«Más personas, más percances»: el efecto llamada de la montaña asturiana

Marcos Gutiérrez REDACCION

ASTURIAS

Rescate del SEPA en la ruta del Cares
Rescate del SEPA en la ruta del Cares SEPA

Manolo Taibo, de la Federación Española de Deportes de Montaña, cree imprescindible que se creen centros municipales de información en los que expertos y conocedores de la zona asesoren a los visitantes

11 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Manolo Taibo es montañero, autor y responsable del Comité de Seguridad de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada. Desde su punto de vista, hablar de los itinerarios de montaña con más riesgo puede «crear un efecto llamada en torno a las rutas peligrosas». Insiste en que «los riesgos y los peligros en una actividad de montaña en el entorno natural no son lo mismo». Explica que «peligros son consustanciales a las zonas de montaña», mientras que «los riesgos son inherentes a las condiciones que hay de esos peligros y a las personas que están en esas actividades».

Desde la federación consideran que, «además de la información que tiene que haber sobre las dificultades de las rutas, ha de haber una evaluación del riesgo de la actividad, algo que pasa en otras facetas de la vida». Taibo, más que de rutas de riesgo, prefiere hablar de «puntos calientes».

Señala que, «evidentemente, un punto caliente es la ruta del Cares» y «el resto de la accidentalidad está más dispersa». Esta vía en concreto «tiene un llamamiento turístico y montañero súper importante, por su belleza». Insiste en la idea de que «la cantidad siempre está relacionada con la accidentalidad. Más personas, más percances». Apunta que, en El Cares, de acuerdo con los datos recabados y los informes de emergencias y bomberos, «el perfil general del accidentado es un usuario del medio para el uso recreativo, no muy montañero». 

La importancia de la información

«Nos parece de derecho el acceso al medio natural y más a un parque nacional», indica, si bien puntualiza que «esta gente recibe una información sobre la ruta del Cares que, en el mejor de los casos, es eminentemente de tipo turístico» y, en el peor, «recibe una información muy, muy sesgada de Internet y las redes sociales», que se centra «en lo bonito, lo atractivo e, incluso, lo peligroso», apelando a ese «efecto llamada».

Pone sobre la mesa otro factor, que es el que tiene que ver con que «cuando estamos de vacaciones estamos eufóricos y positivos. Son motores emocionales que van a hacer que no tengamos una percepción del riesgo cercana a la real». «La mayor parte de esta gente no es que desprecie el riesgo, es que directamente no lo ve», indica. Este autor y experto montañero comenta que «cuando alguien se pierde en el Cares o en sus canales anexas no tiene intención de hacerlo, sino que se pierde por falta de información fehaciente e ignorancia, dicho esto sin acritud».

Pero, ¿quién debe informar de ese riesgo? Manolo Taibo tiene claro que se trata de una labor en red. «Nosotros trabajamos en conjunto con las administraciones regionales y locales, turismo, federaciones...», apunta. Cree imprescindible «introducir modelos de información como el que desde hace poco funciona en Jaca». Un centro de información «municipal y gestionado por la Federación de Deportes de Montaña» y en el que «expertos y conocedores de la zona» asesoran a los visitantes.

En lo que respecta al caso concreto del Cares cree que las dos administraciones locales en cuyo territorio discurre «han de diversificar su oferta de rutas para que no tenga una alta frustración aquellos que no puedan hacer la del Cares». A su juicio «hay belleza en otras zonas alrededor del Cares». Considera que «si seguimos pensando en las causas de los accidentes y los extravíos y en que todas esas personas que tienen percances son negligentes, nos estaremos equivocando», ya que «no solamente se pierden los inexpertos». Cree que es una buena idea establecer un «control para medir la capacidad de la ruta del Cares», tanto «por respeto al medioambiente como a la seguridad». 

Desfiladero de las Xanas

Las rutas más problemáticas de la montaña asturiana

Marcos Gutierrez

Este verano está resultando particularmente accidentado en la montaña asturiana en cuanto a rescates, lesiones y, por desgracia, fallecimientos. Los expertos ponen de manifiesto la necesidad de que, antes de salir de casa, las personas tengan en cuenta cuestiones como dar a conocer el itinerario que van a seguir, disponer de medios para avisar de un percance, estar en relativa buena forma física, llevar equipo, ropa, alimento, bebida y, sobre todo, no perderle nunca el respeto a las cumbres ni a los caminos que las atraviesan. 

Senderistas y montañeros asturianos reconocen que hasta la senda más sencilla, sobre el papel, puede complicarse por un cambio brusco de las condiciones climatológicas o por los siempre inconvenientes imprevistos. Juan Manuel Rionda Mier, presidente de la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo del Principado de Asturias (FEMPA), destaca que «en Asturias todas las rutas son complicadas, sobre todo si ya vas a Picos de Europa». En este escenario existe «una dificultad de base, que no es otra que si te pilla la niebla estás perdido». «Eso te convierte en problemática hasta la travesía más sencilla del mundo, como puede ser subir a uno de los refugios, con las vías señalizadas y claras», añade. 

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