La nueva ley estatal de memoria abre la puerta a retirar los escudos franquistas de la Laboral

Un mapa señalizará todos los vestigios que había en Asturias al término de la dictadura y su situación actual

Escudo franquista en la fachada de la entrada principal de la Laboral
Escudo franquista en la fachada de la entrada principal de la Laboral

Redaccion

El proyecto de ley estatal de memoria democrática, de mantenerse como está planteado, abrirá la puerta a que puedan retirarse símbolos franquistas como los grandes escudos que están situados en la entrada principal y en el patio de la Universidad Laboral de Gijón. Un informe de la comisión permanente del Consejo de Patrimonio Cultural de Asturias descartó en su momento retirar todos los símbolos franquistas del complejo gijonés al tratarse de un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de monumento, en base a la ley de memoria democrática de 2007, que se mantiene en vigor hasta que se apruebe la nueva y que establece en su artículo 15 que la retirada no será de aplicación cuando concurran razones artísticas, arquitectónicas o artístico-religiosas protegidas por ley.

En su lugar, la ley establece que se incorpore una mención orientada a la reinterpretación de dicho elemento conforme a la memoria democrática. Así, a finales del año pasado, se colocaba un panel explicativo sobre la historia y el significado de los vestigios del franquismo en la Laboral «con el fin de proteger la memoria de los represaliados por la dictadura» y se realizaba un «cambio en el guión» de las visitas para incluir la referencia al origen del edificio, uno de cuyos cometidos era precisamente adoctrinar ideológicamente a los hijos de la clase obrera para tratar de silenciar cualquier posible reivindicación política o social.

La directora general de Emigración y Memoria Democrática, Begoña Serrano, explica que si no se modifica el actual proyecto de la nueva ley estatal «es muy probable que proceda la retirada de algunos símbolos que están edificios catalogados». En concreto, el artículo 36, sobre símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática, especifica que «concurrirán razones artísticas cuando se trate de elementos con singular valor artístico que formen parte de un bien integrante del Patrimonio Histórico Español» y que «únicamente se considerará que concurren razones arquitectónicas cuando el elemento sea fundamental para la estructura del inmueble, de tal modo que su retirada pudiera poner en peligro la estabilidad del inmueble o cualquier otro aspecto relativo a su adecuada conservación».

Escudo franquista en la fachada del teatro de la Laboral, con las barandillas en las que se cambió el yugo y las flechas
Escudo franquista en la fachada del teatro de la Laboral, con las barandillas en las que se cambió el yugo y las flechas

Serrano, por ello, indica que «algunas cosas tendrán que ser motivo de estudio a posteriori, porque habría que mirar cómo se hace para retirarlas cuando son elementos adosados que no son estructurales». Y, en todo caso, matiza que Patrimonio tendría la última palabra. 

Los vestigios del franquismo que quedan en Asturias

También explica que todos los vestigios franquistas que hubo y sigue habiendo en Asturias formarán parte de un mapa que, una vez actualizado, estará disponible en el sitio web de Memoria Democrática de Asturias, en donde se menciona que «desde organismos internacionales como la ONU o la Unión Europea nos recuerdan que en nuestras calles y espacios públicos aún quedan restos de simbología franquista que exaltan los valores fascistas y antidemocráticos de la dictadura» y que «es un deber, no sólo legal sino moral, eliminar estos vestigios, o en su caso, señalizarlos como elementos difusores del conocimiento de nuestra historia reciente con el fin de garantizar entre las jóvenes generaciones la no repetición». 

Ese mapa diferenciará por colores la simbología que había en Asturias al final de la dictadura y se ha retirado, indicando la fecha en que se hizo, de la que está en proceso de ser retirada. «En este momento, según el catálogo que tenemos hecho por la Universidad de Oviedo, nos queda la retirada de los nombres de 21 calles de Oviedo», indica Serrano, que también recuerda que en el mismo sitio web existe una ficha para que la ciudadanía comunique la existencia de símbolos de exaltación del franquismo en espacios públicos.

Así ha ocurrido por ejemplo con placas y monolitos en algunos concejos y con los nombres de algunas calles en Avilés, sobre las que se encargará un informe como se hizo con las 17 calles de Oviedo con nombres afines a la dictadura franquista que no formaban parte del catálogo de vestigios franquistas porque cuando se elaboró ya tenían nombres democráticos.

Sobre ellas, una vez que ese informe firmado por todos los profesores del área de Historia Contemporánea de la Universidad de Oviedo establece la relación de los nombres repuestos con el franquismo, el Principado abrió un procedimiento para que vuelvan a retirarse teniendo el Ayuntamiento de Oviedo de plazo para presentar alegaciones hasta el 18 de mayo. En las otras cuatro calles restantes (General Yagüe, Yela Utrilla, Fernández-Ladreda y Marcos Peñarroyo) se sigue pendiente de la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Asturias.

Otro asunto pendiente en Oviedo es la placa franquista adosada a la fachada del ayuntamiento, en la calle Cimadevilla, que ya debería haberse señalizado explicando su origen como se hizo en Laboral y sobre la que Serrano advierte de que «tendremos que actuar de alguna manera».

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