proyectos por esa falta de avales, con lo que el esfuerzo del equipo a veces no se ve compensado», traslada el representante de UGT, que coincide con la presidenta del comité de empresa en que la «preocupación» se ha instalado entre la plantilla y más cuando se habla de nuevos ajustes. 

Es por ello que Riera considera «totalmente respetable» que haya habido trabajadores que, tratando de buscar estabilidad, decidieran dejar la empresa, algo que sucede «desde hace algún tiempo», ha dicho el representante de UGT. 

Él mismo espera que la dirección de la empresa les convoque a una reunión y les informe «por donde vamos a caminar» y que en esa senda los trabajadores «salgan lo menos perjudicados posible».