El doloroso adiós de la reina Letizia a su abuela Menchu

Juan M. Arribas

ASTURIAS

Henar Ortiz, la tía de la reina Letizia, se abraza con Ana Togores, la mujer de Jesús Ortiz
Henar Ortiz, la tía de la reina Letizia, se abraza con Ana Togores, la mujer de Jesús Ortiz ELOY ALONSO

29 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Menchu Álvarez del Valle, la abuela paterna de la reina Letizia, ha sido enterrada como ella quería: en la estricta intimidad familiar, con una docena de allegados, al lado de su marido José Luis, sin alharacas y con un único ramo de flores simbólico en el cementerio de Ribadesella. El entierro no ha contado con la presencia ni de la reina, muy estrechamente unida a Menchu, ni del rey Felipe VI, en viaje oficial a Lima. Según ha trascendido, la abuela de la reina fue en las últimas semanas llamando telefónicamente a seres queridos para despedirse desde la distancia. Y entre las llamadas estaría la propia reina Letizia. Su presencia en el entierro, con todo el revuelo mediático y de seguridad, habría roto la imagen de serenidad que la familia transmitió ayer en Sardeu y que forma parte del legado de Menchu Álvarez del Valle.

La periodista experta en la Casa del Rey, Mariángel Alcázar sostiene también esa teoría. Cree que hubo un acuerdo familiar previo para no desviar la atención y no generar una gran exposición mediática a un entierro que Menchu quería íntimo y sereno. «La ausencia de la reina no ha sido a propósito, nadie puede pensar que no ha sentido ni ha querido estar con su familia en este momento». Alcázar ha afirmado en Telecinco que si la reina hubiese ido al entierro «hubiese llamado la atención, no quería desviar la atención y generar un lío de estructura y seguridad». Hay que recordar que Letizia sí estuvo presente tanto en el entierro de su abuelo José Luis en 2005 (cuando era princesa) como cuando falleció su hermana Erika.  

«Si no han ido es por un acuerdo familiar, tampoco ha ido la hermana de la reina Letizia, Telma, ni Carla Vigó, bisnieta e hija de la fallecida Erika», ha agregado Mariángel Alcázar.

La periodista ha puesto el foco además en que los asuntos relativos a las familias Ortiz y Rocasolano recaen bajo la batuta de la reina. «Esos temas los lleva con estrictas órdenes para no dar un paso adelante y mantenerse en un segundo plano». Este criterio se ha llevado hasta el final. «Lo han hablado en la familia porque no se puede dudar del sentimiento de una nieta hacia su abuela por acompañar a su padre». El propio Graciano García, director emérito de la Fundación Princesa de Asturias y muy unida a Menchu, confirmó el miércoles que había recibido una llamada de la abuela de la reina hace unos días. Al final de la conversación sintió «que era una despedida hasta la eternidad».