La hostelería se cabrea, el comercio se lo piensa y las peluquerías dan el primer paso

ASTURIAS

Un hostelero de Oviedo entra en su local para prepararlo ante la posibilidad de apertura.
Un hostelero de Oviedo entra en su local para prepararlo ante la posibilidad de apertura. Alberto Morante

La mitad de las peluquerías han abierto sus puertas. La hostelería reclama ampliar el aforo y se prepara para nuevas normas para reducir el contacto en los locales

05 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Hubo una mezcla de incertidumbre sobre los requisitos para levantar la persiana y también la sensación generalizada de que era mejor excederse con la previsión antes que quedarse cortos. El 4 mayo de mayo, primer día de la Fase 0 de la desescalada, lo cierto es que lo que abrió mayoritariamente fueron las peluquerías, quizá por ser uno de los negocios con los criterios más claros (con cita previa y de uno en uno) sobre la apertura mientras que los comercios textiles prefieron aguardar unos días más mientras que en la hostelería se vivía el lento despertar de quienes ya podían anteriormente servir comida a domicilio.

Al final de la jornada, el director general de Comercio, Emprendedores y Economía Social, Julio González Zapico, en contacto con las principales asociaciones de profesionales del comercio y autónomos que podían reabrir sus locales, ha señalado que las aperturas de comercios menores de 400 metros se han desarrollado con relativa normalidad teniendo en cuenta la situación excepcional de regreso, donde se mantienen restricciones de acceso y aforo, así como la exigencia de medidas de higiene y de prevención para garantizar la seguridad tanto de los empresarios como de los clientes. El nivel de actividad ha sido importante en Oviedo y Gijón y algo más reducido en ciudades como Avilés. En el sector de peluquerías han abierto en torno al 50% de los locales, según datos facilitados por la Asociación de Imagen Personal del Principado de Asturias (AIMPPA). Zapico ha destacado que la prudencia, el nerviosismo y la utilización de la cita previa han sido las principales características de este día de reapertura del comercio minorista en la región.

«La gente está tanteando, adaptándose a la nueva situación y viendo qué ocurre», destacó en su balance Alberto González, el director general de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) quien apuntó que «la gente está descontenta, sabemos desde hace días que comenzaba la desescalada esta fecha y sacan ayer (por el domingo) a las cinco de la tarde en el BOE las condiciones, se podría haber actuado con más anticipación».

«Excepto las peluquerías, que las de barrio sí que están prácticamente todas abiertas, la mayoría de comercios están con la puerta medio bajada, limpiando y haciendo acopio de desinfectante, de mascarillas; y la idea que tienen es abrir el lunes cuando tengan un poco más de información», destacó Carlos Bermúdez, presidente de Comercios y Servicios de Oviedo. De hecho, la incertidumbre y el desconcierto sobre las medidas que podrían llegar a exigirse para los locales que decidieran abrir llevaron a muchos preferir esperar a una semana mientras dirigían sus cuestiones a distintos organismos, desde las cámaras de comercio, a asociaciones empresariales o los mismos ayuntamientos.

«En hostelería mucha gente nos dijo que directamente no abría y en el comercio tampoco porque no tenía claro las medidas que tenía que cumplir, sí estaban en predisposición de abrir pero no se quieren arriesgar por poner medidas de protección que luego no sirvan porque el desconcierto es inmenso. La gente no quiere gastar 400 euros en un kit de protección para que luego no sirva porque no tiene las medidas que se vayan a pedir o la altura», recalcó Bermúdez. Sí han comenzado, pero desde hace varios días, a lo largo de la última semana, los servicios de reparto de comida a domicilio. Pero no todos los negocios pueden adaptarse a esa circunstancia, es preciso contar con un permiso específico. Han sido varios, eso sí, los que ya desde este lunes han abierto las cocinas para la recogida en el local, que ya está permitida.  Todo ello con «unas medidas de seguridad bastante serias, lo cual es lógico y ellos lo entienden y lo comparten».

En los comercios pequeños, en las tiendas, la mayoría de las cuitas de los empresarios eran conocer si disponían de espacio para garantizar el supuesto de que se permitiera atender a un único cliente cada vez, guardando una distancia de uno o dos metros y también el desconcierto de muchos empresarios sobre el funcionamiento de los ERTES y si la apertura en fases les permitiría recuperar de forma parcial a los empleados en función de la rentabilidad.

En este sentido, el director general de la FADE destacó que los empresarios reclama clarificaciones sobre los ERTEs, «queremos que se flexibilicen los criterios de fuerza mayor, hay una aclaración de la Dirección general del Ministerio de Trabajo pero no es norma todavía» e indicó que esperaba que se detallara en el próximo Consejo de Ministros. Alberto González señaló que «entre los que abrieron hay una cierta normalidad, pero entre comillas, una normalidad con aforos muy reducidos. Pero es que hay mucha gente que lleva siete semanas sin ingresar un euro y la parte de los gastos, el alquiler, la luz, los impuestos, todo eso lo hay que pagar».

El aforo en la hostelería

Pero uno de los sectores en los que el golpe de la crisis ha sido más duro es en la hostelería y también donde el disgusto es mayor. El presidente de la patronal de hostelería asturiana (Otea), José Luis Álvarez Almeida, cargó este lunes contra la reducción del aforo que el Gobierno aplicará a los establecimientos hosteleros a partir del 11 de mayo, y ha puesto de manifiesto la incertidumbre del sector acerca de las medidas que han de adoptar para la reapertura de terrazas y locales en la fase 1 de la desescalada.

En unas declaraciones recogidas por Europa Press, Almeida ha reconocido que los hosteleros asturianos tienen unos ánimos «muy indecisos» sobre la reapertura, influenciados especialmente por la incertidumbre acerca de las normas que tendrán que cumplir para la reapertura. «Seguimos teniendo que abrir el lunes sin saber en qué condiciones y si tendremos horarios», ha manifestado.

En este sentido, ha criticado que otros establecimientos, como bancos o supermercados, no tengan regulación de horario ni de aforo. «Estamos con mucha indefinición y mucho cabreo», ha enfatizado.

A este respecto, ha mostrado su malestar por la reducción al 50% del aforo prevista para las terrazas a partir del lunes. «Tendremos que cumplir las normas sanitarias que pidan, pero no entendemos por qué no podemos atender más mesas si respetamos la separación de metro y medio o dos metros», ha argumentado.

Tampoco entienden, ha dicho, que esté prohibido que los clientes disfruten sus consumiciones en las barras de los bares si se cumplen los metros de distancia.

Protocolo de actuación

Almeida ha criticado asimismo que no exista todavía un protocolo de actuación en el que se contemplen las medidas sanitarias que este tipo de establecimientos tienen que adoptar, a falta de una semana para la reapertura.

Ha explicado que el comité de técnicos constituido por el Instituto para la Calidad Turística Española (ICTE) en colaboración con hostelería de España y organizaciones sectoriales territoriales, cadenas y empresas de restauración, ha elaborado un segundo borrador de un protocolo de actuación que ha sido remitido al Ministerio de Sanidad para su aprobación, sin que todavía se haya dado el visto bueno.

En este borrador se incluyen los requisitos que deben tener los establecimientos en la prestación del servicio --tanto en la recepción de las materias primas, como en el almacenamiento y la cocina--, así como los requisitos de limpieza y desinfección de los locales, los vehículos de transporte, los textiles, y las instrucciones de mantenimiento de los locales.

Entre las medidas para el personal figuran el lavado frecuente de manos, bien con agua y jabón o con una solución hidroalcohólica y evitar, en la medida de lo posible, utilizar equipos de trabajo de uso común como cartas, menús, u ordenadores TPV. Se contempla además la instalación de carteles en la zona de aseos y vestuarios del personal recordando las medidas higiénicas y el correcto lavado de manos, así como el uso de guantes y mascarillas en caso de necesidad.

Para las condiciones del servicio, el borrador establece la obligatoriedad de contar con gel hidroalcohólico en sitios accesibles para uso de clientes. El personal deberá instar a los clientes a hacer uso de dicho gel. Plantean además fomentar el pago con tarjeta u otros medios sin contactos evitando el uso de efectivo, así como la desinfección periódica de las máquinas dispensadoras y recreativas utilizadas por los clientes.

Plantean la utilización de mantelería de un solo uso; evitar el uso de cartas de uso común para evitar el riesgo de contagio, optando por «cantarla» o el uso de tecnología; por otro lado, si las características del servicio lo permite, se evitará tener las mesas montadas con el menaje sin proteger; se deben eliminar productos de autoservicio como servilleteros, palilleros o vinagreras, priorizando monodosis desechables o su servicio en otros formatos.

Los aseos, tanto los de uso de clientes como los de uso del personal, deben contar, al menos, con dispensadores de jabón desinfectante, papel de secado, o gel desinfectante. Las papeleras deben presentar apertura de accionamiento no manual y disponer de bolsa interior. La organización debe asegurar la reposición de consumibles.