Una empresa británica quiere extraer cobre, níquel y cobalto, claves para el coche eléctrico, en el Aramo

La Voz REDACCION

ASTURIAS

La sierra del Aramo
La sierra del Aramo

El resultado del muestreo realizado en la explotación subterránea confirma un alto grado de mineralización de elementos claves para crear baterías

15 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La empresa británica Technology Minerals anunciaba este lunes que los resultados iniciales del muestreo realizado en el subsuelo del Aramo, en la antigua explotación minera de Riosa, confirman una mineralización de alto grado en cobre, níquel y cobalto. Precisamente tres metales cruciales para la industria automovilística, en plena transición eléctrica, y cuya cotización venía alcanzando precios sin precedentes desde la invasión de Rusia en Ucrania.

En el caso del níquel, por ejemplo, analistas de la consultora Global Data recordaban recientemente que Rusia es el tercer mayor productor del mundo y que las sanciones al níquel ruso podrían retrasar precisamente el avance del incipiente mercado de vehículos eléctricos en Europa. Este lunes, no obstante, los precios de metales industriales como el cobre se estabilizaban.

Sea como fuere, este primer muestreo positivo en la antigua explotación de cobre, que cerró su actividad en los años 50, forma parte de una amplia estrategia de la empresa, la primera del Reino Unido centrada en la creación de una economía circular sostenible para los metales de las baterías que cotiza en bolsa, para avanzan en varias campañas de exploración de una cartera de proyectos centrada en metales fundamentales como el cobalto, el cobre, el níquel, el manganeso y el litio. La empresa tiene en propiedad el 100% del proyecto denominado Aramo Cu-Co-Ni (símbolos de los tres metales encontrados).

Según indicaba ayer el director ejecutivo de Tecnology Minerals, Alex Stanbury, en los próximos meses tienen previsto expandir esta primera campaña de exploración en la mina asturiana con el objetivo de alcanzar una mejor comprensión del potencial del proyecto en Asturias. En esta primera exploración, que se realizó el pasado noviembre, se recogieron 79 muestras, analizadas en un laboratorio de Irlanda, que incluyeron 53 subterráneas recolectadas en el nivel 3 de la antigua mina. También se recopilaron otras 17 muestras de prospección en la meseta de la explotación. Al tratarse de una antigua mina de cobre, este metal presentaba las mayores tasas.

El proyecto contempla siete permisos de exploración sobre 460 kilómetros cuadrados en el norte de España y la licencia de este primero, emitida en junio de 2018 y que abarca la histórica explotación asturiana, se denomina Saint Patrick. El objetivo ahora pasa por expandir la campaña de exploración de esta licencia en los próximos meses, con nuevos muestreos y estudios de campo, mientras la compañía británica confía en que la Administración española avance «de forma inminente» en la tramitación de las seis restantes.