Los sindicatos docentes confían en que el lunes se instaure el teletrabajo y abandonan el encierro

La Voz OVIEDO

ASTURIAS

Representantes de la Junta de Personal Docente no Educativo se encierran en la Consejería de Educación
Representantes de la Junta de Personal Docente no Educativo se encierran en la Consejería de Educación

Denuncian que el primer día fue «un caos total» en los centros

13 mar 2020 . Actualizado a las 20:55 h.

Los sindicatos de la Junta de Personal Docente han protagonizado un encierro en la Consejería de Educación para protestar contras las instrucciones dictadas por el Gobierno del Principado para los profesores durante los 14 días que dure la suspensión de las clases. Los representantes del profesorado reclaman el cierre preventivo de los centros educativos y que se les permita teletrabajar desde sus domicilios, sin obligarles a atender a padres o mantener las instalaciones de los colegios abiertos. Esta medida de presión se ha mantenido durante varias horas, desde la conclusión de una reunión con la máxima responsable de Educación, Carmen Suárez, y hasta que el presidente, Pedro Sánchez, decretó el estado de alarma, que dará lugar a unas medidas que se concretarán en las próximas horas.

El encierro se levantó porque los sindicatos docentes entienden que ese estado de alarma va a implicar, entre otras medidas, la «restricción de movimientos», lo que obligará a la población a quedarse en casa y a evitar los contactos en espacios públicos. Es decir, dan por hecho que a partir del lunes el profesorado asturiano trabajará desde casa.

La Consejería de Educación sacó a última hora del jueves una instrucción básica dirigida a los profesionales que trabajan en los centros no universitarios sostenidos con fondos públicos que deberán seguir durante los próximos días, con la suspensión de las clases ya en vigor. Básicamente, señalaba su obligación de estar en los centros, que tendrán que permanecer abiertos. Deberán atender presencialmente a las familias que lo reclamen y elaborar materiales y actividades para que los estudiantes no noten el parón. No se avanzará en las materias. Es decir, no se explicarán nuevos contenidos sino que se reforzará lo ya enseñando. La Administración educativa reclamaba que se prestase especial atención a los alumnos de segundo de Bachillerato que son los que tendrán que enfrentarse a la EBAU. Una nota aclaratoria posterior precisaba un par de aspectos: debían evitarse concentraciones de personas por lo que no pueden celebrarse ni reuniones ni claustros y los profesionales con síntomas respiratorios o que hayan tenido contacto con algún caso positivo o sospechoso debían permanecer en casa e informar de su situación al equipo directivo del centro en el que trabajan.

Las instrucciones y la nota posterior han generado malestar en los centros educativos, ya que los docentes consideran que chocan con las recomendaciones que están dando al resto de trabajadores asturianos, a los que se recomienda teletrabajar. No entienden que, en su caso, esta alternativa quede vedada. Las medidas de protesta en los centros han sido de lo más variadas, desde la celebración de claustros en la calle a campañas improvisadas de recogidas de firmas. Los sindicatos, por su parte, optaron por este breve encierro.

El presidente regional de ANPE, Gumersindo Rodríguez, ha explicado que lo que se produjo durante el primer día de suspensión de las clases fue «un caos total en los centros educativos», porque cada centro adoptó medidas organizativas propias, para suplir «la inconsistencia de las instrucciones de la administración». Ha puesto algún ejemplo: «Unos centros mandan a sus docentes para casa, otros obligan al horario ordinario, otros sólo a los que tienen hijos o personas dependientes...».

«Las instrucciones que la Consejería de Educación publicó en la tarde de ayer, a la vista del acuerdo de Consejo de Gobierno sobre las medidas preventivas y recomendaciones relacionadas con la infección coronavirus COVID 19, y la posterior nota aclaratoria enviada a los centros educativos, suponen la gota que colma una pésima gestión de la crisis sanitaria por la que estamos pasando», ha explicado también Maximina Fernández de UGT.

 Malestar creciente

Desde ANPE Asturias se criticó que el profesorado tenga que asistir a los colegios, a mantener reuniones, a recibir familias y demás gestiones propias de los profesionales exponiéndose gratuitamente a la infección por coronavirus. Consideran que las medidas de teletrabajo, teleformación y coordinación académica son viables y más seguras desde el domicilio. Por parte de Suatea, se considera que «el principio de prevención y el derecho a la salud de todos los miembros de la comunidad educativa deben priorizarse y por ello se deben cerrar los centros educativos y no se puede obligar al profesorado a acudir a su puesto de trabajo cuando no hay alumnado que atender».

Asimismo, remarcan que el teletrabajo que se va a exigir al profesorado lo pueden realizar desde sus casas sin verse sometidos a riesgo de contagio y expansión del coronavirus. Del mismo modo, Suatea califica de «inadmisible» que se obligue a los equipos directivos de los centros educativos a tomar decisiones «que trascienden sus obligaciones y competencias, pues son Salud Pública y la Consejería de Educación quienes tienen que tomar decisiones de tal calado». Por su parte, CSIF Asturias explican que si la autoridad sanitaria ha considerado que se deben cerrar los centros para la contención de la infección, es por evitar reuniones y así frenar la posibilidad de propagación del virus. «La asistencia del profesorado a los centros educativos, aún sin alumnado, son reuniones de grupo, y, por tanto, potenciales focos de contaminación y de riesgo de contagio», alertan en Europa Press.