Dolor, emoción e impotencia en el multitudinario funeral de Erika

La Voz

ASTURIAS

Funeral por Erika
Funeral por Erika

El padre de la niña asesinada ha agradecido la presencia y el apoyo a los cientos de personas que han asistido al funeral

07 abr 2022 . Actualizado a las 19:01 h.

El funeral de la niña asesinada en Oviedo, Erika Yunga, ha estado marcado por una intensa emoción, tristeza y el sentimiento de impotencia que compartían varios de los asistentes ante el trágico crimen cometido este martes. La Capilla de la Religiosas de María Inmaculada, donde ha estado instalada la capilla ardiente, se ha quedado pequeña para la celebración del funeral. El padre de la niña asesinada quiso dirigirse a todas las personas que les han acompañado este tiempo. «Muchas gracias por venir», dijo a las puertas de la capilla, visiblemente emocionado.

Unas quinientas personas, muchos familiares y amigos de la niña de 14 años, fueron llegando para asistir a la misa antes de las 16.00 horas, hora prevista para la ceremonia. La cantidad de flores y ramos hizo que la empresa funeraria necesitase más de un vehículo para transportarlas. El funeral duró más de una hora, tiempo en el que las más de trescientas personas que estaban en la calle guardaron un respetuoso y doloroso silencio.

Fue un silencio que solamente se rompió cuando los operarios de la empresa funeraria sacaron el féretro con la pequeña para trasladarlo al coche que lo llevaría al cementerio de El Salvador, en Oviedo. En ese momento, pasadas las 17.00 horas, todos los asistentes rompieron en aplausos. No faltó la bandera de Ecuador, país del que son originarios sus padres. Después de los aplausos compañeros y amigos de la niña ovetense rompieron a llorar, desconsolados y arropándose unos a otros, acompañados por sus familias.