El Principado rechaza «de forma rotunda» la protección especial del lobo

La Voz REDACCION

ASTURIAS

El Consejero de Medio Rural y Cohesión Territorial, Alejandro Calvo, en la Junta General.
El Consejero de Medio Rural y Cohesión Territorial, Alejandro Calvo, en la Junta General.

Calvo indica que la decisión «hurta» la posibilidad de gestionar la especie garantizando su convivencia con la ganadería

04 feb 2021 . Actualizado a las 21:55 h.

El consejero de Medio Rural, Alejandro Calvo, ha señalado hoy, que el Gobierno del Principado de Asturias rechaza «de forma rotunda» la inclusión del lobo en el listado de especies de régimen de protección especial aprobada hoy en Comisión Estatal para el Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. Calvo cree que, si bien desde el ministerio se salvaguarda el Plan de gestión del Lobo de Asturias, la posición «hurta de manera efectiva la posibilidad de seguir gestionando la especie con garantías» en las comunidades que tienen la responsabilidad de garantizar la convivencia del lobo con la ganadería y que tienen que defender a sus ganaderos.

La Comisión Estatal de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad ha aprobado hoy esta medida, que supondrá «un gravísimo problema de gestión» para las cuatro comunidades que albergan más del 95% de estos cánidos en España (el Principado, Cantabria, Castilla y León y Galicia), que se han mostrado de forma unánime en contra de esta decisión. Inicialmente, también se han opuesto a la propuesta planteada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico Andalucía, Madrid, Murcia y País Vasco, mientras que Navarra ha solicitado que la decisión se pospusiera para buscar el consenso necesario y ha optado por renunciar a participar en la votación, la misma postura adoptada por la Comunidad Valenciana. Ceuta, por su parte, no ha podido votar por problemas de comunicación durante la videoconferencia, según indican desde el Principado.

En la segunda y definitiva votación, ocho comunidades se han mostrado en contra de la propuesta y ocho a favor, entre ellas algunas que nunca tendrán lobos en su territorio ni deberán enfrentarse a su gestión por razones meramente geográficas. Finalmente, el voto a favor del representante del ministerio ha servido para aprobar la medida.

Sin embargo, en la primera votación, que se saldó con un empate a 7 votos, 3 abstenciones y dos comunidades que no quisieron participar, «el ministerio pretendió usar el voto de calidad que le corresponde al presidente de la comisión para inclinar la balanza a favor de sus pretensiones, algo que los propios servicios jurídicos rechazaron», indican desde el Principado, en donde explican que tampoco consideraron adecuado el planteamiento del secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, presente en la reunión, para que la decisión final ante el empate la adoptase la propia ministra, Teresa Ribera.

«Los directores generales de Asturias, Cantabria, Castilla y León y Galicia han puesto de manifiesto que, por vez primera en la historia de esta comisión, un ministerio lleva la propuesta de inclusión de una especie en el listado de protección especial sin haber alcanzado un consenso, especialmente con aquellas comunidades más afectadas», indican desde el Principado, en donde recalcan que las cuatro autonomías se han opuesto a la pretensión del Gobierno de España desde el primer momento en que se emitió el informe del comité científico y «lo han hecho de forma reiterada» en los órganos técnicos correspondientes: el grupo de trabajo y el Comité de Flora y Fauna Silvestre. En todos los casos se han basado en informes avalados por datos actualizados y con el respaldo de reputados científicos, añaden.

Durante la reunión celebrada hoy, afirman desde el Principado, «ni el ministerio ni ninguna de las comunidades que han apoyado su propuesta han presentado documentos que justifiquen su postura o contradigan los documentos técnicos que Asturias, Cantabria, Castilla y León y Galicia les han hecho llegar. El único aval científico que en su día presentó el ministerio fue el de un comité que, de entrada, rechazaba la pretensión de la organización ecologista que ha iniciado este proceso para catalogar el lobo como especie amenazada, precisamente porque no se acreditaban ninguna de las condiciones que determinan esa consideración, dado que las poblaciones de este cánido han aumentado en área de distribución y en número de ejemplares de forma muy notoria en los últimos 20 años».

Ese mismo comité, añaden, sí recomienda que el lobo sea incluido en el Listado de Especial Protección «por su importancia como patrimonio natural, científico, así como por los servicios ambientales que produce en los ecosistemas, argumentos que son perfectamente compatibles con la gestión que vienen realizando las cuatro comunidades del norte».