La directiva europea de los peajes abre la puerta a cobrar más en regiones de montaña como Asturias

L.O.

ASTURIAS

Un grupo de camiones a la entrada de la autopista del Huerna (AP-66), entre Asturias y León en una imagen de archivo
Un grupo de camiones a la entrada de la autopista del Huerna (AP-66), entre Asturias y León en una imagen de archivo Alberto Morante

El texto, del año 2011, señala que ese recargo debería ser finalista para aliviar daños medioambientales e indica que podría eximirse a territorios de la periferia

07 may 2021 . Actualizado a las 09:44 h.

La idea de extender a la generalidad de la autopistas el cobro de peajes no es una excentricidad en el contexto europeo ni mucho menos, son varios los países de la unión que ya lo aplican y, de hecho, ya en el año 2011, una directiva del parlamento europeo instaba a los estados miembros a aplicar este modelo. El texto dedica buena parte de su normativa a asegurarse de que no se darían discriminaciones entre los distintos países al cruzar las fronteras, justifica la medida como una forma de reducir la congestión del tráfico y la contaminación, la ambiental pero también la acústica, y deja en el aire una posibilidad especialmente preocupante para Asturias; que en carreteras de montaña los costes sean más elevados.

La directiva ya tiene una década de antigüedad y surge en un contexto totalmente distinto de los proyectos lanzados en el presente, al albur de los fondos de reconstrucción económica por el impacto de la pandemia. El Gobierno español anunció este jueves que su propuesta pasa por implantar peajes de 1 céntimo por cada kilómetro recorrido en las autovías de la red estatal dajando abierta la puerta a que las autonomías adopten también el mismo sistema su propia red (que en Asturias incluiría la AS-I, al autovía minera y la AS-II, o industrial, que ya tiene un peaje en la sombra al pagar el Principado a un empresa que explota la vía).

En todo caso, el texto de la directiva indica que «en casos excepcionales correspondientes a infraestructuras de regiones de montaña, y previa notificación a la Comisión, podrá añadirse un recargo a la tasa por infraestructura percibida en determinados tramos de la carretera que sufran graves problemas de congestión o cuya utilización por los vehículos provoque importantes daños al medio ambiente».