El anteproyecto de ley de Memoria Democrática pretende derogar la Ley de Memoria Histórica que aprobó el Gobierno de Zapatero en 2007. El nuevo texto, impulsado por la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, llevará mucho más allá las medidas implantadas en su día para hacer desaparecer cualquier vestigio del franquismo. Un ejemplo: la eliminación de todos los títulos nobiliarios concedidos por Franco. La medida afecta a una treintena de títulos concedidos por el dictador, entre los que se encuentran los nombres de Primo de Rivera, Queipo de Llano o Carrero Blanco, pero también afecta a títulos concedidos a empresarios, como el condado del Abra, en propiedad de la familia de empresarios vascos Ybarra.

Entre los títulos hay huella asturiana. Franco concedió hasta 17 títulos nobiliarios a militares afectos, que participaron el bando sublevado. Entre ellos aparece Juan Vigón, el militar asturiano al que nombró marqués tras prestar servicios: reprimir la Revolución del 34, realizar labores de Estado Mayor durante la Guerra Civil y tras ella, para ejercer de enlace ante Hitler, con quien se entrevistó en 1940 para tantear la intervención de España en la Segunda Guerra Mundial al lado de los nazis. En 1955, tras su fallecimiento, el Generalísimo le recompensó con el título nobiliario. El tercer Marqués de Vigón es en la actualidad Juan Ramón Vigón García, hijo de María Concepción García Llorente, que murió en el atentado de ETA en el hotel Corona de Aragón.

Y aunque no se trata de un asturiano, también se puede vincular de alguna manera a  Juan Yagüe, el africanista que también estuvo al mando de la dura represión del 1934 en Asturias. El título de segundo Marqués de San Leonardo de Yagüe lo exhibe Juan Yagüe y Martínez del Campo.

Por qué Oviedo no se pudo librar de un militar pronazi en su callejero

GUILLERMO GUITER
El general Juan Yagüe saluda a Adolf Hitler durante una visita del militar español a Berlín a 1939. Yagüe quedó deslumbrado por la Luftwaffe nazi y quiso imitar su organización en España
El general Juan Yagüe saluda a Adolf Hitler durante una visita del militar español a Berlín a 1939. Yagüe quedó deslumbrado por la Luftwaffe nazi y quiso imitar su organización en España

El motivo por el que los tribunales tumbaron la «destitución» de la calle del general Yagüe, admirador del jerarca alemán Hermann Göring

La postura de Juan Yagüe respecto a Franco fue, al igual que la de otros militares del bando sublevado, cuando menos cambiante. De apoyar con entusiasmo (real o fingido) al dictador, compañero de promoción en África, a conspirar una vez que sus aspiraciones no se veían colmadas. Sin embargo, su nombre se mantuvo en una calle ovetense tanto en la República como durante la guerra, la posguerra, en el franquismo, la transición y la democracia. Hasta la actualidad, durante 85 años, menos un breve periodo de tiempo.

El anterior gobierno municipal del alcalde socialista Wenceslao López quiso aplicar la Ley de Memoria Histórica para eliminar el homenaje a Yagüe y lo hizo, pero había un problema: el nombre se asignó antes de la Guerra Civil. Tras una denuncia y un largo periplo judicial, el TSJA obligó a devolver la nominación del general. Dura lex, sed lex. Es curioso, sin embargo, que un monumento que lo homenajeaba en su pueblo natal sí fue demolido en 2009.

Seguir leyendo

Comentarios

La nobleza asturiana que perderá su título por la Ley de Memoria Democrática