Por qué la extensión del covid entre los jóvenes asturianos puede ser clave en la cuarta ola

Elena G. Bandera
E. G. Bandera REDACCION

ASTURIAS

Varias personas pasean por el centro de Avilés
Varias personas pasean por el centro de Avilés J. L. Cereijido

El epidemiólogo Daniel López Acuña explica que la población de 60 a 79 años sigue siendo vulnerable pese a iniciarse su vacunación, «que no va a ser un muro de contención en esta ola»

15 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El incremento de la incidencia de coronavirus entre jóvenes de 15 a 25 años preocupa a las autoridades sanitarias en Asturias. El último dato actualizado ayer por el Observatorio de Salud de Asturias muestra que en dicho tramo de edad la incidencia acumulada en la última semana supera en más del doble a la incidencia media. El lunes, eran dos ya las semanas consecutivas en las que los positivos por coronavirus entre jóvenes asturianos subía en más de un 90%. En esa última semana hasta un 98% más.

Evolución de la incidencia de coronavirus en Asturias desde el pasado octubre hasta la actualidad. En amarillo, en líneas suspensivas, del grupo de edad de 15 a 25 años y, en gris, la de la población en general
Evolución de la incidencia de coronavirus en Asturias desde el pasado octubre hasta la actualidad. En amarillo, en líneas suspensivas, del grupo de edad de 15 a 25 años y, en gris, la de la población en general

Los contagios diarios en la población en general, en el último dato que se daba a conocer ayer, casi multiplicaban los del día anterior. La meseta en la que llevaba meses instalada Asturias, en donde la -más contagiosa- variante británica es prevalente, presenta altibajos en este inicio de la cuarta ola de la pandemia de coronavirus que, en algunas comunidades autónomas, ya presenta incidencias por encima de los 300 casos por 100.000 habitantes y comienza a tener su preocupante reflejo en la ocupación hospitalaria. 

El epidemiólogo y exdirectivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Daniel López Acuña, que es uno de los asesores del Gobierno asturiano en esta crisis sanitaria, explica que el incremento de contagios que se está dando, con diferentes intensidades en las comunidades autónomas, es consecuencia de una mayor relajación de las medidas sanitarias y movilidad durante el puente de San José y Semana Santa. «Se están dando más interacciones sociales, menos adherencia a las restricciones y jóvenes que interactúan socialmente, que pueden llegar a infectar a las personas con las que conviven tanto en el ámbito doméstico como en el social», enumera, sobre lo que preocupa del momento actual en Asturias.

Transmisión a mayores sin pauta completa de vacunación

Que en el caso de Asturias se hayan disparado los contagios entre jóvenes muestra que «están manteniendo más interacciones sociales desprotegidas» y preocupa porque «genera una transmisión del virus que, a lo largo de las semanas, pueden ser contagios para personas mayores con implicaciones serias».

López Acuña recuerda que, en el conjunto de España, sólo una tercera parte de los mayores de 80 años y residentes en centros sanitarios ha completado la pauta de vacunación que protege frente al virus. En Asturias, algo más de la mitad de los mayores de 80 años ya la tienen completa. Otra situación a tener en cuenta es que la variante británica, que es más transmisible y causa una mayor severidad de la enfermedad, ya está presente en un 99% de los nuevos contagios.

«Es muy importante entender que la vacunación nos va a ayudar y mucho a mediano y largo plazo, pero no va a ser un muro de contención en esta ola», indica, recordando también que este mes se iniciaba la vacunación -es decir, una dosis a la que seguirá una segunda en 21 días- entre personas de 60 a 79 años. Toda esta población, recuerda, sigue siendo vulnerable al ser «susceptibles de alto riesgo de severidad, hospitalización y letalidad ante el virus si se infectan».

Extender el estado de alarma

Por eso preocupa que la tendencia en los contagios en jóvenes de 15 a 25 años sea ascendente, unido a otros factores clave en esta cuarta ola como es la prevalencia de la cepa británica, la relajación en la adherencia a las medidas y recomendaciones sanitarias o el periodo festivo de hace un par de semanas. López Acuña hace hincapié en que es importante seguir insistiendo en dos medidas que también han demostrado ser claves en las anteriores olas de la pandemia. Por un lado, mantener las restricciones, reducir la movilidad de personas y las interacciones sociales. Y, por otro, seguir cumpliendo las medidas sanitarias, con el diagnóstico precoz de casos, la realización de pruebas diagnósticas y los aislamientos de positivos.

«Ahora mismo, mientras sigue avanzando la vacunación, estamos como en el medio de las diferentes olas», dice, insistiendo en que «lo que toca en abril es ser prudentes y restrictivos». En este sentido, «si fuese necesario habría que plantearse ampliar el toque de queda, limitar la movilidad y seguir siendo restrictivos en espacios interiores». Considera, por ello, que «no hay que estar cerrados a que se extienda un estado de alarma», sobre todo para evitar un «exceso de judicialización» en esta crisis sanitaria, «perdiendo con ello un tiempo fundamental». «Extender el estado de alarma sería lo mejor y ojalá que las diversas fuerzas políticas lo entiendan», dice.