Asturias despliega todo su arsenal sanitario: «Estamos preparados»

Elena G. Bandera
E. G. Bandera REDACCION

ASTURIAS

El HUCA
El HUCA

Solo para el nivel de pacientes de covid más críticos ya están previstas 240 camas de UCI, de las que ya hay instaladas 150, y más de 600 respiradores que se han ido adquiriendo desde agosto

02 nov 2020 . Actualizado a las 20:24 h.

La segunda ola de la pandemia de coronavirus, aunque se esperaba más tarde en Asturias, no pilla desprevenido al sistema sanitario de la comunidad autónoma. «Lo que más nos preocupa ahora es el crecimiento de las hospitalizaciones», aseguraba esta mañana el presidente del Principado, Adrián Barbón, en la rueda de prensa en la que se anunciaron las nuevas restricciones para contener la dureza de esta segunda onda epidémica, que está dejando una media de entre 10 y 12 ingresos diarios en las unidades de cuidados intensivos. «Venimos preparándonos desde el mes de agosto y en ningún momento dejamos de tomar medidas restrictivas», añadía.

¿Cómo se ha preparado el sistema sanitario y hospitalario en Asturias para afrontar esta segunda oleada más intensa y más temprana de lo que se preveía? De mano, se ha triplicado la capacidad de las unidades de cuidados intensivos (UCIs) con respecto a las que había antes de que la pandemia hiciera acto de presencia, además de que se han ido adquiriendo respiradores invasivos y no invasivos -fundamentales en el tratamiento de los pacientes críticos- y de que se ha incrementando la plantilla del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa) en casi 1.700 personas, que supone un aumento del 15%.

Barbón también explicó que se ha llevado a cabo un acopio de material logístico durante cuatro meses en previsión de que llegase el peor momento de la epidemia, con «una reserva estratégica fundamental valorada en 14 millones de euros y también con el acopio de material no fungible preparándonos para instalar un hospital como el H144», que el próximo lunes 9 de octubre va a estar disponible de nuevo en el recinto ferial de Gijón.

La directora gerente del Sespa, Concepción Saavedra, que ha recalcado que pese al incremento de la presión asistencial sigue siendo asumible, ha repasado con detalle todo el arsenal de recursos humanos y materiales que Asturias tiene preparado para este momento aunque haya llegado antes de lo que se preveía, en base a los planes de contingencia y de respuesta rápida que llevan meses esblecidos.

El plan de contingencia de la pandemia de coronavirus divide a los pacientes en seis niveles según su estado de gravedad y según los recursos disponibles en el Sespa.

Nivel 1

Es el de los pacientes que, por ser asintomáticos o presentar sintomatología leve, se encuentran aislados en su domicilio. «Atención Primaria está trabajando con todos ellos, tanto en el caso de los confirmados como en las sospechas, realizando el diagnóstico, las PCR y una labor excelente en la coordinación sociosanitaria para la atención en las residencias», explicó Saavedra, que también recordó que existe coordinación con el ámbito educativo con un referente dentro del personal de enfermería para cada uno de los centros de Asturias. «Esto ha supuesto un aumento de trabajo y de la carga asistencial de los centros de atención primaria pero está dentro de un estado asumible», precisó.

Nivel 2

Es el nivel de las personas con sintomatología leve que no pueden hacer aislamiento en su propio domicilio. Para ellas, está disponible el alojamiento residencial de estudiantes de Ramón Menéndez Pidal con 58 camas. Hoy solo tiene cinco pacientes y, en previsión de la situación que se vivió en la primera oleada de la pandemia, se va a convertir en un hotel para profesionales sanitarios en aquellos casos en los que la situación familiar no les permita el confinamiento domiciliario por tener personas de riesgo en casa.

Niveles 3 y 4

Son los niveles de los pacientes de más de 65 años que están habitualmente en las residencias o en sus propios domicilios, pero que requieren de un aislamiento bajo vigilancia sanitaria por su edad y por su situación clínica, que es de mayor complejidad en el nivel 4. «En este caso, como ya se incluía en el plan de contingencia previo, tenemos el Credine, en el que ya hemos pasado de 60 a 120 camas», indicó Saavedra. A este centro se suman los hospitales de Cruz Roja en Gijón, con 68 camas; de Jove también en Gijón, con 45 camas, y Monte Naranco en Oviedo, con 60 camas que podrían ampliarse según las necesidades que vayan surgiendo.

Nivel 5

Este es el nivel de los pacientes que están en hospitalización de agudos. Saavedra, en este nivel, recordó que Asturias tiene una capacidad de hospitalización de unas 3.000 camas y que, en la actualidad, son casi 550 los pacientes de covid hospitalizados en planta. «Ha habido un aumento rápido del nivel de ocupación y, aunque el total sea del 66%, es cierto que en Gijón, Oviedo y Avilés esa ocupación ya está por encima del 80%. Eso nos ha obligado a disminuir el resto de la actividad sanitaria», explicó, indicando que se mantiene la atención a las urgencias, a las patologías no demorables y a las consultas o pruebas preferentes.

Con ello, se puede asumir la carga de hospitalización que está suponiendo esta segunda oleada de la pandemia en Asturias, aunque también se van a reorganizar los recursos humanos de manera que, aparte de esos 1.700 profesionales más que tiene el Sespa con respecto al año pasado, se reordenarán los servicios médicos quirúrgicos para poder dar asistencia a todas las plantas de covid.

Asimismo, se van a abrir las áreas sanitarias periféricas a las que no hizo falta recurrir en la primera ola. Ya se ha abierto la de Arriondas, el fin de semana se hará lo mismo con la de Cantas y la semana que viene se añadirá Jarrio. Mañana también se celebrará una reunión para concretar con los hospitales privados la disponibilidad de camas en estos centros y, además, el lunes que viene quedará desplegado el hospital de campaña que ya se había instalado en la primera ola en el recinto ferial de Gijón, con 144 camas.

Nivel 6

Son los pacientes más críticos y, como recordaba Barbón, la capacidad de camas en las unidades de cuidados intensivos se ha triplicado desde antes de la pandemia hasta la actualidad. «Tenemos previstas 240 camas de UCI que se pueden poner en marcha en los cuatro hospitales con cuidados intensivos», precisó Saavedra, que indicó que ahora mismo hay instaladas con personal y respirador casi 150 camas a las que pueden sumarse muchas más debido a la previsión del Principado en la compra de respiradores. En concreto, el Sespa dispone de un total de 602 respiradores (377 invasivos puros, 131 mixtos, 170 no invasivos y 24 pediátricos), sin tener en cuenta los que se tienen fuera de las UCIs.

El 100% de las camas en cuidados intensivos que había hasta antes de la pandemia ya están ocupadas y ya se están utilizando las previstas según los planes de contingencia y de respuesta rápida. «Dado el aumento de casos lo que nos preocupa no solo es la capacidad estructural sino también cómo están los recursos humanos», explicó Saavedra, indicando que ya se han creado cuadrillas con los profesionales de UCIs y de los servicios de anestesia y de las zonas quirúrgicas «para poder dar asistencia a todos los pacientes que llegan al hospital».

«Hemos hecho un trabajo intenso y estamos preparados, pero pedimos a la población que haga un uso adecuado de los recursos sanitarios. Es muy importante que durante este tiempo todos lo tengamos claro y que sigan las recomendaciones sanitarias siendo responsables desde un punto de vista individual y colectivo», consideró Saavedra.