Asturias suspende las clases en cinco centros escolares en Oviedo y Grado

s.d.m.

ASTURIAS

El Principado comunica la decisión a los directores los Dominicos, Monte Naranco, Masaveu, San Ignacio y Ramón Areces. Salud adelanta que el brote en colegio tiene 11 positivos pero que está analizando multitud de casos más en estudiantes

10 mar 2020 . Actualizado a las 23:36 h.

Asturias suspenderá las clases en cinco centros educativos, dos concertados y dos públicos, después de que se hayan constatado contagios de coronavirus entre sus estudiantes. Se trata de los centros Ramón Areces de Grado, Los Dominicos, San Ignacio y el Instituto Monte Naranco, en Oviedo, además del Masaveu donde se declaró el brote inicial. El cierre será efectivo con carácter inmediato. Mañana miércoles ya no habrá clases. La idea inicial es que se prolongue durante 14 días pero este periodo es aproximado, no definitivo, en función de la evolución de las próximas horas. Así lo acaba de anunciar el Principado después de detectar un elevado número de casos considerados «altamente sospechosos» en estudiantes de estos cuatro centros y de que paulatinamente se hayan ido confirmando nuevos positivos. De hecho, en las próximas horas se espera que el listado total siga creciendo.

Aunque inicialmente se había decidido paralizar la actividad de cuatro colegios, Ramón Areces de Grado, Los Dominicos, y el Instituto Monte Naranco, en Oviedo, además del Masaveu donde se declaró el brote inicial, el positivo de una alumna del colegio de San Ignacio ha obligado a ampliar el listado.

Lo han anunciado en una comparecencia de urgencia del presidente del Principado, Adrián Barbón, y los consejeros de Salud y Educación, Pablo Fernández, y Carmen Suárez. Barbón ha explicado que su Ejecutivo toma decisiones en función de los criterios de los especialistas sanitarios y ha asegurado que están haciendo un ejercicio de transparencia para evitar todo tipo de suspicacias. Asturias opta por suspender las clases en cinco centros después de que otros Gobiernos autonómicos decidieran adoptar medidas incluso más drásticas para tratar de frenar la trasmisión. Eso es lo que ha sucedido en Madrid, La Rioja y País Vasco. El Gobierno regional ha actuado, además, según los criterios marcados por consenso en el último consejo interterritorial, en el que estaban todos los consejeros de Salud, además de responsables del ministerio.

La parte sanitaria

El número de positivos ofrecio por la Consejería de Salud a última hora de la noche del martes ascendía ya a 32, incluido el caso que ya ha sido dado de alta y excluido el falso positivo de la anciana que estaba ingresada en un geriátrico de Gijón y que en las últimas horas ha sido trasladada a Cabueñes. De los 32 positivos, 18 están relacionados con el centro de la Fundación Masaveu de Oviedo. De estos, doce son profesores o alumnos y otros cinco son contactos. Hay, además, una alumna del colegio San Ignacio y está pendiente por confirmar si un caso es por contacto.

A esos 32 habría que sumar un número elevado de casos de «alta sospecha», que son los que van saliendo poco a poco.  Las cifras han crecido con rapidez, ya que a primera hora de la mañana, el dato oficial era de 17 pacientes con COVID-19, de los que siete eran del Masaveu, cinco docentes y dos alumnos. 

«Se trata de un brote de alta eficacia en la transmisión», ha explicado Pablo Fernández. Así se determina en términos epidemiológicos. Esto supone que en el brote del colegio Masaveu se ha producido una transmisión comunitaria importante, sobre todo en el caso del alumnado. Todos los casos que se están investigando ahora son contactos estrechos y tienen sintomatología. Después, habrá que seguir ampliando los círculos.

El Principado no descarta tener que cerrar más colegios, aunque tampoco adelanta nada. Adrián Barbón ha explicado que el escenario está cambiando «hora a hora» y que se tomará las decisiones que sean necesarias. El presidente ha reconocido que la suspensión de las clases es «una actuación drástica que responde a una situación concreta» y ha garantizado que seguirán actuando con todo el rigor, sin caer en la tentación de los «excesos innecesarios» que algunos demandan. Entiende los perjuicios que este tipo de actuaciones genera a las familias pero advierte de que «está en riesgo la salud pública».

Los alumnos y la EBAU

La consejera de Educación ha sido la encargada de comunicar a las direcciones de los centros la decisión de paralizar la actividad de manera inmediata. Carmen Suárez ya había tenido una reunión conjunta con los equipos por la mañana, cuando el escenario era muy diferente. Con la rapidez con la que se han sucedido los hechos, ha tenido que ponerse en contacto telefónico con los cuatro afectados a primera hora de la tarde, para darle las explicaciones oportunas.