Estos son los 17 nombres franquistas de la «guerra de las calles»

G. GUITER

OVIEDO

El coronel Aranda paseando por la calle San Francisco de Oviedo dese la plaza Porlier y en dirección a La Escandalera, hacia el año 1938. Al fondo a la izquierda se ve el palacio de Camposagrado, actual sede del TSJA.
El coronel Aranda paseando por la calle San Francisco de Oviedo dese la plaza Porlier y en dirección a La Escandalera, hacia el año 1938. Al fondo a la izquierda se ve el palacio de Camposagrado, actual sede del TSJA.

El Principado decide defender la memoria histórica y encarga un informe a la Universidad de Oviedo que detalla el origen de las nominaciones

02 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Decidido a no tirar la toalla (histórica), el Principado ha tomado cartas en la polémica en torno a los nombres franquistas de las calles de Oviedo. Más de 40 años después de la Transición y 82 del fin de la Guerra Civil, la capital asturiana sigue ostentando homenajes a militares y hechos de la contienda ensalzados por el bando sublevado.

El anterior gobierno municipal (tripartito PSOE-Somos-IU) decidió cambiar por fin esos nombres atendiendo a las distintas normativas sobre memoria histórica, y así lo hizo. Pero el asunto acabó en tribunales y estos obligaron a reponer las anteriores denominaciones. Aunque el juez no entraba en el fondo del asunto, sí apuntaba que faltaba la documentación necesaria que requiere la ley. Por lo tanto, 17 nombres debían volver a ser los que fueron durante la dictadura.

El Ayuntamiento de Oviedo, ahora gobernado por el PP, se limitó a declarar que cumpliría siempre la legislación, tanto las leyes de Memoria Histórica como lo dictado por los tribunales, de modo que por segunda vez los operarios subieron las escaleras para cambiar las placas. No obstante, el consistorio ni alegó ni hizo, hasta el momento, movimiento alguno por cumplir con la memoria histórica. Y la ley del Principado es clara en este aspecto.

Por ese motivo, recientemente la Dirección General de Emigración y Memoria Histórica que dirige Begoña Serrano encargó a la Universidad de Oviedo un informe sobre «Orígenes y procedencia de los nombres de algunas calles y plazas de la ciudad de Oviedo». Con ello pretende empujar al ayuntamiento a que se atenga a la ley.

La investigación la firman todos los profesores del área de Histórica Contemporánea del departamento de Historia, encabezados por los catedráticos Francisco Erice y Jorge Uría.

Los docentes quieren dejar claro que el informe en sí no se suma al litigio; esto queda en manos de lo que decida el Principado. Sin embargo, sí apuntan la importancia del hecho de que «la calle, como espacio público, es un foco emisor de mensajes y los nombres de las calles perpetúan el recuerdo», son «lugares donde se deposita la memoria».

También señalan que el franquismo erradicó abruptamente los nombres que recordaran al régimen democrático de la II República, poniendo en marcha «una renovación sistemática del callejero» incluso antes del fin de la guerra.Para Rubén Vega, uno de los profesores que participaron en el informe, éste «acredita que todos los nombres están vinculados al franquismo, conmemoran elementos de la guerra» desde la óptica franquista. Muchos de ellos, añade, «ni siquiera son de Oviedo, su única vinculación con la ciudad es que participaron en el golpe de estado o la Guerra Civil», en especial los ocurridos durante el llamado cerco a Oviedo (1936-1937).

«En Alemania serían absolutamente inviables estos homenajes»

En otros países europeos, añade Vega, un hecho similar es impensable. «En Alemania serían absolutamente inviables estos homenajes. En Berlín, por ejemplo, hay una clara memoria de las víctimas. Delante de muchos portales hay placas con nombres de personas desaparecidas que vivían en aquellos sitios».