«Dos encapuchados grandes y fuertes»: así describe la mujer del ganadero asesinado en Ribadesella a sus supuestos agresores

Jose Coto REDACCIÓN

ASTURIAS

María del Mar Berjón, la mujer del ganadero asesinado en Ribadesella
María del Mar Berjón, la mujer del ganadero asesinado en Ribadesella RTPA

María del Mar Berjón sostiene que a ella le golpearon en la cabeza y le pisaron una mano

03 oct 2025 . Actualizado a las 11:22 h.

María del Mar Berjón, esposa de José Antonio Otero, «Toño», el ganadero asesinado la semana pasada en Cueves, Ribadesella, asegura que los agresores de su marido fueron «dos encapuchados grandes y fuertes». Explica que intentó defenderle, pero acabaron golpeándola en la cabeza y le pisaron una mano antes de escapar por el jardín.

En declaraciones a TPA, Berjón relató que, cuando llegó a la cocina, Toño ya había sido agredido. Ella trató de auxiliarle mientras él repetía a los supuestos atacantes que no tenían dinero y que le costaba respirar. «Ellos eran muy fuertes, me tiraron, me dieron en la cabeza y me pisaron la mano», aseguró, antes de añadir que «yo no podía levantarme».

La viuda señaló además que el fallecido no mantenía relación con sus familiares cercanos desde hacía cuatro años. Según su versión, los problemas comenzaron tras el fallecimiento de la madre de Otero, que había convivido con la pareja durante varios años. Las discrepancias surgieron por la herencia, en concreto por el reparto de la vivienda y del hórreo familiar.

Según la información de TPA, aunque no quiso hacer declaraciones, la hermana del fallecido aseguró tener la conciencia muy tranquila.

Dudas por resolver

La víctima, un ganadero de 60 años y propietario de la ganadería Maella, contaba con unas 15 vacas de leche. Junto a su pareja ofrecía visitas a los turistas para mostrarles el día a día en la granja.

Fuentes cercanas a la investigación apuntan que la videocámara más próxima a la vivienda no registró imágenes ni ruidos. Tampoco ladraron los perros de la familia en el momento en que, según la versión de la esposa y la cuñada de la víctima ante la Guardia Civil, dos encapuchados accedieron a la casa y le propinaron una paliza mortal.

Berjón tenía la intención de incinerar el cuerpo de su marido, pero la jueza que instruye el caso no se lo permitió, al menos hasta que finalice el proceso de investigación.

La investigación está dirigida por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Asturias, bajo la supervisión del Juzgado Único de Cangas de Onís.