El debate de la oficialidad enfoca a febrero como un mes clave

L.O.

ASTURIAS

La manifestación por la oficialidad
La manifestación por la oficialidad TM

Los grupos partidarios de la reforma del Estatuto cerraron su primera cita con más acuerdos que desacuerdos

09 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

No se habilitó, como había pedido Izquierda Unida, el mes de enero en el parlamento autonómico para poner en trámite las conversaciones para la reforma del Estatuto de Autonomía (con la inclusión de la oficialidad del asturiano), pero el año nuevo comenzó con una reunión entre los partidos abiertos al acuerdo, PSOE, la propia IU, Podemos y Foro, que sirvió para tranquilizar ánimos y poner en perspectiva el calendario.

Había moderada satisfacción entre los participantes porque la cita constató que, al menos, los números para la reforma (27 de los 45 diputados necesarios) se dan si se logra un consenso; y también, según indicaron fuentes de los grupos a la izquierda del PSOE porque las declaraciones previas al encuentro del presidente Barbón y de la secretaria de Organización de la FSA, Gimena Llamedo, les parecieron aclarar que la voluntad del Ejecutivo es poner en marcha la maquinaria. Semanas atrás algunos de los sectores favorables a la oficialidad, dentro del propio partido socialista y también en la sociedad civil, empezaban a manifestar su preocupación por la lentitud del proceso. Barbón dijo que «como presidente» nada querría «más» que aprobar un nuevo estatuto que avanzara en autogobierno mientras Llamedo recalcaba la «voluntad» de su formación lograr un consenso que incluya la oficialidad.

La cuestión es la postura de Foro. En el debate sobre el estado de la región, su portavoz Adrián Pumares manifestó por primera vez de forma oficial que apoyaría una reforma en este sentido con una serie de condiciones. Una atañe al estatuto: que la Ley de Uso que siga a la oficialidad (y en la que se desplegarán las cuestiones relativas, por ejemplo, al ámbito educativo o el acceso a la función pública) requiera una mayoría de tres quintos, y no simple. Tan reforzada como la necesaria para reformar el Estatuto. Fue una condición finalmente aceptada por el resto de grupos. Además, del mismo modo que en Foro se ha reclamado que la oficialidad no incluya «imposiciones», desde el PSOE también han descartado que el conocimiento del asturiano vaya a ser exigencia para ser funcionario salvo para puestos específicos relacionados con la lengua.