El templo del cachopo, que le come terreno al entrecot, con 12 variedades en Tapia: «El de morcilla sorprende»
ASTURIAS
Marida con casi todo, desde chosco de Tineo a panceta ibérica, marisco en salsa, cecina, picadillo, lacón cocido, boletus, verduras y los quesos astures: «Hace 35 años lo comíamos cuatro amigos, pero ahora está de moda»
12 ene 2024 . Actualizado a las 14:29 h.La popularidad del cachopo no para de crecer, como uno de los platos distintivos de la gastronomía asturiana. La base es conocida, contundencia y sabor: dos filetes de ternera empanados con relleno de queso y jamón. Pero a partir de aquí, la mano del cocinero abre un abanico de propuestas que no deja de ampliarse, para satisfacción de los aficionados a la buena cocina. Así, en este mundo particular del cachopo surgen las opciones más insospechadas. Hasta 12 variedades preparan en el Restaurante El Álamo de Tapia de Casariego, en las jornadas del cachopo que se prolongan hasta el día 4 de febrero. Tomen nota: cachopo de pollo (relleno de jamón cocido y queso de vaca), de solomillo de cerdo (relleno de jamón serrano y queso de vaca), de merluza (relleno de marisco en salsa con gamba y almeja). Y de ternera, con los siguientes rellenos: de beicon y queso El Vicio; de picadillo y queso afue'l pitu; de jamón ibérico y queso de Abredo; de cecina, mozarela y pimientos del piquillo; de chosco de Tineo y queso Cabrales; de lacón cocido, queso Arzúa-Ulloa y grelos; de boletus, panceta ibérica y queso ahumado; de foie y pisto de verduras; y de morcilla, queso de cabra Santa Rosa y cebolla caramelizada.
Santiago Fernández, gerente de El Álamo, señala: «El cachopo es un mundo, con muchísimas opciones, buscando que casen los ingredientes. Estas jornadas las venimos haciendo desde hace años, con 5 ó 6 variedades, pero en esta ocasión nos aventuramos a hacer más, porque hay combinaciones muy sabrosas que teníamos pendientes de ofrecer. Probablemente el año que viene incluyamos alguna más, porque hay mucho margen para innovar, sobre todo con los cachopos de pescado, con rape, lenguado... hay mucho donde jugar».
Más alicientes para un plato tradicional, pero que está plenamente de moda. Quizás nunca lo haya estado tanto: «Hace 30 ó 35 años lo comíamos dos o tres amigos y algunos clientes que eran asiduos. Pero hoy en día lo pide muchísima gente y es raro el día que no salga alguno... No te digo ya los fines de semana. Ha bajado la demanda de entrecot y subido la de cachopo», explica Santiago Fernández. Y añade: «En el El Álamo los fines de semana durante las jornadas podemos servir unos 150 cachopos. Funciona muy bien porque el precio es atractivo (entre 13 y 16 euros, dependiendo del tipo de cachopo, con la opción de un menú especial que cuesta 25 euros por persona). Pasa mucho de venir un grupo de amigos y pedir cinco o seis cachopos para compartir, para probrar así diferentes propuestas. Ya de por sí, el cachopo tiene mucho tirón y si ofreces varias opciones, mucho mejor. No podemos hacer las jornadas permanentemente, tener 12 cachopos diferentes en carta, porque se nos bloquearía la cocina, pero sí durante un tiempo, con mucha organización. Lo llevamos bien».
Y entre las variedades, el tirón lo sigue teniendo el cachopo relleno de jamón con diferentes quesos, la propuesta más tradicional, si bien está sorprendiendo mucho el de morcilla, con queso de cabra Santa Rosa y cebolla caramelizada. «Es algo diferente y entre quien lo prueba, por los comentarios que recibimos, está llamando la atención y gustando mucho», apunta el gerente de El Álamo.
También ha crecido la demanda de cachopo para llevar a casa, que ofrece el restaurante tapiego, desde donde recomiendan reservar, en particular los fines de semana, dada la alta afluencia de clientes que están teniendo.