Las residencias privadas denuncian que se sintieron «abandonadas» por el Principado

La Voz OVIEDO

ASTURIAS

La presidenta de la Asociación Asturiana de Residencias de la Tercera Edad, Teresa Álvarez
La presidenta de la Asociación Asturiana de Residencias de la Tercera Edad, Teresa Álvarez

La presidenta de la patronal que aglutina más plazas asegura que no tuvieron una reunión con la consejera de Bienestar Social hasta 40 días después de que se decretase el estado de alarma

07 jul 2020 . Actualizado a las 13:38 h.

La presidenta de la Asociación Asturiana de Residencias de la Tercera Edad, Aarte, Teresa Álvarez ha indicado en la Junta General que en las primeras semanas de la crisis sanitaria del coronavirus se sintieron «abandonados por la administración», con un «bombardeo de pautas y protocolos que cambiaban constantemente incluso varias veces al día». A ello había que sumar el desabastecimiento del mercado para adquirir EPIs y falta de personal para poder contratar como refuerzo al quedarse algunos de baja.

La representante de la patronal geriátrica asturiana que más plazas aglutina, 3.062, y más centros representa, 56, ha comparecido en la Comisión de Estudio de la gestión de la crisis sanitaria COVID-19. Allí ha relatado que no fue hasta el 24 de abril, cuarenta días después del inicio de la pandemia, cuando fueron recibidos y se reunieron con la consejería de Derechos Sociales y Bienestar. Hasta entonces no había comunicación «bilateral», ni obtuvieron respuestas a sus demandas. En esa reunión trasladaron a la administración que se habían sentido abandonados, por lo que la consejería «se disculpó» e inició una comunicación más fluida.

«A partir de ahí la comunicación fue más fluida con varias reuniones», ha indicado la compareciente. No obstante ha indicado que mientras el mando único lo tenía la consejería de Salud, no tuvieron interlocución con esa consejería, ni lo han tenido aún, por lo que peticiones y propuestas no han sido escuchadas. Ha explicado que tras la petición que se realizó al Gobierno asturiano, la semana del 23 de marzo se incluyó a la red de residencias privadas en el reparto de material de seguridad de manera semanal, pero ese material era «escaso». «No era material suficiente pero era lo que había dadas las condiciones de desabastecimiento del mercado, por ejemplo para una residencia con 100 plazas nos daban cuatro EPI's», ha indicado Álvarez.