¡Han cantando bingo! En un balcón de El Entrego

Carmen Liedo

ASTURIAS

LVA

El vecindario de las contiguas calles Río Alba y Avenida de Oviedo tira de imaginación e ingenio y en estas cinco semanas ha organizado fiestas y eventos sin saltarse el confinamiento

21 abr 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

«¡Vamos muchachos, empezamos! 89, ocho nueve; 75, siete cinco; 70, siete cero, 76, siete seis… ¡Bingo! ¡Han cantado bingo!». Es el sonido ambiente peculiar y divertido que se puede escuchar cualquier tarde en el vecindario de las calles Río Alba y Avenida de Oviedo de El Entrego desde que se decretara el estado de alarma, y es que este vecindario ha buscado la forma de socializar y buscar entretenimiento aunque sea de ventana a balcón o viceversa. Es decir, se han resignado al confinamiento pero no al aburrimiento, por lo que en estas cinco semanas largas que cada uno lleva en su casa han celebrado eventos varios. La organización de los mismos les ha ayudado a ocupar el tiempo y a romper la monotonía de un aislamiento que se ha ido prolongando en el tiempo.

El momento aplauso de las ocho de la tarde en la primera semana de encierro para reconocer el trabajo de quieres están en primera línea del coronavirus fue el comienzo de la intensa agenda de festejos confinados de los vecinos de las calles Río Alba y Avenida de Oviedo de El Entrego. Día tras día los aplausos se iban alargando. «Salíamos al balcón o a la ventana con la necesidad de vernos, de charlar y de esta forma se nos ocurrió poner música. Al principio solamente una o dos canciones, pero después muchas más», comentan desde este vecindario. Para estar más en contacto, optaron por crear un grupo de whatsaap y fue a través de este canal «de forma espontánea» cómo los vecinos fueron proponiendo pequeñas fiestas para hacer frente al aburrimiento, así que «todos los vecinos tiran de ingenio para hacer frente al confinamiento».

Eso les ha permitido compartir en la distancia muchas iniciativas en estas cinco semanas que llevan de encierro, algunas divertidas, otras llenas de sentimiento y muchas cargadas de imaginación. La primera fue el 2 de abril, Día Mundial del Autismo, jornada en la que decoraron ventanas y balcones con globos azules. Después vinieron muchas más: el vermú de los domingos, una espicha, una fiesta de disfraces, el bingo, celebraciones de cumpleaños, de aniversario de boda, etc. Lo último fue festejar el fin de semana que acaba de pasar la particular Feria de Abril de las calles Río Alba y Avenida de Oviedo de El Entrego. Por supuesto, cada celebración conlleva la decoración de ventanas y balcones, algo en lo que se implican al máximo todos los vecinos siempre reciclando «lo que tengamos por casa» para adornar la fachada «y dar color a estos días grises». Además, mayores y pequeños buscan la manera de vestirse acordes a cada evento.

«Todo son ideas para hacer frente a las horas en casa y recordar que no estamos solos», apuntan desde este vecindario, donde tienen muy en cuenta que para los niños, que tantos días llevan encerrados en casa, estas fiestas son un aliciente y para los mayores una diversión con la que, por un momento, dejan a un lado «la gran tragedia que estamos viviendo».