Asturias defiende la aplicación de estados de alarma parciales

Adrián Barbón sostiene que es una opción que contempla la ley. El presidente del Principado reclama fortalecer el Ministerio de Sanidad para hacer frente a los rebrotes

Adrián Barbón, presidente del Principado de Asturias
Adrián Barbón, presidente del Principado de Asturias

Oviedo

La obsesión de Adrián Barbón es adelantarse a los acontecimientos para evitar que la pandemia vuelva a descontrolarse y eso suponga un nuevo cierre total. Las consecuencias sanitarias y económicas serían demoledoras y, por ello, el Principado continúa tomando medidas para frenar los rebrotes. Hasta el momento lo ha conseguido, pero acaba de aprobar nuevas restricciones a la hostelería y al ocio nocturno para anticiparse a posibles escenarios. Además, el líder del Ejecutivo autonómico ha explicado los planteamientos que defenderá en la conferencia de presidentes del próximo viernes en La Rioja. Las más destacadas son el fortalecimiento del Ministerio de Salud y la petición de una armonización fiscal de mínimos para evitar el dumping entre comunidades. ATambién ha puesto sobre la mesa la opción de que se decreten, tal y como asevera que recoge la legislación española, estados de alarma parciales en los diferentes territorios nacionales.

El presidente del Principado quiere que la voz de los asturianos se escuche en Madrid y en el resto de comunidades, y por ello, lleva una lista de reivindicaciones a la 20 conferencia de presidentes del viernes en La Rioja. Será la primera presencial después de 14 telemáticas. Entre todas las opciones que Barbón defenderá a ese encuentro, destaca su petición de que se apliquen estados de alarma parciales en España. «La ley orgánica que regula los estados de alarma incluye la posibilidad, aunque parezca mentira porque no se ha puesto encima de la mesa, ya sea por desconocimiento o porque prefieren ocultarlo, de decretar esos estados de alarma parciales», ha explicado.

Barbón ha apuntado que esa medida es «una vía a explorar que deberá ser consensuada con la responsabilidad autonómica», pero ha dejado claro que «lo que no puede ser es que los que ahora critican que el Gobierno de España no actúa son los que pedían que finalizara el estado de alarma». «Yo fui el que se quedó hasta el último pidiendo que el estado de alarma se prorrogara en tres comunidades porque no tenían controlada la situación, y defendí que pasaran por todas las fases de la desescalada», ha añadido antes de concluir que «por decir eso me cayó la del pulpo».

Otro de los puntos que Barbón tiene pensado defender es el reparto de los 140.000 millones que, aproximadamente, le corresponden a España del fondo europeo para luchar con la Covid-19. Una parte serán aportaciones directas y otros préstamos. En primer lugar, el jefe del Ejecutivo quiere saber si ese fondo lo gestionará directamente el Gobierno central o si lo harán las autonomías, pero su planteamiento es claro: «Asturias tiene que salir favorecida». «Nuestro punto de partida es peor que el de otras comunidades, somos más vulnerables porque somos de los que más sufrimos la transición ecológica», ha añadido para argumentar su planteamiento. «No estamos dispuestos a ser los perdedores de la transición ecológica», ha sentenciado. 

En segundo lugar, Barbón pedirá el fortalecimiento del Ministerio de Sanidad. En su opinión, la pandemia ha dejado clara la debilidad y el escaso margen de maniobra del organismo debido a que casi todas las competencias estaban cedidas a las autonomías. «Reconozcamos que no había plan b al estado de alarma», ha señalado. Para corregir la situación, Barbón propondrá la creación de una empresa pública que se encargue de realizar compras conjuntas de material que permita crear una reserva estratégica para afrontar lo que pueda venir. Además, defenderá una modificación legal para que las decisiones del consejo interterritorial de Salud se tomen por mayoría y no por unanimidad y la opción de que se apliquen estados de alarma parciales. En este último punto ha reconocido que no existe consenso entre todos los presidentes. También pedirá que esa reforma legal permita al ministerio tener capacidad para imponer más medidas y que no sean solo recomendaciones, ya que estas tienen un efecto limitado.

Por último, el presidente del Principado llevará a la conferencia una de sus viejas reivindicaciones: la necesidad de una armonización fiscal de mínimos que evite el dumping entre autonomías. «En la actualidad existe una competencia desleal en la que Asturias sale claramente perjudicada», ha aseverado.

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