Más de 61.000 asturianos aún están pendientes de renovar su convenio colectivo

Marcos Gutiérrez ASTURIAS

ASTURIAS

Un soldador en una industria asturiana
Un soldador en una industria asturiana

Los sindicatos denuncian el parón en la firma para la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores y advierten de la pérdida de poder adquisitivo que sufren

30 ago 2022 . Actualizado a las 10:20 h.

Tras el, hasta cierto punto, comprensible parón en la firma y renovación de convenios colectivos acaecido en 2020, los representantes de los trabajadores en la región alertan de que en este, sobre el papel, más propicio 2021 hay al menos 61.000 asturianos pendientes de mejorar sus condiciones laborales y salariales. Asimismo, con una inflación disparada, advierten de la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores.

De acuerdo con el último informe de UGT Asturias sobre negociación colectiva, con datos hasta septiembre de 2021, se registraron un total de 79 convenios, con 37.769 profesionales afectados, a los que habría que sumar el de reparación de automóviles, con 3.500, y el de comercio (con 16.000), firmados con posterioridad a dicho análisis.

A lo largo de 2021 se rubricaron 6 convenios nuevos, que afectan a 6.265 personas, con un incremento ponderado del 1%. De aquellos cuya vigencia finalizó en 2020 destacan, por su número de trabajadores, el de las industrias del metal (27.000);  montajes y empresas auxiliares (3.000); limpieza de edificios (12.000); ayuda a domicilio (3.000); mayoristas de alimentación (500); embotellado de vinos (500); almacenes de material eléctrico (700); obradores de confitería (2.300); hostelería (10.000); oficinas y despachos de farmacia (985); EMULSA (659) y el de clínicas privadas (500). Es decir, hay al menos 61.144 asturianos pendientes de renovar sus condiciones.

Mar Celemín, secretaria de Política Sindical de UGT en Asturias, explica que «en la negociación colectiva se observa que en el año anterior hubo una paralización evidente por la COVID 19, pero 2021 no parece que haya sido más favorable» para la actualización de convenios. Considera que esta situación «afecta a sectores con conflictos como limpieza, con incrementos pírricos». Insiste en que, además, nos encontramos en un «escenario más que complejo, con esta fase de post pandemia que habrá que entrecomillar con estas nuevas amenazas que estamos viendo».

Cree que la pandemia está siendo un «pretexto empresarial», al igual que la crisis en 2008, al que «agarrarse como un clavo ardiendo para no recuperar derechos laborales». Considera especialmente dañino «que no haya un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), que es algo más que orientaciones pactadas».

En este sentido apunta que «la reforma laboral ha debilitado muchísimo la negociación colectiva», todo ello, «además, en un escenario en el que la inflación está disparada». Y es que, a su juicio, «todas las salidas de la crisis las sufren los mismos».

Factores como la  «inflación, el incremento de los precios de la energía eléctrica, de los alimentos y los carburantes» no ayudan a clarificar «un escenario muy complejo para los trabajadores, que obliga a llegar a pactos en el ámbito de la negociación colectiva». Apunta que «como datos económicos que se extraen de los convenios que se firman hasta octubre vemos un incremento salarial medio pactado en torno al 1,5%».

Sin embargo, «con una inflación del 5,6% imaginemos la pérdida de poder adquisitivo que se produce». Resalta, asimismo, que «el número de convenios que recogen cláusulas de revisión apenas superan el 5%». Indica que es «fundamental recuperar el poder que la negociación colectiva tenía antes de la reforma laboral».

Negociación colectiva ralentizada

Gerardo Argüelles, responsable de Acción Sindical de CCOO en Asturias, cree firmemente que la marcha de la negociación colectiva en la región «se frenó tras la declaración de la alarma sanitaria» y, a día de hoy, «sigue ralentizada». Esto está «repercutiendo en los incrementos salariales». «En Asturias hay una treintena larga de convenios que finalizaron su vigencia y están denunciados por algunas de las partes o en el articulado viene su denuncia», explica. En efecto, según un informe del gabinete económico de CCOO Asturias, en la actualidad hay en Asturias 37 convenios que finalizaron su vigencia en 2018, 2019 ó 2020 y que están denunciados por alguna de las partes para promover su negociación o bien recogen en su articulado la denuncia automática.

En lo que va de año se han registrado y publicado 3 de nueva creación, con efectos sobre 124 trabajadores, y se han renovado 11 ya existentes, que alcanzan a 8.213 trabajadores, entre ellos los sectoriales de Montajes e Industrias Auxiliares (3.000 trabajadores/as), Obradores de Confitería (2.900) y Panaderías (1.500).

Argüelles considera que «de los pocos que se han actualizado, la subida salarial media ha sido del 1,54%», lo que es un repunte «inferior a la de los últimos ejercicios como 2020, que fue del 1,92%». Según el último informe al respecto del sindicato, entre enero y septiembre 70 convenios de los que se negocian en la región registraron sus tablas salariales para 2021, de manera que sólo 28.909 trabajadores, en 3.182 empresas, han visto actualizados sus remuneraciones.  Una cifra «anormalmente baja», según CCOO, ya que en el mismo periodo hace un año eran 93.205 los trabajadores con tablas salariales revisadas y hace dos, 95.194. Lo que es más grave es que las subidas que sí se están pactando «se están viendo desbordadas por la escalada de los precios», a causa del «encarecimiento de bienes y servicios imprescindibles».

Además, apunta que «son pocos los convenios que recogen cláusula de garantía salarial que proteja de la inflación». «Creemos que es necesario que se dinamicen los procesos negociadores que están estancados», insiste. El responsable de Acción Sindical de CCOO en la región critica, asimismo, la «actitud cicatera de la patronal». Es por esta y otras razones por lo que ve esencial «suscribir un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC)».

«Tenemos en negociación diferentes convenios que, por su amplitud, contemplan a muchos trabajadores, como el del metal, montajes y auxiliares, por ejemplo, servicios de ayuda a domicilio o también el de hostelería», resalta y adelanta que, en el caso de este último, «todo va por el camino». Asimismo, «en el de limpieza estamos teniendo movilizaciones del sector para pedir un ejercicio de responsabilidad de las patronales hacia los y las trabajadoras», los cuales «han estado al pie del cañón durante la pandemia».

Indica que el «conflicto de metal en Cádiz ha marcado una línea de actuación», en el sentido de que las centrales sindicales creen que no se pueden negociar convenios «en los que los profesionales pierdan salarios y derechos».

«Los trabajadores estamos siempre dando la talla y somos un recurso más de la economía», asevera. En esta línea considera que es «necesaria la derogación de los aspectos más lesivos de la reforma laboral». «Con ella los sindicatos perdimos mucho poder de negociación», reconoce. También hace un llamamiento para que «los ERTES luego no se traduzcan en desempleo».